Máxima tensión en Ferrari: Cada vez más lejos de contar con el mejor auto
Ferrari se ha dado cuenta ahora que el coche no va y en Estambul se han encendido todas las alarmas. De todas formas, los problemas no han surgido este fin de semana o en el de Barcelona, sino que se arrastran ya desde las primeras carreras pero diferentes situaciones anómalas los fueron tapando y maquillando, viviendo engañados hasta que en el GP de Turquía se han destapado todas las carencias.
En definitiva, la Scuderia se ha dado cuenta ahora que tienen un problema grave, muy grave, que desconocían y que saltó por lo aires en la calificación del sábado cuando Fernando Alonso no pudo pasar a la Q3.
Ahora toca trabajar a contrapié, buscando encontrar soluciones a contrarreloj para contrarrestar esa falta de carga aerodinámica que les impide luchar por la pole y compromete seriamente sus opciones al título.
No hay tiempo que perder. Lo dijo Stéfano Domenicali en Estambul y será el presidente Montezemolo quien presida el Comité de Dirección que va a analizar el comportamiento del coche, el de los pilotos y sobre todo los planes de desarrollo del mismo para las próximas carreras.
En Ferrari se celebra cada lunes una reunión para analizar cómo ha ido el gran premio, buscar los pros y los contras. Es una práctica habitual en muchos equipos de Fórmula 1... si las cosas van bien se felicita a todo el mundo, si van mal se da un tirón de orejas.
Tirón de orejas
¿Qué es el Comité de Dirección? Presidido por Montezemolo, tienen cabida todos los departamentos cruciales de la Scuderia y en él se dan cita los técnicos más importantes, entre los que figura lógicamente el departamento de aerodinámica que lidera Nicolas Tombazis y que ahora es el que está en la picota después de que Luca Marmorini haya salvado las dificultades iniciales con los motores.
Montezemolo, después de dejar la presidencia de FIAT, se ha implicado mucho más y pocas veces falla. Además, cuando las cosas van mal es popular su pésimo humor y pide hasta la más mínima explicación. Es una persona muy pasional y sus broncas dan que hablar.
La cumbre de Maranello de esta semana es importante para el futuro del coche. Se van a tener que rendir cuentas y que se explique la situación actual, con sinceridad y poniendo todas las cartas sobre la mesa porque el presidente quiere saber por qué no son competitivos cuando le dijeron que lo eran.
La primera carrera normal del campeonato ha puesto al Ferrari en su sitio. En Barcelona ya se vislumbró un poco, aunque en Turquía se ha agravado porque no sólo los Red Bull y los McLaren eran más competitivos sino que también estuvieron por delante Mercedes y Renault.
Chris Dyer afirmó que "no es aceptable el nivel de nuestro rendimiento este fin de semana, estábamos muy por debajo de nuestras expectativas" y Domenicali reiteraba que "hemos estado muy por debajo de las expectativas, pero es en estos momentos cuando se tiene que conservar la calma para tomar las mejores decisiones".
El margen de maniobra no es fácil. Stéfano Domenicali confirmó que en Valencia presentarán un coche mejorado, "casi un coche nuevo", pero las distancias son difíciles de recortar. La distancia real entre el F10 y los primeros es, como mínimo, de medio segundo, pese a que en alguna pista por sus características se pueda ampliar a ocho o nueve décimas, y reducir esa diferencia es complicado, todo un mundo.
Mejora sustancial
Para que el Ferrari F10 sea competitivo y tanto Alonso como Massa puedan luchar por la pole y por carreras hay que mejorar el coche entre seis o siete décimas, ya que además de reducir la diferencia actual hay que contar con el margen de mejora de la competencia.
El trabajo es arduo, casi imposible, puesto que no habrá ni un concepto nuevo de bólido ni test para poder mejorarlo en la pista. De todas formas, McLaren ya ha hecho un desarrollo imponente este año y si hay un equipo que históricamente evoluciona los coches durante la temporada, que tiene mayor capacidad de reacción, éste es Ferrari.
Domenicali ya aseguró el sábado que "estamos obligados a reaccionar", sin dilación. En Estambul se pensó en primer lugar que Fernando había fallado en la Q2, pero la escudería asumió rápidamente la culpa. Es cierto que hay circuitos en los que el coche se adapta mejor que en otros y en Turquía han salido a relucir más claramente las carencias del monoplaza, pero las condiciones y características de los circuitos pueden hacer que en Canadá veamos un panorama absolutamente diferente y en Valencia otro.
De todas formas, el Istanbul Park es un trazado que abunda en el calendario porque los circuitos diseñados por Hermann Tilke tienen un sello propio y ya hay unos cuantos.
