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Muy mal Carrió con sus críticas renovadas al socialismo

El Acuerdo Cívico y Social tiene mucha tarea por delante. No es tiempo de disputas internas. Y Elisa Carrió no las necesita para seguir liderando un importante espacio de opinión pública.

"(...) El radicalismo pareció cerrar filas luego del conventillo que desataron en el Acuerdo Cívico las críticas e ironías que Elisa Carrió lanzó contra Ricardo Alfonsín, Hermes Binner y Margarita Stolbizer. Ernesto Sanz, el jefe de la UCR, fue el promotor del encuentro entre Alfonsín y Julio Cobos.
(...) Ese encuentro se repetirá todas las veces que sea necesario. Sanz se juntará esta misma semana con una docena de intendentes partidarios de capitales de provincia.
Cobos y Alfonsín habrían convenido no convertir la disputa por la candidatura presidencial en un reñidero público. Hasta contemplarían la chance de sellar esa candidatura por consenso si, llegado el momento, alguno de los dos se hubiera perfilado con nitidez en las preferencias populares.
La mayoría de las encuestas asoman ahora coincidentes: el diputado continúa creciendo; el vicepresidente conserva la imagen que le proporcionó, en origen, su confrontación con los Kirchner.
Sanz y Alfonsín, incluso, respaldan a Cobos en su idea de continuar en el poder. Claro que algunos cobistas empiezan a manifestar aprensiones sobre la continuidad indefinida: conjeturan que podría perjudicarlo dentro del partido y frente a la sociedad cuando llegue el tiempo de zambullirse en la campaña.
Binner está decidido a compartir la fórmula con Alfonsín porque, entre varias razones, el socialismo requiere de la alianza con los radicales para intentar retener la gobernación de Santa Fe. El hijo del ex Presidente también podría asegurar la participación de Stolbizer. El interrogante que le queda al Acuerdo Cívico sería la permanencia o no de Carrió.
Adentro de ese espacio o afuera, la líder de la Coalición nunca resultaría indiferente.
Los radicales maldicen que las discordias hayan aflorado en este instante. La condena de la mala hora parecía destinada sólo a Mauricio Macri y sus dificultades para avanzar en un acuerdo con el peronismo disidente. Pero las limitaciones políticas terminan, al final, por envolverlos a todos. (...)",
Eduardo van der Kooy, diario Clarín.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). A veces, callar es una demostración de inteligencia. A menudo, la prudencia es una virtud. Siempre, la reflexión ayuda a la construcción de las relaciones interpersonales. Elisa Carrió no debería olvidarlo.
No serán sus renovadas críticas a Hermes Binner y a un sector del socialismo, que no identificó, lo que más le sume en la política.
¿Ella cree que Binner le quita la presencia en un binomio presidencial para el que ella creía estar calificada?
Error: Ricardo Alfonsín no la querría a Elisa Carrió en un binomio presidencial. Y mucho menos Julio Cobos.
Además, con sus declaraciones, aún cuando algunas sean lúcidas, termina alejándose más de los espacios de poder que ella misma reivindica.
En cambio es interesante su apertura hacia la posibilidad de una coalición con el Peronismo Federal. Al menos eso es lo que le preguntaron sus interlocutores. El problema es si el peronismo que acepta Carrió se circunscribe a Felipe Solá, quien representa una expresión muy minoritaria en el PJ.

