Conclusiones (1): El dinero del BCRA era para financiar el 'rojo' fiscal, Boudou en emergencia y Proyecto Sur es un galimatías
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Ya es posible obtener algunas conclusiones de la gran crisis de enero de 2010, que ha conmovido a la política argentina, sin consecuencias todavía sobre la economía real, aunque ya habrá tiempo para ello en los meses de venidero, en especial en el capítulo Inversiones.
Hay 6 conclusiones iniciales:
> Quedó en evidencia que el Fondo del Bicentenario era un instrumento destinado a financiar el problema fiscal que acumula la economía kirchnerista, déficit creciente que, hasta la fecha, se había negado a aceptar el Ejecutivo Nacional;
> Es evidente que los Kirchner tienen considerables obstáculos por delante, tanto en el Poder Legislativo como en el Poder Judicial, y no se han esmerado mucho en incorporar los recaudos del caso, subestimando los escenarios;
> Las novedades judiciales ratifican que los Kirchner trabajan con gran improvisación (se diría que imprevisión es un término más exacta para explicar la chapucería); en este caso, acerca de la disponibilidad de las reservas del Banco Central para pagar deuda externa y echar de un plumazo a Martín Redrado, apelando a decretos de necesidad y urgencia.
> Imposible ya ocultar que los Kirchner se encuentran cercados en términos de medios de comunicación. El reordenamiento informativo que buscaron con la Ley de Medios hasta ahora solamente les acumula reveses en términos de opinión publicada; y
> Es evidente que los bloques legislativos de PRO (Mauricio Macri), de Coalición Cívica (Elisa Carrió) y de Proyecto Sur (Fernando Solanas), intenta cada uno construir una 3ra. posición para no quedar prisioneros de la polarización Kirchner vs. Julio Cobos, que provocan los Kirchner más que Cobos. No siempre consiguen ese objetivo los citados. Pero básicamente es un esfuerzo defensivo, dejándole la iniciativa a los Kirchner y a Cobos. Luego, la 3ra. posición que pretende Macri no es la que auspicia Solanas; y Carrió se encuentra a mitad de ambos. Lo interesante es que los 3 se circunscriben, a su vez, a la Ciudad de Buenos Aires, por cuyo control pelearán a brazo partido en meses venideros. Sin embargo, fuera de la Ciudad carecen de proyección propia.
> Martín Redrado saldrá del Banco Central con prestigio internacional y una aceptable posición política doméstica, muy cerca de Francisco de Narváez, personaje en ascenso desde el centro hacia la derecha, por sobre Macri, ya sin discusión.
Ahora, algunos recortes periodísticos del sábado:
Alcadio Oña en el diario Clarín:
"(...) Por varias razones, Boudou no tendrá un buen fin de semana: en Olivos lo culpan de toda la ingeniería fallida.
Desprovisto de los US$ 6.569 millones, el Gobierno deberá encontrar otra fórmula para sostener el aumento del gasto público del 30% o más que proyectaba. Para el caso de que exista: de lo contrario, el ajuste podría lucir inevitable.
En la trastienda de toda la movida oficial asoma el ostensible deterioro de las cuentas públicas. Apelando a cuanto recurso tuvo a mano y con mucha cosmética fiscal, el 2009 cerró con un déficit financiero de $ 7.131 millones, contra un superávit de $ 14.655 millones en 2008. Así, de un año al otro se perdieron $ 21.786 millones ó US$ 5.688 millones.
Por si no se ha advertido, esos US$ 5.688 millones son casi los mismos US$ 5.695 millones que se pensaba sacar de las reservas. Aquí hay una clave para entender el DNU del Bicentenario.
El Gobierno alega que en 2009 aumentó el gasto público para contrarrestar los efectos de la crisis. Verdad a medias: viene creciendo sin pausa desde que asumió el kirchnerismo. En relación al PBI, subió 50% desde 2003.
El problema es que la recaudación no acompaña, como antes, las necesidades de la caja. Y que la presión impositiva ya resulta elevada, así sea una carga muy mal distribuida.
Eso se ve en una decisión que acaba de tomar el Central, a pedido del Gobierno. Le adelantó $ 1.800 millones. (...)".
