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Lo de siempre: para que no se hable de abusos en el transporte, prometen la tarjeta magnética

La promesa de unificar el medio de pago sin dinero metálico del transporte urbano de pasajeros lleva más de 10 años y las empresas -y los funcionarios- apelan a la estratagema cada vez que se encuentran complicados en debates sobre calidad del servicio, abusos y exabruptos. Pero hasta ahora nunca prosperó porque hay sospechas cruzadas sobre cómo sería el clearing de la recaudación.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Otra vez los empresarios y funcionarios vinculados al transporte urbano de pasajeros en el mayor centro de distribución del país prometen unificar los medios de pagos con una tarjeta magnética o algún mecanismo similar a los ya vigente en, por ejemplo, Rosario.
Debe recordarse que el hoy kirchnerista ex montonero Mario Montoto integró la ex concesión ferroviaria El Metropolitano porque ingresó representando a una ex subsidiaria de Ciccone (Trainmet Ciccone Sistemas) que, con una obsoleta tecnología IBM, intentaba implementar un sistema de pagos con tarjetas y las empresas de autotransporte de pasajeros le debían dinero.
O sea que las promesas se remontan a los años '80.
El sistema ha fracasado en forma reiterada porque:
> Transparenta la recaudación, y no todos están de acuerdo;
> Hay sospechas entre los empresarios acerca de la gestión del clearing de la recaudación; y
> Quieren que todo lo pague el Estado Nacional, algo muy lógico pero ¿para qué, entonces, se necesita de los empresarios privados en la gestión del servicio público que privatizó Roberto Alemann en días de Arturo Frondizi?
Por estas horas, el debate se actualizó porque, ante el descontento por la situación (al tarifazo de las tarifas del transporte se le suma la deficiente calidad de varios de los servicios y la escasez de monedas para apropiarse del redondeo), se reflotó aquella promesa de unificar los medios de pago sin metálico.
Hasta ahora solamente existe como medio de pago más o menos eficiente el que implementó Metrovías/Roggio en Subterráneos de Buenos Aires, pero no ha prosperado en el resto del servicio por falta de apoyo de Ricardo Jaime, secretario de Transportes de la Nación.
Aqui algunos comentarios de la prensa cotidiana:
Cledis Candelaresi en el diario Página/12:
"(...) Según la Comisión Nacional Reguladora del Transporte, aplicar la suba antes de tiempo es una irregularidad de la que los reguladores no tenían noticia hasta ayer, pero que aconsejaban denunciar en el 0800 333 0300. El episodio, sin embargo, promete pasar inadvertido frente al debate desatado en torno de esta suba, y que el ombudsman de la Nación, Eduardo Mondino, alentó mediante una resolución que reclama llamar a audiencia pública para conocer los fundamentos del incremento.
Para el Gobierno el motivo está claro. Según la resolución número 13, el incremento está habilitado, en principio, por un aumento en el costo de las prestaciones, que fue constatado mediante una auditoría de profesionales de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Ese incremento en esta ocasión será cubierto por el bolsillo de los usuarios, camino para evitar que se refuerce aún más la subvención que cobran trenes, colectivos y subterráneos, los tres medios involucrados. Según los considerandos de la norma, este criterio estaría basado en la mejora en el salario real de la población y la baja en la desocupación.
(...) "Si el ajuste salarial para el año fuese del 15%, absorbería la mayor recaudación obtenida por el nuevo aumento", advierte ante este diario Daniel Millaci, titular de CEAP, una de las varias cámaras del autotransporte. De ser así, la puerta se abre para presionar por una nueva suba o más subsidios.
Aproximadamente el 50% de las erogaciones de los colectiveros es cubierto con la recaudación tarifaria. Para el resto existe la compensación estatal por una doble vía. Una es la del gasoil a precio diferencial: las empresas pagan $0,55 el litro contra $1,30 que oblan los grandes consumidores. La otra es una contribución dineraria por empresa que paga Transporte, cuyo monto surge de una fórmula polinómica que contempla factores como los kilómetros recorridos y pasajeros transportados por cada línea. Mondino reclama audiencia pública para desmenuzar todos estos números, incluidos los de este engorroso régimen de compensaciones.
En el caso de los trenes subterráneos o de superficie, el costo de los salarios también tiene un peso relativo grande y el auxilio estatal para cubrir el déficit operativo es aún mayor. Trenes de Buenos Aires (TBA, operadora del Mitre y Sarmiento), recaudaba, antes de este último aumento, $9 millones por mes y cobra $25 millones como compensación. Es la línea que recibe proporcionalmente menor apoyo estatal y por pasajero transportado el subsidio llega a $1,89, casi el triple de lo abonado por el usuario.
También en el caso, las paritarias en ciernes amenazan neutralizar la mejora en la recaudación que obtendrán las operadoras ferroviarias urbanas con el aumento. (...)"

El concepto está abreviado en el siguiente reclamo de un blog de usuarios:
"¡¡NO AL BOLETAZO !!
¡¡NO AL TARIFAZO!!
¡¡BASTA DE SAQUEO A NUESTRO BOLSILLO!!!

