Un portavoz autorizado manifestó el lunes a "el confidencial.com" que "el Banco de España ha realizado una solicitud a los dos grandes bancos en el sentido de que se provisionen adecuadamente de cara a la situación actual".
El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, que se encuentra de viaje en Sudáfrica, matizó ayer martes esta declaración por medio del mismo portavoz: "El Banco de España ha defendido siempre, en este y en todos los casos, una política de provisiones y de capital sólida, de modo que no ha sido necesario insistir en tal sentido, porque la banca era consciente desde el principio de que era muy importante la provisión frente a la crisis, que ha ido realizando de forma bastante sólida y rigurosa. Ellos han sobrentendido la exigencia, y no ha sido necesario hacer ninguna petición expresa a ninguno de los presidentes, ni el gobernador ha tenido que dar un puñetazo en la mesa".
Fuentes del sector indican que la exigencia de provisiones extraordinarias podría llevar a la banca, particularmente al SCH, a un recorte del dividendo anual para el ejercicio en curso. El banco emisor rehuyó ayer comentar este extremo que, de confirmarse, castigaría aun más la cotización en Bolsa de ambos bancos, que en lo que va de año ha registrado una pérdida de valor superior al 30%. El banco que preside Emilio Botín ya ha anunciado una caída del beneficio del 10% para este año, con respecto al año anterior.
Las mismas fuentes señalan que Jaime Caruana ha hecho partícipe a Rodrigo Rato de su preocupación por la situación financieras de los dos grandes bancos españoles, que en conjunto representan el 40% del total del sistema. Preguntado al respecto, el Banco de España precisó ayer que "la situación de Latinoamérica se sigue día a día; es una situación que genera preocupación y de la que, por tanto, se tiene información puntual, y también el Gobierno".
De acuerdo con las fuentes, Pedro Malán, ministro de Hacienda brasileño, que días atrás realizó una visita relámpago a España como parte de una gira por otras plazas, habría intercedido ante el subgobernador, Gonzalo Gil, con el que se entrevistó, para que "abriera la mano" con respecto a las provisiones que el SCH se estaría viendo obligado a realizar a cuenta de Banespa, temeroso de que ello pudiera obligar al banco español a abandonar sus compromisos con Brasil.