Suicidio: Los Kirchner aglutinan un enfrente agropecuario-mediático en su contra
Anticipo de una encuesta de la consultora Management & Fit que Urgente24 difundirá el lunes 23/02.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El deterioro de la imagen pública de los Kirchner es dramático. Pero el que más importa es el de Cristina de Kirchner porque es la Presidente. Néstor Kirchner no tiene responsabilidad institucional alguna ni la tendrá por el voto popular, por lo que su evolución es irrelevante al respecto.
La imagen pública de Cristina de Kirchner se ha derrumbado. La mayoría de los argentinos opina mal o muy mal de su Presidente, y eso es un preocupante indicio cuando la crisis económico-social ni siquiera ha comenzado en la Argentina, y será un proceso que requerirá fortaleza nacional, liderazgo, creatividad y decisión.
Uno de los errores más considerables de los Kirchner es planificar la estrategia electoral de octubre con los datos de enero y febrero, cuando la agenda será definida por las circunstancias económico-sociales.
Es muy probable que la situación, cuando cada ciudadano sufrague, resulte muy diferente a la de enero-febrero.
Esa propensión de los Kirchner revela 2 deficiencias:
> Siguen subestimando la importancia y profundidad de la recesión que llega, y
> Carecen de la flexibilidad necesaria que requiere la evolución de los acontecimientos.
Precisamente por estas cuestiones la Presidente provoca tantas dudas acerca de su capacidad para sobrellevar un proceso político-económico-social tan difícil. Ella resulta un apósito de su marido, quien ha demostrado, en las presentes circunstancias, padecer de diagnósticos tan apresurados como inconsistentes.
Pero el mayor problema de Néstor Kirchner es la avaricia (ladri) progresista: su obsesión por seguir acumulando intereses empresarios en medio de la crisis. Concesiones, adjudicaciones, licitaciones... hasta Telecom Argentina.
En esas circunstancias, los Kirchner han decidido huir hacia adelante, creando un supuesto frente opositor heterogéneo que les permita intentar refugiarse en la victimización ante la población... pero es un intento precario, casi grotesco.
Los Kirchner han decidido incorporar a Grupo Clarín al frente agropecuario pero por una cuestión de negocios. Los Kirchner avanzan en su intento de quedarse con Telecom Argentina, cuando Telecom Italia y Telefónica tenían un acuerdo con Grupo Clarín para que se quedara con las acciones de los Werthein-Eurnekian, quienes representan a los Kirchner (esto ya fue anticipado tantas veces por Urgente24 que aburre repetirlo).
Pero los Kirchner no explicitan la pelea de negocios y la ocultan detrás de un proyecto de nueva Ley de Radiodifusión que, además, no tiene posibilidades hoy día de aprobarse por la merma que se produce en el bloque oficialista, en especial en el Senado.
O sea que en ocasión de la disputa agropecuaria, y vía Horacio Verbitsky, los Kirchner están notificando a Grupo Clarín acerca de su decisión de negocios con Telecom y se aprovechan de la información que dice tener el Gobierno acerca de la supuesta involución de la salud del accionista Nº2 y ejecutivo Nº1 del multimedios. Insólito.
Comencemos, entonces, por el hiperkirchnerista Horacio Verbitsky, desde el paraestatal Página/12:
"Luego de romper las negociaciones con el gobierno, la Mesa de Enlace utilizó la concentración del viernes en Leones para mostrar hasta qué punto se ha constituido en un actor político, con la mira puesta en las elecciones de renovación parlamentaria de octubre.
Los oradores apenas se refirieron a la problemática del sector, cuestionaron en tono insultante todas las políticas oficiales y saludaron con entusiasmo la presencia de dirigentes de la UCR (Mario Negri), de la Coalición Cívica Libertadora (Adrián Pérez), del socialismo (Rubén Giustiniani), del vecinalismo (Luis Juez) y del "justicialismo no obsecuente".
De hecho las principales figuras de esa nueva tendencia, que no estuvo presente, forman parte del sector: Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero son productores de soja, Francisco de Narváez explota el predio malhabido de La Rural en Palermo y Felipe Solá engordaba terneros en feedlot.
El locutor oficial provocó la aclamación del público, más vocal que numeroso, al anunciar la presunta deserción de otros legisladores del Frente para la Victoria.
Dos días antes, el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, había inaugurado en Bahía Blanca sus cursos de participación política para productores, concebidos por el consultor Felipe Noguera para limpiar la imagen de la entidad, vinculada con los golpes militares del siglo XX.
La clase de democracia fue impartida por el ex director de la revista Cabildo y ex viceministro de Defensa de Carlos Menem, Vicente Massot, quien debió renunciar a ese cargo luego de la defensa de la tortura en un reportaje de Ernesto Tenembaum.
En diálogos privados, Biolcati repite que "hay que ganarles en octubre y empujarlos para que no terminen el mandato". La disposición beligerante de la Mesa de Enlace se refleja también en el nuevo lockout y en la convocatoria para el 12 de marzo a un acto multisectorial con participación de dirigentes de la oposición en Córdoba.
> La decisión reiterada por la presidente CFK de excluir del diálogo con las patronales agropecuarias los tributos a las exportaciones de cereales y oleaginosas,
> la apertura de la venta de pliegos para la instalación de nuevos operadores de televisión por cable,
> el estudio sobre la pretendida fusión de los dos cables del Grupo Clarín y
> la probable inclusión de la nueva ley de servicios audiovisuales en el período de sesiones ordinarias del Congreso que se inicia la semana próxima,
sugieren que el gobierno nacional ha decidido recoger el guante lanzado por el complejo agromediático.
