El Lear Jet 31A parió más aviones que trascienden a Jaime (y el silencio de La Nación)
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El Lear Jet 31A matrícula N786YA cuya propiedad fehaciente intenta corroborar la Justicia resultó en una investigación que dejó boquiabiertos a los funcionarios vinculados al magistrado Norberto Oyarbide, en especial a los de la Fiscalía que encabeza Carlos Rívolo.
Ocurre que hoy día no solamente deben seguir investigando la propiedad del avión que utilizaba Ricardo Jaime y su familia sino que otros 2 aviones de similar rango y 1 helicóptero, todos atribuidos a fondos de inversiones ubicados en el Mar del Caribe, madeja de ovillo intrincado que resulta muy difícil devanar.
"¿Acaso todavía no se sigue buscando quiénes son los propietarios de Barton Corp.?", se preguntó con alguna picardía un funcionario de la Fiscalía.
La mención no fue baladí: Urgente24 acababa de descubrir que, en verdad, estaba recorriendo una trama que ya transitaron periodistas de La Nación hace varias semanas pero nunca fue mencionada en las notas de investigación.
Precisamente, Diego Cabot y Francisco Olivera fueron quienes denunciaron en La Nación que Ricardo Jaime y su familia viajaba en un sospechoso avión de US$ 4 millones de matrícula estadounidense, que según la Administración Federal de Aviación (FAA, en sus siglas en inglés), fue comprado por la firma Pegasus Equity Investments, radicada en Costa Rica, mediante un crédito de US$ 3,48 millones suministrado por la sociedad Elkrest Investments Limited, una empresa con domicilio en Tórtola, la principal de las islas Vírgenes británicas. El 15% restante se pagó al contado. El asesor financiero de la operación fue el Banco de Utah, USA.
Es obvio que si en vez de 1 avión son 3 aviones de propiedad bastante similar, la cuestión trasciende a Ricardo Jaime.
En cuanto al helicóptero, ¿serán ciertas las versiones de cierta donación empresaria a un personaje influyente para el tráfico de influencias gubernamentales?
Mientras los investigadores siguen trabajando, cabe destacar que Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte de la Nación, quedó muy desalentado luego de su más reciente -y probablemente última- visita a El Calafate, Santa Cruz.
Jaime, quien se encargó de dejar constancia que estaba jugando al golf -afición que se le desconocía- en las instalaciones del hotel Los Álamos, justo enfrente de la casa de los Kirchner en El Calafate, no había sido convocado sino que se había autoinvitado luego de que sus 2 más recientes llamados telefónicos a Néstor Kirchner no fueron respondidos.
Quienes participan de la intimidad presidencial afirman que Néstor Kirchner recibió a Jaime pero el diálogo fue áspero y, por momentos, casi violento, muy alejado de la amable intimidad de antaño.
Las cuestiones con Jaime son
> Aerolíneas Argentinas y la pesada herencia dejada por Jaime a Kirchner; y
> las negociaciones inconclusas con Airbus, de las que depende que Marsans levante los reclamos ante el tribunal arbitral Ciadi.
En ese contexto vale la pena leer una crónica enviada por Ricardo Mangano desde el Congreso Nacional:
