El miedo de las autoridades a que publicase su diario y siguiera tirando de la manta forzó su puesta en libertad e hizo caer a varios de sus, en otro tiempo, entregados amantes.
Entre las "víctimas" de Li figuraban
> Chen Tonghai, el ex presidente de la petrolera estatal Sinopec,
> el ex gobernador de Yunnan Li Jiating, sentenciado a muerte por corrupción (finalmente se mutó en cadena perpetua), y
> el teniente de alcalde de Beijing, Liu Zhihua, responsable de preparar los Juegos Olímpicos y condenado por aceptar millones en sobornos.
Li se ha convertido en el paradigma de las nuevas concubinas o "er nai", que ya no se conforman con abrigos de pieles, un apartamento o un deportivo, sino con hacerse con activos en sectores clave de la segunda potencia económica.
Así es como llegó a hacerse con activos de US$ 2.000 millones repartidos en 20 empresas de sectores como el del tabaco, inmobiliarias, publicidad, petróleo y bolsa.
Una superviviente con olfato y pocos escrúpulos
Li es descrita en el reportaje como una atractiva mujer de piel clara, con gusto por la ropa occidental y exuberante (nadie lo diría viendo el rostro de portada), excelente amante y en definitiva una "máquina carente de sentimientos".
La vietnamita se refugió con su padre en China con 7 años y fue en la provincia suroccidental de Yunnan donde empezó a vender cigarrillos y a utilizar su belleza hasta encandilar a Zheng Shaodong, funcionario de la policía de Cantón, que le concedió en 1996 dos permisos falsos de residencia en China.
Después se casó con el responsable provincial de tabacos, a través del cual conoció al gobernador Li Jiating, quien convertido en su amante le concedió a la joven, en 1993, fondos y cuotas de exportación de tabaco.
Entre su lista de amantes se encuentran hasta 20 altos funcionarios, pero sin duda su 'golpe' definitivo llegó cuando entró en la alcoba del presidente de Sinopec, Chen Tonghai, quien también mantuvo una relación con Li, y que a tenor de los regalos con los que la agasajó debía estar más que encantado con sus favores: 2 millones de acciones de las subsidiarias de la petrolera estatal y 200 estaciones de servicio en Beijing.
La mayoría de sus amantes están ahora encarcelados por el testimonio de la propia Li, quien no dudó en exponerlos y en entregarse para conseguir una pena indulgente.