El denominado "Reporte Económico Mundial" (WEO, por sus siglas en inglés) es una suerte de informe semestral sobre la situación de los distintos países del mundo, uno de los documentos más seguidos por los inversores a la hora de tomar decisiones de negocios.
En este documento el staff del FMI consignará, según el diario 'El Cronista', los datos oficiales de inflación en el caso de la Argentina. Pero como ocurrió en años anteriores, advertirá en un apartado que "los analistas privados estiman una inflación considerablemente superior a la de las estimaciones oficiales" desde 2007 a la fecha. Además, destacará que el gobierno argentino le pidió asistencia al Fondo para elaborar un nuevo índice de precios a nivel nacional. Y, como ocurrió en 2010, volverá a destacar no sólo las diferencias entre la inflación oficial y la privada, sino también las disparidades en la estimación de crecimiento de la economía entre los consultores y el INdEC.
También dirá que la Argentina crecerá este año en torno al 6%, pero con un incremento del desempleo que llegaría hasta niveles de alrededor del 9% durante 2011.
Es bajo este panorama, que el ministro de Economía arribará el miércoles a Washington para exponer en la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial (BM) la posición de Argentina en torno de las medidas dispuestas para superar la crisis económica.
Además, de manera paralela a la reunión del Fondo tendrá lugar una cumbre de ministros de Economía y Finanzas del G-20 para analizar la situación económica, en el marco del conflicto de Medio Oriente y el Norte de África, la situación de Japón tras el terremoto y la crisis financiera que azota a Portugal.
Según el diario 'HOY', el viceministro y secrecretario de Política Económica, Roberto Feletti, también será parte de la comitiva, que llegará el jueves para estar en la discusión de los Comités Financiero y de Desarrollo de la Cumbre del Fondo, y para discutir temas bilaterales con organismos como el Banco Mundial.
Además, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, participará el miércoles de una pre cumbre G-24, que fijará la posición de los países en desarrollo para lo que será durante los próximos dos días siguientes el encuentro del G-20.
Este espacio lo integra Argentina junto a los denominados BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que intentará llevar una agenda común sobre "Seguridad Alimentaria", frente a la postura del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, quien planteó poner un tope a los precios de las materias primas.
Esa iniciativa ya había perdido peso durante la reunión de marzo del G20, realizada en París, debido a la oposición de Argentina y Brasil, que impulsan incrementar al oferta de producción de alimentos, a través de distintos programas.
Otro de los puntos que toca este foro es la manera de congeniar una mayor representación de los países en desarrollo en las instituciones hijas de Bretton Woods de la posguerra que, desde entonces, sufrieron pocas modificaciones, de cara al planteo del diseño de una nueva arquitectura internacional.
Asistirán a los tres funcionarios, el jefe de Gabinete del ministro de Economía, Guido Forcieri (por temas de G20) y los subsecretarios de Finanzas, Adrián Cosentino y de Servicios Financiero, Juan Manuel Prada, en lo que respecta a relaciones con inversores y encuentros con bancos.
Se descuenta que, por el tenor de las reuniones, Boudou y su equipo realizarán reuniones bilaterales y continuarán negociaciones puntuales con los países que integran el Club de París, para poder cerrar en breve una oferta global de negociación que satisfaga a los países acreedores y que a la vez no dañe la posición argentina de pagar a plazos posibles para el país.
Con el Club de París existe una deuda en cesación de pagos de más de US$6.270 millones. Pero esto, sumado a diversos recargos por mora, rondaría entre los US$8.000 millones y US$9.000 millones. Hasta el momento no se reveló el monto preciso que habrían conciliado ambas partes, debido a que el número final dependerá también del resultado de la negociación de los plazos y tasas.
Desde el Gobierno remarcaron en varias oportunidades que no hay intención de salir a buscar fondos en los mercados internacionales año.