Argentinos no estuvo compacto ni prolijo con la pelota en los pies y fue una sombra del equipo respetable que sabemos de este dirigido por Pedro Troglio.
Tal como se dio el juego desde el inicio (Boca ganaba desde los 4' por el cabezazo poco ortodoxo de Martín) Argentinos tuvo la iniciativa pero nunca las ideas.
Al equipo de Pedro Troglio le costó una enormidad llegar con chances hasta el arco defendido por Luchetti. Sólo una vez lo hizo con posibilidad debido a un centro descolgado que dio en el poste izquierdo del arco de Boca que bien pudo haber sido el descuento.
Boca no tuvo una gran actuación pero le bastó con poco para sacar ventajas y justificar además el resultado parcial por el buen trabajo de Chavez, Mouche o el mismo Palermo. Los demás estuvieron prolijos y no desentonaron.
Del lado del local, sólo la velocidad y el atrevimiento de Niell, le dieron a Argentinos algo de pimienta en el ataque. La primera parte tuvo un saldo netamente favorable para Boca Juniors, en detrimento de Argentinos que se equivocó mucho en defensa y generó poco en ataque.
Para el comienzo del complemento Falcioni mandó al campo a Erviti en lugar de Riquelme, quien no tuvo mucha movilidad ni se lo vio muy participativo
Argentinos pudo descontar antes de los 3'. Un tiro de Niell se desvió antes de llegar al arco del indefenso Luchetti que casi no vio el disparo del delantero.
Boca le entregó la pelota a Argentinos tratando de tener más espacios para las contras vía Mouche, Chavez o el mismo manejo de balón de Erviti. Aunque sabemos que pasa con este tipo de partidos si se sostiene esta postura en toda la etapa.
Argentinos lo llevó mucho contra el arco de Luchetti y le rodeó la manzana. Boca terminó jugando el partido que menos le convenía. Con sus líneas pegadas al arco de Luchetti.
Con el correr de los minutos, más precisamente cuando se jugaba más de media hora, Boca salió de su letargo y se animó a más. estuvo cerca de anotar su tercer gol pero la impresición en la última estocada se lo privó.
Argentinos a esa altura ya estaba jugado y partido. Iba en busca del imperioso descuento pero se desprotegía y mal en defensa, sabiendo que estaba cayendo su invicto de local ante un equipo que por primera vez el anotaba 2 goles en un partido.
Para resumir, tal como se dio el partido, el segundo tiempo estuvo demás. Primero, porque a Argentinos nunca le dio el piné para lograr algún descuento con remontada heroica incluída, y porque Boca puso de manifiesto una avaricia alarmante.
Esta vez, a los muchachos de Falcioni, este aspecto no le jugó en contra. Ganó Boca y espera por River, que a la hora de escribir este comentario debe su partido con All Boys.