Para las operaciones de control en el Mediterráneo, la OTAN contará con 16 naves, de las cuales seis pertenecen a Turquía (un submarino y cinco buques) y tres a Italia, entre las que se encuentra el buque insignia de la armada italiana, el portaviones Cavour.
El brigadier general canadiense Pierre St. Amand dijo hoy que la operación naval `Unified Protector` "está en marcha ahora".
Por su parte el vocero del presidente del comité militar de la OTAN, almirante Giampaolo Di Paola, subrayó que los militares italianos tendrán un papel de relieve en la operación de control del embargo, ya que "en Nápoles hay una estructura de comando de la OTAN, cuya componente marítima está bajo el mando del contralmirante Rinaldo Veri".
Por su parte, varios diplomáticos aseguraron que se arribará a un acuerdo sobre cómo cumplirá la OTAN sus responsabilidades en la zona de exclusión, luego que Estados Unidos (que hasta ahora dirigió las operaciones aéreas), reiteró que está preparado para traspasar la dirección militar a la alianza atlántica.
"El mejor resultado sería que la OTAN se encargue de la coordinación militar, pero transfiera las decisiones políticas a un consejo `ad hoc` de Estados participantes en la coalición, incluyendo los países árabes", explicó Francois Heisbourg, director de la Fundación para la Investigación Estratégica, un centro de investigación fundado por el Ministerio de Defensa francés.