De esta forma, se trataría de un 'swap' similar al acordado con Brasil, por el cual la Argentina devuelve la energía que inicialmente importó del vecino país. En el caso del gas chileno, el convenio impone un sistema parecido. En todos los casos, la energía se paga con energía.
En tanto, el diario explica que si bien hoy no existe una interconexión formal entre ambos sistemas eléctricos, la exportación de energía se puede hacer factible a través de una línea de transmisión de la empresa AES Gener, que está en el Sistema Interconectado del Norte Grande (Sing) de Chile y que llega hasta la Argentina.
Esa línea conecta al Sing con la central Salta -de la filial TermoAndes, de Gener-, que está en territorio transandino, pero abastece con su energía al norte de Chile. Sin embargo, señala, como Salta comenzará este año a inyectar energía sólo a Argentina, la línea de transmisión quedará libre. De ahí la idea de usar el tendido de 408 kilómetros, que tiene capacidad de 700 megawatts.
La oferta instalada en el norte grande es de 3.991 MW, mientras que la demanda llega a 1.988 MW. Hay una "holgura" -esto es disponibilidad de energía- que supera los 2.000 MW. A esto se suma que en los próximos meses entrarán en operación las centrales térmicas Andina y Hornitos, de GDF suez -150 megawatts cada una, informa La Tercera.