En España, en septiembre vacunarán contra la gripe A a obesos y embarazadas
MADRID (
Junto a ellos, también deberían vacunarse todo tipo de personal sanitario, bomberos y policías. "Sería muy importante vacunar en septiembre, antes de que llegue el invierno, la época más proclive a contagiarse de gripe", advierte Juan José Badiola, responsable del Centro de Referencia de Encefalopatías Espongiformes Emergentes de Zaragoza y experto en virus procedentes de animales.
La OMS ha pedido a las farmacéuticas que fabriquen vacunas para el 30% de la población mundial. Si las cuentas no fallan, deberían producir 2.000 millones de antivirales. Teniendo en cuenta que cada persona debe inyectarse una doble dosis, suma 4.000 millones de dosis, de los cuales 30 millones serían para España.
Las farmacéuticas, por su parte, han avisado de que hasta diciembre "será imposible contar con la producción solicitada de antivirales".
Porque, además de la gripe A, las farmacéuticas deben seguir fabricando los medicamentos para demás gripes estacionales que también siguen su curso.
"Y no dan abasto", añade Badiola. Por su parte, Sanidad no confirma el número de antivirales que ha solicitado, ni cuándo llegarán ni qué parte de la población las recibirá primero.
El caso de la joven nigeriana de 33 años fallecida el jueves ha despistado a la cartera de Sanidad. Era la primera víctima sana, sin previsiblemente padecer otras patologías anteriores. La sorpresa de Badiola es que tilden de excepcional este caso, "si la gripe aviar ya mató a pacientes que no presentaban ninguna enfermedad previa".
Aunque sí es cierto que son casos menos comunes, hay ciertas ocasiones en las que personas sanas, jóvenes y con un sistema inmunitario potente no pueden hacer frente a un virus de estas características por una hiperreacción.
"Cuando el virus entra en contacto con su cuerpo, se desencadenan unas reacciones bioquímicas que provocan que muchas células acudan al pulmón. La función de estas células es proteger del virus. Sin embargo, no se sabe por qué, hacen completamente lo contrario, provocando una insuficiencia respiratoria que acaba en muerte". Exactamente lo mismo que le ocurrió a la nigeriana fallecida en Mallorca. Cuando la ingresaron, le diagnosticaron neumonía bilateral que afectaba a los dos pulmones y la joven no respondió a ningún tratamiento.
Al mismo tiempo que se estudia el caso de la tercera víctima mortal, Trinidad Jiménez cifró en 8.000 las personas que morirán este invierno a causa de la virulencia de la nueva gripe. Más o menos, la misma cifra que la gripe estacional, directa o indirectamente, causa cada año.
"Yo no me atrevería a hacer predicciones ni a compararlo con la gripe estacional, porque es un virus nuevo, único y no sabemos cómo va a desarrollarse", añade Badiola. Jiménez dijo que aunque tienen modelos teóricos de predicción "con un margen de error amplio", todavía no están completos. Por eso, hasta que no se tenga "con certeza" los datos precisos de su fiabilidad, no se harán públicos.
Los mayores de 50 y la teoría de la "inmunidad cruzada"
Excepto el varón de 71 años fallecido el jueves, asombra que las otras 3 víctimas mortales en España por gripe A no superen los 41 años. La teoría de Badiola es que alguno de los virus que asoló España en los años '50 ó '60 tuviera las mismas características del H1N1.
La población "fabricó una respuesta inmunitaria a ese virus que, casualmente, le sirve de protector ante nuevas gripes como la actual". Es lo que denomina "la inmunidad cruzada", encargada de proteger a los mayores de 50: los que vivieron entonces y todavía viven.
Pese a que ya se están contabilizando los primeros casos mortales y muy pendientes de cómo evolucionan los graves, la mayoría de los afectados siguen siendo casos leves.
Badiola insiste: "Que nadie se alarme, que los acontecimientos vividos entran dentro de los límites establecidos".
Para los ciudadanos que presenten signos de padecer la gripe, les anima a que no se queden en sus casas, a que acudan al servicio sanitario más cercano. "Cada uno de nosotros debemos ser solidarios con el resto del mundo. Para frenar la pandemia, debemos ser responsables y evitar contagiar a nadie".
Mientras tanto, el virus sigue su expansión por el mundo sin que Badiola ni nadie pueda predecir si cogerá el camino más agresivo o el más suave.
