También aumentaron en los hospitales públicos la cantidad de transplantes y la colocación de marcapasos y stents, señalaron. Según se detalló, entre 2001 y lo que va de 2002, la colocación de stents trepó de 69.000 a 242.000 y la de marcapasos de 85.000 a 189.000.
Analizando alternativas
Uno de los hospitales que más sufrió la suba de los medicamentos fue el Garrahan. Según los informes, los insumos descartables más afectados por las subas son los guantes y las jeringas, que aumentaron de $0,50 a $1,18 y de $0,15 a $0,55, respectivamente.
Asimismo indicaron que se quintuplicó el mercado de genéricos y por eso los laboratorios ya no tienen tanto interés en atender las necesidades de los hospitales públicos, lo que explicaría los faltantes.
"Desde que se determinó por ley que se pueden recetar genéricos, a los laboratorios que fabrican esas drogas se les abrieron las puertas de todas las provincias y entonces, a la ciudad de Buenos Aires, que antes era su principal compradora, la dejaron de lado", aseguraron funcionarios de salud.
Asistencia para el Garrahan
Sobre el hospital pediátrico, los funcionarios precisaron que bajó de $7 a $2 el precio que pagaban las obras sociales por la atención en consultorios externos de sus afiliados en los hospitales públicos, y eso va a afectar especialmente a ese hospital de niños. Cabe recordar que este centro asistencial es el hospital pediátrico más grande de Sudamérica, motivo por el cual recibe derivaciones de pacientes de todo el país e incluso del exterior.
El Garrahan tiene una porción muy importante de su presupuesto basado en la facturación a las obras sociales; por lo tanto, si cae la facturación en más de un 50 %, el hospital va a tener que bajar la actividad o va a haber que conseguirle recursos de otro lado para sostener ese desfasaje, explicaron.
En esta línea se anunció que se está definiendo una transferencia mensual de $1 millón para su funcionamiento y el Gobierno va a acompañar cualquier necesidad que se plantee, porque es un hospital que, por su importancia, debe mantener el nivel de actividad que venía sosteniendo hasta ahora.
Para hacer frente a esa transferencia de dinero, entre otras, la Secretaría de Salud está pidiendo un aumento del 25 % de presupuesto para finalizar este año, lo que equivale a alrededor de $100 millones, aunque para el presupuesto consolidado 2002 se considera un aumento del 40 %.
En la provincia de Buenos Aires
El Frente Bonaerense de Prestadores de Salud denunció que los laboratorios de la industria farmacéutica se oponen a la prescripción de medicamentos por su nombre genérico, a efectos de mantener sus "exagerados" márgenes de ganancia y de realizar con este propósito una campaña de "desinformación para llevar confusión a la gente".
"Nosotros observamos que la propaganda de los laboratorios genera dudas sobre el uso de los genéricos y son los mismos pacientes los que lo afirman", dijo Juan Carlos Pussetto, vicepresidente de Femeba (Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires), integrante del frente.
Otras federaciones nucleadas en el frente de prestadores bonaerenses son Fecliba, Femecon, Aclife, Colegio de Kinesiólogos, Faba, Fopba, Fremebo y Solp, las cuales sostienen que "existe una campaña de desinformación para llevar confusión a la gente".
Pussetto explicó que "Femeba y los otros prestadores, junto con los médicos y las autoridades sanitarias de todas las provincias, avalan las leyes vigentes del uso del nombre genérico de los medicamentos".
El dirigente de Femeba recordó que "existe una resistencia del mismo mercado, después de muchos años de imponer las marcas y ahora indudablemente les cuesta ver modificados sus ingresos".
"Esto va a llevar su tiempo, como toda cosa seria y sólo una actividad sincrónica de pacientes, profesionales y gobierno, nos va a permitir alcanzar el objetivo deseado, que no es más que el uso racional del medicamento", dijo.
Mientras tanto, dirigentes del Frente Bonaerense de Prestadores de Salud señalaron que "los laboratorios de la industria farmacéutica que se oponen a la prescripción del medicamento por su nombre genérico, no defienden a la gente ni a su salud, sólo quieren mantener sus exagerados márgenes de ganancia, aún en la circunstancia crítica que vivimos todos los argentinos, en especial los sectores más empobrecidos y carecientes del pueblo".
Sugerencia capciosa
Una de las publicidades a las que se hace referencia indica que así como no hay dos pacientes iguales, ni dos médicos iguales, tampoco hay dos medicamentos que lo sean, con lo que se intenta sugerir que habría remedios de primera y de segunda.
Pero el frente recordó que "todos los medicamentos que los farmacéuticos pueden dispensar ya estaban en las farmacias con nombre genérico", que todos "fueron aprobados por el Anmat (organismo que verifica y controla los medicamentos) y que hasta que el gobierno no tomó esta elogiable decisión, no se habían expresado críticas a ninguno de ellos".
"Ahora que se facilita la accesibilidad a medicamentos de menor precio, descubren que no son iguales. Es importante que la opinión pública sepa que no se conoce ningún caso de algún medicamento dispensado en las farmacias por su nombre genérico, que haya causado daño alguno a la salud de un paciente", refutó.