Sin embargo, en ninguna de las visitas fue suscrito ningún acuerdo de peso económico significativo. Bachelet hizo la primera visita oficial a Cuba de un gobernante chileno desde 1972, cuando llegó Salvador Allende, y resultó el más polémico del año debido a un artículo publicadas por Fidel Castro a favor de Bolivia en el contencioso marítimo que tiene con Chile. La presidenta chilena llegó precedida de una polémica por no reunirse con disidentes cubanos -decisión que compartieron sus colegas- y abandonó la isla en medio de la controversia causada por el artículo de Castro.
Sobre las críticas a la visita, el canciller chileno, Alejandro Foxley, explicó a Efe que hay que verla como parte de "una política del conjunto de las naciones latinoamericanas de procurar una integración inclusiva en que estén todos los países, respetándose un principio fundamental, que es el principio de la diversidad".
Por su parte, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, opinó que la concurrencia de tantos colegas a Cuba evidencia "el aumento de la armonía entre los pueblos americanos" y muestra el "apoyo" y "solidaridad" con la isla.
Colom, que llegó a Cuba con la Orden del Quetzal para entregarla personalmente a Fidel Castro, sufrió la misma suerte que Torrijos y Correa y no pudo reunirse con él. El líder cubano de 82 años, aunque no aparece en público por una enfermedad intestinal desde julio de 2006, recibe ocasionalmente a visitantes ilustres, pero este año solo accedió a conversar y tomarse fotos con Fernández y Bachelet por ser "damas". El general Castro lo explicó ayer así a periodistas, argumentando que su hermano "no puede recibir a todos los presidentes".