A 40 días del anuncio, poco y nada se sabe del boleto único
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El 4 de febrero pasado, la presidente Cristina de Kirchner anunció el lanzamiento del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) para viajar en micros, subtes y trenes de Capital y el conurbano.
Prometió que estaría listo para ser usado en 90 días, y hasta hubo precisiones de costos: cada máquina de lectura cuesta unos US$4.000, y las tarjetas que se entregarán a los usuarios alrededor de US$1,5 cada una, contabilizando una inversión total de $200 millones.
El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, bajo cuya órbita debe instrumentarse el sistema, se lanzó entonces a conseguir el diseño de la tarjeta.
"Mi reino por un diseño" fue la idea que les llegó a sus colaboradores de Jaime, y enseguida tomaron nota de su voluntad de cumplir con el plazo imaginado por la Presidente, la mitad de lo que creen los empresarios del sector que demandará poner a punto el nuevo sistema.
Y fue así como, según cuenta hoy 'Clarín', en su entorno acercaron un diseño de tarjeta, cumpliendo el cortísimo plazo que les había dado. En la tarjeta predominaban las líneas curvas y el celeste y blanco de la bandera, y la reacción frente a la misma, de todos los colaboradores de Jaime, del propio secretario y otros técnicos consultados, fue unánime: aprobación total. Hasta acordaron con el estudio elegido algún tipo de "compensación" por su veloz labor.
Sólo faltaba una mini reunión con Cristina para cumplir con la formalidad de su aprobación. Pero no. En esa mini reunión se supo que Cristina ya había hecho su elección de tarjeta. Y no es la que Jaime había aprobado con entusiasmo. Es otra.
Ahora según el mismo matutino, sólo "resta esperar el anuncio oficial, pero por los pasillos de Transporte no están muy contentos con la decisión".
Una versión un poco diferente contó ayer el diario 'La Nación' sobre este sistema que, según el mismo, el gobierno nacional pretende que funcione desde mayo pese a que no se llamó a licitación. No están listos los pliegos y, en el sector, siempre por lo bajo, consideran muy complicado que este sistema esté en funcionamiento en 50 días más.
"La semana que viene tendría que haber algo del Banco Nación", dijo con admirable simplicidad una fuente oficial. "¿Algo como qué?, se le preguntó. "Avances. Algún avance se tiene que mostrar", contestó el vocero a ese diario.
Una fuente oficial mostraba ayer el desconcierto. "Una de las cosas que traban es un convenio con las cámaras de empresarios del transporte", dijo. "¿Ustedes fueron consultados?", preguntó a Daniel Millaci, presidente de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros. "Nunca nos consultaron. No sabemos nada", contestó, seco.
Hay algunas cosas que sí se saben. El organismo encargado de llevar adelante el proyecto es el Banco Nación. Según el decreto 84/2009, la entidad financiera pública fue nombrada "agente de gestión y administración del SUBE".
Quienes están encima del proceso dicen que, dentro del banco, Nación Servicios, una empresa del grupo que nada tiene que ver con el transporte pero sí con el clearing bancario, es la que maneja los hilos de la licitación.
El presidente de Nación Servicios es Angel de Dios, ex vocal del Tribunal de Cuentas de Santa Cruz, actual director del Banco Nación y, además, padre de la novia del hijo mayor del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
"Ese punto es otro de los que entorpecen porque en Transporte no están muy conformes con el hecho de que la licitación pase por el Banco Nación y no por la Secretaría", dijo una fuente que habla con varios de los negociadores del contrato.
Nación Servicios ha sido reforzada en los últimos meses con empleados que quedaron sin trabajo cuando Nación AFJP desapareció junto con todo el sistema previsional de capitalización.
Más allá de las rencillas políticas en torno a un millonario contrato, tampoco hay muchas precisiones sobre lo que será el servicio.
Más interrogantes Un ejecutivo de una de las empresas interesadas en participar en la licitación reseñaba algunos de los interrogantes que se plantean en el sector. "No se sabe si habrá una licitación en la que pedirán que sea una empresa la que preste todo el servicio o si la dividirán en varios tramos. Menos aún cómo se pagará el boleto, porque si quieren que se cobre por kilómetro recorrido hay que poner máquinas a la entrada y a la salida", dijo la fuente.
Del formato definitivo de la licitación dependerá quiénes se podrán presentar. En el sector consideran que las dos empresas capacitadas para dar un servicio integral son la española Indra y la alemana Siemens. Las demás podrán competir por rubros, si es que el proyecto se licita por rubros.
Pero hay una cosa en la que están de acuerdo todos: será muy difícil que el SUBE esté funcionando en trenes, colectivos y subtes en 50 días.
