El paquete de medidas recorta radicalmente los subsidios al desempleo, lo que el Ejecutivo irlandés presentó como una vía para crear incentivos para buscar trabajo. Además, en la búsqueda de crear nuevos puestos laborales, el Gobierno recortó en un euro el salario mínimo por hora, hasta los €7,65 euros, señala el español Público.
Jubilados. Otro de los recortes sociales de mayor alcance está en el acceso a las jubilaciones. El Ejecutivo refuerza el plan que ya había presentado en primavera en el que quiere incrementar la edad de jubilación hasta los 66 años para 2014 y seguir con un ascenso progresivo que lleve a los 67 años en 2021 y a los 68 años para 2028 como edades mínimas para tener acceso a las prestaciones por retiro. La pirámide poblacional irlandesa es fundamentalmente joven a diferencia de sus vecinos continentales, y la subida de la edad de jubilación se explica en mayor medida en clave de ahorro presupuestario.
Empresas. El Ejecutivo irlandes defendió mantener en el nivel actual el impuesto de sociedades (12,5%), ya que entienden que es la principal seña de identidad económica del país. Pero a cambio, ha tenido que renunció a subir o crear impuestos nuevos. Se eliminan las deducciones o exenciones a la tributación de los ingresos personales y se bajará el mínimo exento de declarar. Según el Gobierno, en 2010 el 45% de los contribuyentes no pagaron este impuesto.
Nuevos impuestos. Además, se sube el IVA de forma gradual desde el actual 21% hasta el 22% para 2013 y el 23% en 2014. Se crean impuestos nuevos sobre el agua y se traza el camino para una suerte de fiscalidad verde, una concesión del Gobierno de Cowen a sus aliados en el Gobierno, el Green Party. En este sentido también se sube el precio del carbón. Además, se crean nuevos impuestos sobre la propiedad y se limitan las deducciones como las de los planes de pensiones privados. También se comenzará a cobrar la educación universitaria, hasta ahora prácticamente grauita.
El Ejecutivo irlandés tiene previsto aprobar este nuevo presupuesto el 7/12 y una vez que finalice su tramitación parlamentaria, disolver el parlamento y convocar elecciones.