Brasil gana con su calificación soberana, y México pierde escalones
CIUDAD DE MÉXICO (
"Sí (pierde atractivo el país) pero depende en qué tipo de inversiones. Sí hay competencia entre algunos sectores para atraer inversiones entre Brasil y México. La percepción del país puede influenciar la ubicación de sus inversiones", dijo en entrevista el director de calificaciones soberanas de Standard & Poor's (S&P), Joydeep Mukherji.
Energía y Construcción son los sectores que han entrado en la competencia por atraer inversiones foráneas, según Rafael Camarena, analista de Santader.
"Lo que sí es cierto es que Brasil ha hecho reformas económicas que en México no han habido con la misma profundidad, como el sector de energía brasileño, que ha crecido rápidamente y hay una agilidad para que Petrobras incluso tenga socios externos; el crecimiento ha sido considerable", dijo Camarena.
En 2007 se descubrieron yacimientos en la costa atlántica de Brasil que garantizan la producción petrolera durante una década más; en México -donde la participación extranjera en el sector está acotada- la producción se ha reducido en gran parte el declive de su principal pozo Cantarell.
A finales del año pasado tanto S&P como Fitch Ratings rebajaron la nota crediticia de México -aún en grado de inversión-, argumentando insuficiencias en las reformas fiscales aprobadas el año pasado por el Congreso, además de que la reducción de la producción de petróleo acentúa la debilidad de la economía. Moody's dejó intacta la calificación.
A su vez, desde 2008 Brasil recibió el grado de inversión por parte de S&P y Fitch, mientras que Moody's se lo otorgó en septiembre de 2009, acción que puede propiciar a ese país nuevos flujos de capitales que requieren esa calificación según anticipaban los analistas.
Durante 2008, Brasil acumuló una cifra histórica en Inversión Extranjera Directa (IED) de poco más de US$ 45.000 millones, dejando a México muy atrás con US$ 22.516 millones en ese mismo año.
Las autoridades mexicanas estiman que en 2009 el país atrajo unos US$ 15.000 millones; en septiembre del año pasado la IED acumulaba US$ 9.750 millones, según los últimos datos de la Secretaría de Economía. Mientras que en Brasil las autoridades prevén que la IED de 2009 haya crecido un 30% con respecto al año previo, es decir unos US$ 58.5000 millones.
La calificación de México puede bajar
Las perspectivas a futuro son inestables ya que cabe la posibilidad de que los legisladores mexicanos realicen cambios fiscales insuficientes -para incrementar la base tributaria y el nivel de recaudación de impuestos- en la próxima reforma hacendaria que se prevé discutir en el periodo legislativo de febrero-abril de 2010.
"Tengo dudas de que haya una reforma (hacendaria) de gran tamaño. Lo que se hizo en 2009 fue muy difícil, a pesar de la recesión" que experimentó el país, dijo Mukherji.
Además, existe el riesgo de que la calificación disminuya si los cambios fiscales que se realizaron el año pasado -en el IVA e ISR entre otros- no logren generar ingresos suficientes para contrarrestar los bajos ingresos petroleros, resultando en mayores déficits fiscales, según el analista de S&P.
