Los Oscar tuvieron un protagonista excluyente: Slumdog Millionnaire
Pocas dudas había acerca del reconocimiento a Kate Winslet por su interpretación en The Reader o al recientemente fallecido Heath Ledger como Mejor Actor de Reparto por El Caballero de la Noche.
También era seguro que el premio a la Mejor Película de Animación se lo llevaría Wall-E, de Andrew Stanton.
Y que Penélope Cruz sería la 1ra. actriz española en ganar un Oscar, con su interpretación en la película Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen: ganó el premio a la Mejor Actriz de Reparto.
Pero la película Slumdog Millionaire fue la gran vencedora con 8 galardones.
En el capítulo de sorpresas destaca el Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa para la japonesa Departures. Una producción todavía pendiente de estreno en nuestro país que ha desbancado a las dos grandes favoritas en dicha categoría: La clase y Vals con Bashir. Pero, sobre todo, la gran sorpresa de la noche ha sido el premio al Mejor Actor para Sean Penn por su interpretación en Mi nombre es Harvey Mik de Gus Van Sant.
'Slumdog Millionaire', la fábula de Danny Boyle rodada con apenas 15 millones de dólares y un plantel de actores aficionados y casi anónimos en Bombay, arrasó en la noche de los Oscar con una trepidante sucesión de estatuillas —ocho en total— y un dominio absoluto de la escena como no se veía desde 'Shakespeare enamorado' hace ya 11 años.
'Slumdog' arrebató luego el Oscar al mejor guión adaptado a su devaluada rival, 'El curioso caso de Benjamin Button', la gran derrotada de la noche con dos premios menores de consolación pese a las 13 nominaciones.
La noche de los Oscar avanzó luego como un musical de Broadway hacia un final previsible y feliz, aderezado por el galán australiano Hugh Jackman, que se destapó como un auténtico 'showman'.
Tras el inicio de Penélope con su Oscar y el de Heath Ledger (su premio lo recogió su padre), la noche fue avanzando a favor de 'Slumdog').
Las sospechas se confirmaron con la doble victoria (Mejor Banda Sonora y Mejor Canción) de A.R. Rahman: "A lo largo de la vida, cuando he tenido que elegir entre el amor y el odio he elegido siempre el amor, y por eso estoy aquí".
Danny Boyle dedicó el Oscar al Mejor Director a quienes apostaron por la película cuando estuvo a punto de no llegar nunca a la gran pantalla y acabar en DVD, en medio de la crisis galopante del cine independiente.
El productor Christian Colson cerró la noche con la gran familia británica e hindú a sus espaldas, celebrando el "extraordinario viaje" y dejándonos con la moraleja de la pequeña gran película que triunfó: "Tuvimos la pasión y la convicción, y nuestro filme demuestra que con esas dos cosas, puedes conseguirlo todo".
