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Hoy siguen declarando Redrado y Pesce pero se necesita ya una ley y una acordada de la Corte sobre los DNU

La Comisión Bicameral que debe emitir un consejo no vinculante sobre la remoción del presidente del Banco Central tendrá hoy un nuevo capítulo con Martín Redrado como protagonista. Después de declarar el miércoles 27/01 durante 4 horas ente los integrantes de la comisión, Redrado regresará hoy (jueves 28/01) a las 11:00 al Congreso para defenderse de las acusaciones con que el Gobierno decidió su expulsión de la entidad. Pero es importante que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ofrezca una interpretación sobre los alcances de los Decretos de Necesidad y Urgencia. Es muy grave que la Corte siga dilatando ese pronunciamiento. Y el Congreso debe abordar cuanto antes un debate que lleve a una nueva ley sobre el uso de esos decretos.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Por la mañana regresa Martín Redrado al Senado a disposición de la comisión bicameral especial; luego, también volverá a seguir declarando Miguel Pesce, quien el lunes debió ser muy breve porque tenía un compromiso asumido en el BCRA.
Pero la disputa en la Comisión Bicameral es por el tiempo necesario para alcanzar una resolución.
El kirchnerismo considera que no hay más tiempo para dilaciones después de que Redrado haya hecho su descargo y que la resolución no debería ir más allá del viernes 29/01.
El kirchnerismo teme que el proceso se extienda, tal como sucedió cuando Fernando De la Rúa desplazó a Pedro Pou del Central, luego de un trámite legislativo que insumió más de 2 meses.
En la comisión especial, el miércoles 27/01, en un ambiente distendido, Redrado comenzó explicando por qué había enviado el martes 26/01 la nota en la que le pedía a la Bicameral que reclamara la derogación del decreto 18/2010. "Nos dio una explicación que nos satisfizo", dijo Alfonso Prat-Gay al finalizar la reunión.
Luego se habló del Fondo del Bicentenario, y Redrado intentó demostrar que él no había incumplido ni desconocido el DNU que lo creó, sino que había dado los pasos que consideraba jurídicamente ineludibles, como esperar un dictamen del área jurídica del Banco y de una auditoría externa. Recordó que había recibido una advertencia de los abogados del BCRA en New York sobre el riesgo de sufrir embargos, tal como luego efectivamente sucedió.
El kirchnerista Gustavo Marconato avanzó sobre el hecho de que en el directorio había una opinión jurídica (la del polémico abogado Marcos Moiseeff) que recomendaba aceptar el DNU, a lo que Redrado respondió que Moiseeff no tenía organicamente por qué participar de esa discusión.
Prat-Gay buscó llevar la discusión más allá de esta crisis y se interesó por el rol del BCRA como defensor del valor del peso, algo que, considera, incumplió largamente, a juzgar por la inflación de los últimos años.
Redrado le recordó que por la poca profundidad del mercado financiero, la inflación excede el margen de acción del BCRA y recae en el rol del Gobierno y su política de gastos corrientes.

Miguel Jorquera en el diario Página/12:

"(...) Antes y después, en sus únicas declaraciones, que repitió como proclamas, Redrado se victimizó, defendió "la autonomía y la independencia de criterios del Central" para conservas las reservas y hasta lo calificó como un "hecho histórico".
El diputado de la Coalición Cívica, Alfonso Prat Gay, no quiso ponerle tiempos a trabajo de la comisión. Pero el oficialista Gustavo Marconato afirmó que están trabajando con "profundidad" pero que a partir de hoy deberá abocarse con celeridad sobre su definición. (...)
Cobos, en cambio, pidió unos días más para analizar la situación y hasta habría deslizado la posibilidad de tomarse todo el fin de semana para terminar de analizar la situación y dar a conocer el consejo al Poder Ejecutivo, que por otro lado no es vinculante. Es decir, Cristina Kirchner puede tomarlo en cuenta o no para desplazar definitivamente a Redrado, esta vez ya a través de un decreto simple.
El más insistente en continuar la labor de la comisión sin plazo alguno es Prat Gay. El diputado de la Coalición Cívica se molestó profundamente el lunes 25/01 después de que Redrado envió una carta poniendo como condición para asistir ayer ante la comisión que le pidan a la Presidenta que derogue el DNU 18 que lo eyectó del Central. Una última carta jugada con el objetivo de que la Justicia lo repusiera nuevamente en su cargo. Pero su decisión había puesto en apuros a Prat Gay, quien sin la presencia de Redrado veía caer sus argumentos para estirar el trabajo de la comisión.
Por eso, celebró que Redrado se haya presentado ayer. "Fue bueno y serio que venga. Cada uno debe cumplir con sus deberes", afirmó el diputado opositor quien el día anterior había sostenido que Redrado sería "el único damnificado" en caso de no comparecer. Y hasta afirmó que las explicaciones que dio Redrado por la carta que se difundió por algunos medios "satisfizo a los integrantes de la comisión". Aunque Prat Gay omitió que la carta había llegado a la comisión una hora después que citaron a Redrado, y dio por cierta una satisfacción que no alcanza a todos los integrantes de la bicameral.
Incluso, hoy, Prat Gay se tomaría un respiro en su trabajo en la bicameral para presidir la comisión de Finanzas de Diputados, donde intentarán emitir un dictamen de censura al Jefe de Gabinete y reclamar al Ejecutivo, como quiere Redrado, que anule el DNU 18. Lo que obligaría a un receso en la bicameral, que demoraría su definición. (...).

