"Me refiero a los temas de inversión chilena en Perú y a otros tipos de inconvenientes que seguramente él va a plantear, porque ha tenido una agresividad permanente con Chile", precisó.
Asimismo, el parlamentario advirtió sobre la influencia que tendría Humala a nivel de la región. "Evidentemente la elección de Ollanta Humala sería un elemento disociador en el continente. Aunque él se ha cuidado mucho, él es un hombre de Hugo Chávez y por lo tanto va a estar sujeto a lo que le dicten desde Venezuela, y eso evidentemente es negativo y provoca desunión en América Latina", sostuvo.
El encuentro entre Piñera y Humala
El diario La Tercera, publica una crónica del encuentro que sostuvieron Piñera y Humala en Chile en noviembre del año pasado:
"Puedo ser el próximo Presidente del Perú, por lo que deseo mantener buenas relaciones y un diálogo franco con usted", le dijo Ollanta Humala al Mandatario chileno Sebastián Piñera, el día que ambos se conocieron.
La cita tuvo lugar el 25 de noviembre de 2010, en la casa del embajador de Chile en Perú, Fabio Vio, y se prolongó por cerca de una hora. En ese primer y único encuentro entre el Mandatario chileno y el candidato nacionalista peruano, repasaron la campaña electoral, y el estado de las relaciones entre Chile y Perú.
Aunque fue una reunión cordial y distendida, en el que ambos dejaron en claro el interés por preservar las buenas relaciones, también afloraron diferencias, dicen quienes estuvieron presentes.
La reunión se produjo en momentos en que el líder del movimiento Gana Perú marcaba apenas 10% de respaldo en las encuestas y no se vislumbraba su explosivo crecimiento electoral, por lo que hoy es visto como un acierto en la Cancillería chilena.
Días antes, Vio fue personalmente a la sede del Partido Nacionalista a hablar con Humala para invitarlo. La respuesta de Humala fue inmediata: "Me interesa mucho. Allí estaré", habría dicho.
A las 18.30 horas del 25 de noviembre pasado, Humala llegó a la casa del embajador chileno, acompañado de su esposa, Nadine Heredia, y de un asesor. En la residencia lo esperaban Piñera, junto al canciller Alfredo Moreno y al embajador Vio.
Con ochos meses y medio de embarazo, Nadine apenas podía caminar. Piñera le preguntó cómo se sentía y si todo estaba bien con la gestación de Samin, el tercer hijo del matrimonio. La presencia de la mujer, dicen fuentes diplomáticas, ayudaría al tono coloquial del encuentro.
Comercio y carta
Fue Piñera quien abrió el diálogo al preguntarle a Humala cómo iba la campaña. El líder nacionalista se manifestó optimista y les dijo que las encuestas no reflejaban su verdadero nivel de apoyo.
El objetivo de la reunión era conocerse. Por lo mismo, Piñera le preguntó cuál sería su programa de gobierno en caso de ganar. Humala expuso algunas ideas de manera general, pero no manejaba cifras, ni entregó detalles.
El líder de Gana Perú aseguró que de ganar la Presidencia buscaría mantener la mejor relación con Chile y que le interesaba que se profundizaran las inversiones peruanas en Chile. En ese punto, agregó que le gustaría que las inversiones peruanas entraran a Chile sin limitaciones ni discriminaciones.
"Si nos dice que discriminaciones existen, las eliminamos al tiro", le dijo Piñera. Humala consultó a su asesor, pero no dio ningún ejemplo.
Tambien hablaron sobre los inmigrantes peruanos. El Presidente chileno y Moreno le explicaron las medidas que han tomado los últimos gobiernos en beneficio de los inmigrantes, incluida la legalizacion masiva de indocumentados.
El litigio de La Haya no se tocó, pero ambos dieron por entendido que respetarían el fallo. Casi al retirarse, Humala entregó a Piñera una carta. En la misiva solicita a Chile pedir al pueblo peruano perdón por la Guerra del Pacífico, por la entrega de armas a Ecuador durante la guerra del Cóndor en 1998 y por el reciente caso de espionaje protagonizado por un suboficial de la Fuerza Aérea peruana.
"Si queremos mirar al futuro y hablar de integración, sería un noble gesto de su gobierno reconocer la responsabilidad histórica de Chile en la agresión contra el Perú ", señala la carta de Humala, en la que también pide la restitución de libros y objetos culturales sacados por las tropas chilenas durante la ocupación de Lima. Terminada la reunión, Humala no se refirió en público a la existencia de esta carta y su contenido sólo lo reveló a los miembros del partido nacionalista.