Así, Repsol ya había anunciado el año pasado su intención de desinvertir en YPF en una proporción que le permita mantener más del 50% de la filial argentina.
De esta manera, en los últimos meses la petrolera ha venido realizado desinversiones en el capital de YPF hasta situar su participación en el 75,9%. Grupo Petersen, con el 15,46%, es el siguiente accionista y tiene una opción de compra sobre otro 10% que todavía no ha ejercido, mientras que el 8,64% restante del capital es 'free float'.
En noviembre del año pasado, Repsol ya inició los trámites de registro ante el supervisor del mercado estadounidense, la SEC, del folleto para la venta de acciones de YPF equivalentes a un 15% del capital de la filial argentina.
Según recoge 'El Economista', la petrolera indicó entonces que la operación le permitiría "aumentar la liquidez de la acción de la sociedad" y señaló que las ventas previstas eran "convenientes desde el punto de vista del interés social de la sociedad", ya que le procuraría un "mayor 'floating'".