Nicolás Wiñazki y Walter Curia hablaron con Elisa Carrió:
-¿Por qué hay tanto nivel de confrontación en el Acuerdo Cívico?
-La democracia, cuando no es hegemónica, es una democracia de discusión. En el ACyS empezamos a discutir algunas cosas para no repetir la experiencia de la Alianza. Las críticas de Stolbizer vinieron bien porque me acordé de la Alianza, cuando ella pedía mi expulsión porque no votaba los superpoderes de Cavallo. A la Alianza no quiere volver.
-Da la sensación de que el reloj electoral ya empezó a correr...
-No en la discusión de las candidaturas. En la Coalición Cívica empezamos a debatir qué futuro queremos para ver entonces quiénes van a ser los candidatos: ¿cuáles van a ser las políticas sociales? El ingreso ciudadano a la niñez y el 82% móvil son avances.
-¿No la frustra ver que la Asignación Universal por Hijo (AUH) fue ejecutada por los Kirchner?
-Al contrario. Cuando empecé a hablar de eso con Elisa Carca nadie entendía. Lo mismo pasa ahora con el 82% móvil. El Gobierno adopta nuestras propuestas.
-La Presidenta se emocionó cuando anunció el aumento para la AUH.
-Es divino verla hablar de igualdad con una Hermés de € 36.000.
-Usted es una buena analista política. ¿Cómo ve el escenario actual?
-La oposición está fijando la agenda. Teníamos como objetivo el ingreso universal para la niñez, y ya está. La Presidenta se vio obligada a anunciar el aumento para los jubilados un mes antes. Ahora el tema va a ser el campo. Creo que el Gobierno prepara una trampa.
-¿Cómo sería?
-Mi información dice que la Presidenta no anunciaría una baja en las retenciones, pero sí eliminaría algunas para las economías regionales y haría una segmentación para los productores chicos.
-¿No podría ampliar su análisis del escenario político? Usted dice que la oposición está en un buen momento, pero el Gobierno piensa igual de sí mismo.
-Es que está mejorando el país. El Gobierno tiene el instrumento, nosotros la presión y la ley. De todas maneras, cuando cambian las posiciones del país, eso no se da vuelta. Y acá en el 2009 cambió la opinión sobre los Kirchner. Va a ganar un liderazgo opositor.
-¿Independientemente de que haya un escenario de prosperidad económica?
-Al contrario, en tiempos de prosperidad, la gente vota mejor. Si las cosas van peor, la gente es conservadora.
-Pero, ¿el nivel de confrontación dentro de la oposición no genera desconcierto en el electorado?
-Es una visión inocente. En la democracia se discute. Ahora, ¿es buena la discusión que estamos teniendo? ¿Vamos a seguir con este modelo donde el campo subsidia a todo el Estado? ¿Por qué las mineras o la pesca no pueden subsidiar al déficit?
-La oposición no discute eso: se mete en críticas más personales.
-Pero eso forma parte de una telenovela venezolana, de la caída en la mediocridad y la vulgaridad.
-Cuando habla parece estar haciéndolo más fuera del ACyS que dentro.
-No. Primero se diseña el futuro y después se diseña la estrategia y los socios. Seguramente con los radicales tenemos la misma visión, pero no con una parte del socialismo.
-Esta semana fue muy dura con Binner: dijo que hace obra pública con De Vido e inaugura casinos con Cristóbal López.
-Es la verdad. Cada vez que tenía un audiencia con De Vido me pegaba a mí porque eso se cobra bien en la Rosada.
-¿Pero hacer obra pública no es su responsabilidad como gobernador?
-Sí, pero que no me pegue a mí, porque la complicada no soy yo. Yo no voy a dejarles pasar a una a mis aliados. No me callo más, porque si me callo, me ‘lijan’ un año entero. No vamos a dejar pasar una porque sino la gente consigue bancas con mi compañía y después me dice ‘autoritaria’. Basta. Si estorbamos en el ACyS, nos vamos.
-¿Alfonsín compartió un acto con Cristina para ‘lijarla’ a usted?
-No. Con Alfonsín está todo bien. Lo que pasa que le tengo miedo al kirchnerismo: es tramposo. Ricardo es una de las mejores personas de la política: diría que es mejor persona que su padre.
-¿Se sentiría decepcionada si la opción al kirchnerismo termina siendo el PJ disidente?
-No va a ser así. Pero una coalición para gobernar va a necesitar sí o sí de peronistas.
-¿Se ve en 2011 disputando algún cargo que no sea la Presidencia?
-No voy a presentar por ahora mi candidatura, puede ser prenda de la unidad de la oposición. No me importa el cargo, me importa que cambie la Argentina. Eso sí, si tengo que disputarle mano a mano al poder, no tengo problema. Además me divierte.

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