La toma del control de las operaciones por parte de la OTAN ha sembrado la desconfianza entre los rebeldes que piden más ataques desde aviones y barcos para poder avanzar de una línea del frente que un día más quedó fijada en Brega, a unos 200 kilómetros de Bengasi. La plaza Tahrir de la capital rebelde fue escenario durante la tarde de una manifestación anti OTAN para exigir el reinicio de los bombardeos.
El viceministro de Exteriores libio, Abdelati Obeidi, ha realizado sus gestiones diplomáticas en Grecia, Turquía o Malta, el diario The New York Times, basándose en fuentes próximas a la cúpula del régimen, desveló un plan de transición a la democracia por el que Saif El Islam, hijo de Gadafi, recogería el testigo de su padre en el futuro próximo.
Otro hijo del dictador, Saadi, estaría de acuerdo con una propuesta que el Consejo Nacional rebelde no tardó en rechazar ya que aspira a crear un nuevo sistema partiendo de cero y con presencia de elementos del antiguo régimen.