Los cárteles de las drogas en México mantienen características de pertenencia en su estructura e ingredientes de regionalismo para mantener sus territorios, mercados y rutas, pero eso no les impide diversificar sus actividades e incursionar en secuestros, piratería, extorsión y venta de protección para mantener a sus ejércitos de sicarios, o encontrar en las drogas sintéticas una nueva oferta y participación en el comercio mundial de los estupefacientes.
Así lo afirmó Martín Barrón, del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), quien dijo que dos de las características de la mayoría de los cárteles mexicanos son el vínculo familiar que hay dentro de ellos y el sitio de origen, como sucede en las organizaciones que dirigen los hermanos Arellano Félix, los Beltrán Leyva o los Carrillo Fuentes. Con ellos se han fortalecido familias en la dirección de las organizaciones.
Según el especialista, otra constante es el sitio de origen, tal es el caso de La Familia Michoacana y el cártel de Sinaloa, lo mismo que el cártel del Golfo.
Aumentan las drogas sintéticas
Los territorios siguen siendo parte de la identificación de los cárteles que operan en México, pero han diversificado los mercados, pues han pasado de la mariguana y la heroína, a la cocaína, y ahora a la confección de drogas sintéticas.
A este último mercado, asegura Barrón, le han apostado las organizaciones del narcotráfico mexicanas, lo que les ha permitido una expansión más rápida, porque pueden decidir dónde, cuánto y cuándo producir de toda clase de drogas, como ice, cristal, metanfetaminas y otras más.
"Esta diversificación es de suma importancia, porque nos lleva a la globalización", dijo Martín Barrón, quien afirmó que eso llevó a una mayor internacionalización de los cárteles mexicanos, pues requieren tener contactos en diferentes países, rutas de comercio hacia otros continentes y territorios, de tal forma que sus horizontes apuntan también hacia Europa y Asia, lo mismo que África. Además, los mercados y precios de las drogas se han mantenido estables, lo que indica que hay una estabilidad mundial en esa materia.
Ejércitos de sicarios ganan adeptos
Martín Barrón afirmó que una característica muy grave de la evolución del narcotráfico en México es la aparición de los ejércitos de sicarios, que representa un punto de quiebre en la violencia que se vive en el país.
El antecedente se encuentra en el cártel del Golfo, y tiene que ver con la fundación de Los Zetas, y hasta ahora con la irrupción del cártel de La Familia Michoacana, pues vinieron a romper la operación tradicional del narcotráfico en el país, porque si bien los sicarios iniciaron como eliminadores de enemigos del grupo, en una segunda fase se apoderaron de la delincuencia común en algunos estados, y ahora incluso asumieron el mando dentro de los cárteles.
En el cártel de Tijuana, lo mismo que en el de Juárez, explicó el especialista, los sicarios se han dedicado al secuestro y a la extorsión con la autorización de sus jefes, como forma de financiamiento de estos grupos que están adquiriendo cada día mayor fuerza y pueden, incluso, disputar el poder, como sucede ya en el caso de los Arellano Félix, cuya dinastía y poder es retada por un ex colaborador llamado Eduardo o Teodoro Simental, El Teo.
Otro de los aspectos negativos de esta evolución del narco es la participación cada vez mayor de jóvenes, especialmente mujeres, en las filas criminales, afirmó Barrón al explicar que los cambios que se han gestado en la lógica del narcotráfico hacen pensar en un escenario problemático en el que hay que pensar en alternativas urgentes de políticas gubernamentales de abatimiento, pero también sociales y laborales, porque de otra forma no se puede tener éxito contra el crimen organizado.