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Malditos laboratorios

Los laboratorios medicinales se enojan contra la política de genéricos pero no comprenden que su política de precios, y no desde la devaluación sino desde años antes, impide a millones de argentinos acceder a un derecho esencial: el de la salud.

Mientras las corruptas agencias de prensa y de publicidad que trabajan con los laboratorios medicinales intentan mejorar su imagen ante la población, harta del abuso a la que es sometida a diario, el diario El Tribuno, de la ciudad de Salta, propiedad de la familia Romero, cuyo jefe, Juan Carlos, es gobernador y precandidato presidencial, coincide hoy con el punto de vista de Urgente24 en polìticia sanitaria: "Los aumentos son la principal causa del desabastecimiento de medicamentos en los hospitales argentinos. Además, por el uso extendido de genéricos el Estado ya no es un cliente atractivo para los laboratorios.

El precio de los materiales descartables aumentó en un 250 %, los equipos de alta complejidad médica entre un 200 y un 400 %, se quintuplicó la facturación de los laboratorios de genéricos y se triplicó la colocación de stents y marcapasos en los hospitales públicos, a consecuencia del desempleo.

Estos datos multiplican la preocupación de las autoridades por el impacto de esas subas en las finanzas del Estado, temor que se extiende a todos los estados provinciales.

Según datos de organismos de la Salud, crecieron en un 250 % los precios de los descartables, 430 % los cardiodesfibriladores, 250 un marcapasos y 230 un stent, y justificaron en esas subas el porqué del desabastecimiento de insumos en los hospitales públicos.

Precisaron, además, que al haber bajado la cantidad de afiliados a las obras sociales como consecuencia del desempleo o porque la gente no puede pagar más una prepaga, aumentó la utilización de equipos y procedimientos de alta complejidad en los hospitales públicos, un fenómeno que comenzó hace tres años pero se profundizó el los últimos meses.

También aumentaron en los hospitales públicos la cantidad de transplantes y la colocación de marcapasos y stents, señalaron. Según se detalló, entre 2001 y lo que va de 2002, la colocación de stents trepó de 69.000 a 242.000 y la de marcapasos de 85.000 a 189.000.

Analizando alternativas

Uno de los hospitales que más sufrió la suba de los medicamentos fue el Garrahan. Según los informes, los insumos descartables más afectados por las subas son los guantes y las jeringas, que aumentaron de $0,50 a $1,18 y de $0,15 a $0,55, respectivamente.

Asimismo indicaron que se quintuplicó el mercado de genéricos y por eso los laboratorios ya no tienen tanto interés en atender las necesidades de los hospitales públicos, lo que explicaría los faltantes.

"Desde que se determinó por ley que se pueden recetar genéricos, a los laboratorios que fabrican esas drogas se les abrieron las puertas de todas las provincias y entonces, a la ciudad de Buenos Aires, que antes era su principal compradora, la dejaron de lado", aseguraron funcionarios de salud.

Asistencia para el Garrahan

Sobre el hospital pediátrico, los funcionarios precisaron que bajó de $7 a $2 el precio que pagaban las obras sociales por la atención en consultorios externos de sus afiliados en los hospitales públicos, y eso va a afectar especialmente a ese hospital de niños. Cabe recordar que este centro asistencial es el hospital pediátrico más grande de Sudamérica, motivo por el cual recibe derivaciones de pacientes de todo el país e incluso del exterior.

El Garrahan tiene una porción muy importante de su presupuesto basado en la facturación a las obras sociales; por lo tanto, si cae la facturación en más de un 50 %, el hospital va a tener que bajar la actividad o va a haber que conseguirle recursos de otro lado para sostener ese desfasaje, explicaron.

En esta línea se anunció que se está definiendo una transferencia mensual de $1 millón para su funcionamiento y el Gobierno va a acompañar cualquier necesidad que se plantee, porque es un hospital que, por su importancia, debe mantener el nivel de actividad que venía sosteniendo hasta ahora.

Para hacer frente a esa transferencia de dinero, entre otras, la Secretaría de Salud está pidiendo un aumento del 25 % de presupuesto para finalizar este año, lo que equivale a alrededor de $100 millones, aunque para el presupuesto consolidado 2002 se considera un aumento del 40 %.

En la provincia de Buenos Aires

El Frente Bonaerense de Prestadores de Salud denunció que los laboratorios de la industria farmacéutica se oponen a la prescripción de medicamentos por su nombre genérico, a efectos de mantener sus "exagerados" márgenes de ganancia y de realizar con este propósito una campaña de "desinformación para llevar confusión a la gente".

"Nosotros observamos que la propaganda de los laboratorios genera dudas sobre el uso de los genéricos y son los mismos pacientes los que lo afirman", dijo Juan Carlos Pussetto, vicepresidente de Femeba (Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires), integrante del frente.

Otras federaciones nucleadas en el frente de prestadores bonaerenses son Fecliba, Femecon, Aclife, Colegio de Kinesiólogos, Faba, Fopba, Fremebo y Solp, las cuales sostienen que "existe una campaña de desinformación para llevar confusión a la gente".

Pussetto explicó que "Femeba y los otros prestadores, junto con los médicos y las autoridades sanitarias de todas las provincias, avalan las leyes vigentes del uso del nombre genérico de los medicamentos".

El dirigente de Femeba recordó que "existe una resistencia del mismo mercado, después de muchos años de imponer las marcas y ahora indudablemente les cuesta ver modificados sus ingresos".

"Esto va a llevar su tiempo, como toda cosa seria y sólo una actividad sincrónica de pacientes, profesionales y gobierno, nos va a permitir alcanzar el objetivo deseado, que no es más que el uso racional del medicamento", dijo.

Mientras tanto, dirigentes del Frente Bonaerense de Prestadores de Salud señalaron que "los laboratorios de la industria farmacéutica que se oponen a la prescripción del medicamento por su nombre genérico, no defienden a la gente ni a su salud, sólo quieren mantener sus exagerados márgenes de ganancia, aún en la circunstancia crítica que vivimos todos los argentinos, en especial los sectores más empobrecidos y carecientes del pueblo".

Sugerencia capciosa

Una de las publicidades a las que se hace referencia indica que así como no hay dos pacientes iguales, ni dos médicos iguales, tampoco hay dos medicamentos que lo sean, con lo que se intenta sugerir que habría remedios de primera y de segunda.

Pero el frente recordó que "todos los medicamentos que los farmacéuticos pueden dispensar ya estaban en las farmacias con nombre genérico", que todos "fueron aprobados por el Anmat (organismo que verifica y controla los medicamentos) y que hasta que el gobierno no tomó esta elogiable decisión, no se habían expresado críticas a ninguno de ellos".

"Ahora que se facilita la accesibilidad a medicamentos de menor precio, descubren que no son iguales. Es importante que la opinión pública sepa que no se conoce ningún caso de algún medicamento dispensado en las farmacias por su nombre genérico, que haya causado daño alguno a la salud de un paciente", refutó.

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