Radio: Absurdos de la competencia rompe moldes actitudinales del oyente
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). La televisión se da determinados 'lujos' que la radio no puede darse. Los cambios de horarios de los programas, el reemplazo de una emisión diaria por el envío de una película de estreno. En síntesis, una larga lista a la que se apela en el medio visual que en la radio, por la forma de comportarse de los oyentes a lo largo del día, no puede ser copiada.
Sin embargo y, pese a que esto es al ABC del manual del programador del medio radial, la temporada 2009 ha comenzado con 2 ejemplos de lo que es prudente no hacer, respetando ciertas reglas del éxito para captar oyentes.
El primero de estos casos es el nuevo horario de inicio de la segunda mañana de Radio Mitre, conducida por Chiche Gelblung, a partir de las 8:30.
Los programas de la segunda mañana empiezan siempre a las 9:00, porque a esa hora empieza a dominar el dial el ama de casa y, empieza a dejarlo el oyente que trabaja ávido de informarse camino al trabajo.
Si Mitre con este cambio pretende adelantarse media hora al inicio del Negro Oro, está pretendiendo cambiar la actitud del oyente tradicional de la AM, cosa por demás difícil y, casi imposible. Ni siquiera en la radio española donde los conductores de la primera y la segunda mañana son los mismos, se alteran los horarios de cambio de la información por la distensión. La audiencia no lo permite.
Cualquiera podría pensar que Chiche Gelblung siendo un periodista podría tranquilamente seguir la posta de l tratamiento serio de la información hasta las 9:00 y ahí cambiar. Petro, quien piense así olvida que Chiche Gelblung no es un periodista serio y por lo tanto, no, es creíble. Otro grueso error de la emisora del Grupo Clarín para cuando los tiempos políticos cambien y las noticias no se puedan disimular o disfrazar con tratamientos livianos de la misma.
Ante lo dicho, también es comprensible que alguien pueda aducir que Radio 10 si la verdad no se puede ocultar más como se viene haciendo, no encuentre en el Negro Oro al periodista. Es que González Oro es un conductor showman, no un periodista showman como es Chiche.
El segundo caso que se viene profundizando y aún se profundizará más en la FM, es el de Radio POP. Esta emisora del holding de Daniel Hadad, después de muchos años de intrascendencia ha logrado un muy buen crecimiento en la audiencia durante 2008.
Este éxito de la POP fue logrado porque puso en el aire buena y mucha música. El mérito principal estriba en tan solo eso. Los taxistas, un referente interesante a la hora de sintonizar radios, acudían a la POP, dicho por ellos, por esa razón. La palabra era muy escueta. Todo lo contrario a las emisoras con las que competía.
Los manuales de programación no indican nada al respecto, pero, el sentido común sí.
Las razones del éxito hay que privilegiarlas. Parece, que esto no privó en las huestes que conducen esta radio y la misma se está llenando de palabras con la incorporación de conductores con Beto Casella y otros, sin nada de trayectoria radial en otros tramos de la programación. La palabra reemplazará a la música. Todo lo contrario de lo que se debería hacer.
Como vemos son dos ejemplos distintos pero, dos ejemplos al fin, de que en la radio no se puede hacer lo que uno quiere sin tener en cuenta determinadas reglas del medio, mientras la televisión es más permisiva.