Esto no significa que el ex presidente Néstor Kirchner haya decidido presentarse como candidato en la provincia de Buenos Aires, donde reside desde 2003, aunque sus apariciones públicas en diversas provincias implican el reconocimiento del carácter plebiscitario de los próximos comicios, en los que el oficialismo pondrá en juego su mayoría en ambas cámaras legislativas.
Si los pasos previstos en materia de radiodifusión se cumplen, el gobierno padecerá renovados ataques pero habrá hecho un aporte sin precedentes a la institucionalidad democrática, permitiendo la participación de otras voces que hoy no se escuchan. (...)".
"Políticamente, estamos viviendo en la Argentina unos días de película.
No porque sean maravillosos sino porque la confusión entre ficción y realidad ha llegado a límites extremos.
Ya es imposible distinguir una de la otra, aunque los 'progre-kirchneristas' que todavía sobreviven se enojen con los que critican las formalidades y desprolijidades del matrimonio presidencial en vez de analizar los temas de fondo.
Pero ocurre que los Kirchner están transformando todas sus acciones políticas en puras formas, cada vez más escasas de contenido alguno.
Entonces todo parece una película, una ficción en vez de la realidad.
El director
Desde que Kirchner dejó de ser el desgarbado muchacho montonero que él mismo dice que alguna vez fue, la suerte lo acompañó una y otra vez.
Primero a nivel privado y luego a nivel público. Al menos hasta que dejó la presidencia en manos de su esposa.
En los ‘70, dentro de los círculos militantes se pensaba que la voluntad podía doblegar cualquier realidad, por adversa o dura que ésta fuera.
La voluntad era capaz de mutar la roca en masilla, se creía. Hasta que se dejó de creer, cuando ocurrió la tragedia por todos conocida.
No obstante, Néstor Kirchner pudo seguir con esa convicción, triunfando privadamente en los años de plomo y políticamente desde que comenzó la democracia hasta el día en que puso a su esposa -por voluntad propia- en el máximo sitio institucional de la República.
Ese día, como por arte de magia -al principio imperceptiblemente-, la realidad que para Néstor siempre pareció ser maleable comenzó a adquirir caracteres de roca dura: el papelón por la valija de Antonini; sus incursiones frustradas por las selvas colombianas cuando se creyó un émulo del Che Guevara, fueron advertencias de que el ridículo estaba cerca, porque la realidad ya no se subordinaba a su voluntad, como creyó durante toda su vida.
Sin embargo, en vez de aceptar esa nueva relación entre él y la realidad para adaptarse a ella e intentar conducirla, siguió queriendo transformarla en maleable.
Pero la realidad ya no le responde más, en particular a partir del paro agrario de marzo de 2008.
De allí en adelante, inició un descarnado viaje hacia la irrealidad, hasta llegar al presente donde lo suyo ya es pura ficción.
Un delirio constante donde, haga lo que haga, siempre logra lo contrario:
Si quiere fortalecer a su mujer, la debilita;
Si quiere debilitar a Cobos, lo fortalece;
Si intenta dividir a los representantes del campo, los une más que nunca;
Si intenta elegir un sucesor presidencial para el caso que no pueda ser él, este sucesor huye despavorido, etc, etc.
La actriz principal.
Ella -una mujer inteligente pero que suele hablar mucho más de lo que piensa-, está feliz como en un cuento de hadas. Codeándose con reyes y reinas.
(...) Simulando despreciar los protocolos que aprecia más que nadie, como una setentista en la corte de los reyes globalizadores, mostrando a la vez su asquete y su seducción por las alturas.
Suplicando a Raúl Castro (según declaraciones de él mismo) que la deje sacarse una fotito con Fidel; si no como presidenta, al menos por el privilegio de ser mujer.
Con las diarias teatralizaciones en su Palacio particular de Olivos, oficiando hasta de vendedora chic de heladeras, licuadoras y planes de ahorro.
En suma, gozando de su paraíso artificial, de su mágica ficción mientras su esposo se esfuerza por domar una realidad hoy indomable para él.
Ella en un mundo mágico.
Él en un mundo irreal.
entre ambos, el Cleto.
(...) Al Cleto hasta le niegan el saludo en una misa convocada en homenaje a la reconciliación entre argentinos y chilenos.
Por el Cleto mandan las cámaras del canal oficial a censurar todos los festivales y fiestas populares del país donde asiste el vice, para que en ninguna de ellas aparezca.
Para demostrar que el poder es sólo del director, éste viaja a reuniones partidarias por todo el país en aviones o helicópteros presidenciales, mientras al Cleto no sólo le niegan los aviones oficiales, sino hasta los viáticos para que pueda viajar en aviones de línea.
Y si el Cleto logra irse por su cuenta, allí anda la pareja avisando a todos los países donde asiste su enemigo, que aunque sea el vicepresidente, él no los representa, ni a ellos ni al país.
Que por lo tanto no lo consideren visitante oficial, ni nada de nada, ante la perplejidad de los gobiernos extranjeros frente a tan inusual pedido.
Pero como si la suma de todas estas chiquilinadas no fuera suficiente para lograr la película cómica que parecen estar buscando, entonces -en su imaginación prodigiosa- montan la escena final, la más impactante, aquella frente a la cual el público no podrá sino estremecerse: robarse los granaderos a caballo que custodian el monumento a San Martín ubicado en su ciudad natal de Yapeyú.
(...) No conformes con todas estas chifladuras, ahora están pensando en ver cómo hacen para que el día en que la Presidenta deba ir al Senado para inaugurar las sesiones legislativas, el Presidente del Senado desaparezca de la escena. Más bizarro imposible.
En fin, todo sea para que la película tenga éxito popular. O que al menos gane uno de los Oscar que hoy Hollywood entregará. (...)".
