Con aciertos y errores, River buscó abrir la cancha con Ferrari y Díaz, mientras que Lamela y Buonanotte aportaron ráfagas intermitentes.
El gran déficit del local se vio en los últimos metros por la falta de conexión fluída con Pavone, en la zona de definición. Por eso, River no pudo encontrar antes la ventaja que merecía en el desarrollo del juego.
Pero la espera se terminó a los 37': Jonatan Maidana conectó de cabeza un centro de Buonanotte por derecha y desarticuló por completo a Torrico, que un minuto antes había despejado un filoso tiro libre del ahora jugador del Málaga. El tanto le inyectó serenidad al equipo local, mientras que los goles de Quilmes en Liniers potenciaron los cánticos de la hinchada en el Monumental.
Para encarar el complemento, Da Silva reemplazó a Rojas y a Navarro por Miranda y Ramírez. Una propuesta más decidida que la inicial. Y en el tercer minuto llegó la igualdad:
Zelmar García capturó un mal despeje de Ferrero tras un centro desde la derecha y no perdonó a Carrizo. Pero tras el gol, el visitante volvió a su postura defensiva y dejó que River se adelantara. Gran error. No perdió porque Lamela erro en gol poco común con el arco casi vacío además de estar sólo.
No le sobraron ideas a iver, reiterativo en la búsqueda de los piques de Ferrari. Lo que sí sobró fue el empuje, un atributo que a veces no basta para reclamar goles. A los 19, Pavone convirtió pero Patricio Loustau anuló bien la jugada porque antes había cobrado retención de un rival. Después, Acevedo probó desde lejos. Y a los 26, Buonanotte exigió a Torrico con un zurdazo que se desvió en el camino.
J. J. López esperó hasta los 26' para aplicar una variante y Caruso ingresó por Buonanotte, que había sido más que Lamela. La guapeza de Almeyda, no fue suficiente para encontrar el gol y, con el correr de los minutos, comenzó a jugar la desesperación. Si de Almeyda es de quien hay que esperar que venga un gol...
El panorama se volvió negro a los 39': Donda ejecutó un tiro libre lejano, la pelota rebotó en Damonte y dejó sin reacción a Carrizo. La mala fortuna terminó de arruinarle la noche a River que pasó de gritar y festejar los goles de Quilmes a sufrir los de Godoy Cruz.
Los mendocinos pasaron al frente y le dieron a River una lección. Los muchachos 'millonarios' cayeron en un peligroso nerviosismo que deberán remover pronto porque se viene Racing en el Cilindro...¿Algo más?.