Adrián Ventura en La Nación:
"El Gobierno, los legisladores y la Justicia deberían extraer algunas enseñanzas que dejó la crisis desatada por las reservas del Banco Central. Saltear a las instituciones, a veces, puede tener un fuerte costo político.
1ro.: la desmesura y el intento oficial de cooptar todos los organismos estatales, tarde o temprano, chocarán con reacciones y resistencias. El Gobierno no cambiará su estilo político, más intempestivo que reflexivo, pero debería advertir que esa desmesura ha sido mala consejera. (...)
2do.: el control sobre la Justicia nunca tiene el alcance absoluto que puede pretender el Gobierno. Desde comienzos de enero, partieron desde la Casa Rosada varios llamados a la Corte Suprema. Buscaban que el máximo tribunal realizara algún tipo de gestión ante los jueces federales. Nada de eso prosperó y la jueza federal María José Sarmiento, primero, y las camaristas Clara Do Pico y Marta Herrera, después, dictaron fallos para frenar los DNU de la polémica.
3ro.: para los jueces, ser independientes y controlar al poder puede ser riesgoso, pero ése es, en definitiva, el destino que les depara el sistema republicano. Tarde o temprano, los abusos se vuelven inocultables y no pueden ni deben dejarlos pasar. Incluso algunos jueces federales penales alabaron, en reserva, la tarea que realizaron sus valientes pares del fuero contencioso administrativo.
4to.: en 1998, la Corte, en su anterior integración, les puso a los DNU un primer límite importante. Interpretó cuáles son los únicos casos en los que el Presidente puede dictarlos: sólo cuando haya una imposibilidad física de que se reúna el Congreso o cuando la sanción de una ley, por el tiempo que demanda, produciría un resultado disfuncional, es decir que la demora haría inútil la sanción de una ley. Es preciso que la Corte, en su integración actual y más prestigiosa, asuma la tarea de dictar un nuevo fallo, similar a aquél, que marque definitivamente los límites de esa atribución presidencial.
En ese trabajo, la Corte también debería definir la posibilidad que tienen los jueces de controlar la apreciación de la urgencia. Si la Constitución establece que un presidente sólo puede dictar un DNU cuando hay necesidad y urgencia, pero los jueces no pudiesen controlar la existencia real de esa urgencia, la autorización constitucional, como pretende el Gobierno, sería una carta blanca.
5to.: antes de que todo eso ocurra, los legisladores deberían emprender una tarea que olvidaron bajo el calor del debate de las reservas y la presidencia del BCRA. Deberán dictar una nueva ley para controlar los DNU, pues la ley 26.122, aprobada a instancias del kirchnerismo, es de corte pro gobierno y tiene una redacción única en el mundo, que hace que sea más difícil derogar un DNU que sancionar una ley. Un verdadero despropósito."

Gabriela Vulcano en el diario Crítica de la Argentina:
"(...) "La situación de Redrado no va más", había manifestado el senador radical Gerardo Morales, en sintonía con las expresiones del diputado Ricardo Alfonsín, quien había expresado: "Si yo fuera Redrado, habría renunciado".
El titular del partido, Ernesto Sanz, también salió a despejar las dudas que recayeron sobre el radicalismo, a partir de la reunión que él y Morales mantuvieron con Redrado pocas horas después de que la Presidenta le pidiera la renuncia al joven economista. "No tuvimos, no tenemos ni tendremos nada que ver con Martín Redrado", había apuntado en una entrevista a este diario.
"A Cobos lo valoro como presidente del Senado y no como vicepresidente: lo que le pido es que garantice la institucionalidad y que, si le toca desempatar, desempate en nombre de la racionalidad", había planteado Sanz a la agencia Télam, frente a un eventual escenario en el que el vicepresidente tuviera que rememorar su histórico voto "no positivo".
(...) Desde el entorno de Sanz prefirieron ser más cautelosos y reiteraron "que la situación de Redrado es irreversible y que hay que buscar una salida para descomprimir". Por su parte, allegados al titular del Senado negaron que Cobos haya recibido "recomendación" alguna por parte del radicalismo sobre su voto en la comisión bicameral.
"Lo que hay que hacer es lo que corresponde. Si existen las justificaciones para aconsejar que hay que remover a Redrado, hay que hacerlo; si no, no. No se pueden tomar decisiones en función de los posibles costos políticos", explicó Alfonsín.
"En la Argentina, por ley, los directivos del Banco Central sólo pueden ser removidos por una causa. Es decir, Redrado sólo puede ser removido con causa, y su negativa a utilizar reservas para el pago de deuda no es un motivo cuestionable. Sin embargo, eso no quiere decir que la situación de Redrado sea sostenible", se enredó el diputado radical Ricardo Gil Lavedra."

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