Ahora como hace un año el gobierno vuelve a aumentar el boleto de trenes, colectivos y subtes, un aumento que al igual que él llevado a cabo en Enero del 2008 solo beneficiara a los grandes monopolios del transporte sin redundar en una mejora de las condiciones del servicio. Por esto quienes permanentemente estamos sobre el transporte público, trabajadores y usuarios, nos oponemos a este nuevo robo al bolsillo."

Los usuarios también manifestaron lo siguiente:
"¿50 centavitos?
Las asociaciones de defensa al consumidor han recibido miles de consultas telefónicas por la ausencia de suficientes monedas en circulación. Los bancos no dan las suficientes monedas y el Estado no brinda las respuestas adecuadas. Apenas un par de líneas del autotransporte de pasajeros han implementado rudimentarios sistemas de pago magnético que, sin embargo, no son recargables y, entonces, siempre queda un plus sin utilizar, que se lo queda el concesionario de la línea en una típica maniobra de redondeo."

En el diario Crítica de la Argentina se amplió el tema (y es inevitable recordar un comentario de un lector de Urgente24 sobre 'el curro' de las secciones fijas para los ómnibus de corta distancia):
"A la odisea para conseguir monedas en el primer día de aumento del transporte, se agregaron nuevas complicaciones: usuarios que denunciaron que se les está exigiendo una tarifa diferente de la que les corresponde, choferes que no saben bien qué cobrar cuando un pasajero pregunta y la aparición de una tarifa intermedia –la de $1,20– de la que muy pocos estaban informados y que implica un incremento de más del 30% del boleto y no del 20% como se había anunciado.
(...) En rigor, con el incremento de tarifas se incorporó una nueva sección. Con el aumento anterior se habían establecido dos tramos: hasta 6 kilómetros costaba 90 centavos y entre 6 y 12 kilómetros, $1. Ahora, hay una nueva división: la que va de los 3 a los 6 kilómetros. Esto significa que aquellos que pagaban $0,90 por un tramo de hasta 3 kilómetros, pagan $1,10; pero aquellos que pagaban $0,90 por un tramo de hasta 6 kilómetros, deben pagar $1,20. Y quienes recorran entre 6 y 12 kilómetros, deben sacar un boleto de $1,25.
(...) Sin embargo, en las empresas aseguran que los choferes cuentan con planillas en las que se detallan las tarifas según el destino. "Nosotros no tuvimos quejas ni de pasajeros ni comentarios de choferes que hubieran tenido problemas, cada uno se rige según el precio de la sección", dijo Omar Labougle, de la línea 59. De todos modos, los inspectores reconocen que todavía hay confusión: "La gente estaba enterada del boleto de $1,10 porque escucharon en los medios que el mínimo pasó a ese monto, pero no del de $1,20 ni de la división en tres secciones", comentó Fabián, inspector de la línea 64 en plaza Miserere.
(...) En medio de la confusión por tarifas y secciones, la misión casi imposible para conseguir monedas atestó de colas interminables las estaciones Retiro y Constitución, con pasajeros resignados a esperar horas para cambiar 20 pesos en metálico.
(...) En las empresas de colectivos dijeron que la situación es insostenible: "Ya estaba complicado con las monedas, ahora estará peor. No hay monedas. Ahora se las lleva el banco y no están. La gente se queja con nosotros constantemente, cada dos segundos. La empresa sí o sí tienen que entregar al banco 75% de la recaudación en monedas. Ahora, ¿adónde van a parar?, bien gracias", concluyó Alejandro García, inspector de la línea 60, que se pregunta lo mismo que millones de usuarios de colectivos.
(...) En declaraciones radiales, Jaime argumentó que no estaba listo el sistema de clearing que permitiría repartir el dinero recaudado por las tarjetas entre las empresas de colectivos y las concesionarias de trenes y subtes. Los dueños de colectivos también admitieron el fin de semana que el sistema de las tarjetas "todavía está muy verde" y que Jaime no había mencionado el tema en las últimas reuniones sobre el precio del boleto. Ayer, en cambio, dijeron que el secretario les prometió licitar la instalación de las máquinas lectoras "en no menos de 60 días".

Julieta Bravo en La Nación:
"La escasez de monedas y las consecuentes quejas de los usuarios recrudecieron con el aumento en las tarifas de los servicios de transporte público de pasajeros del área metropolitana, que, desde ayer, abarca colectivos, subtes y trenes.
Ante esa situación, fuentes del Gobierno reconocieron a La Nación que se analiza instrumentar el uso de tarjetas magnéticas, como también controlar la entrega de monedas en las sucursales de los bancos oficiales.
El proyecto es de la Secretaría de Transporte, y las fuentes dijeron que el Poder Ejecutivo "tiene la voluntad política" de comenzar a usar el sistema en los próximos meses, pero que aún falta definir cómo se hará el clearing, es decir, la distribución de los pagos entre las entidades financieras.
Por los inconvenientes con el cambio, desde el Banco Nación informaron que la gerencia general de la entidad dispuso hoy que diez de sus sucursales más importantes tienen la obligación de disponer en sus locales atención preferencial para aquellos que deseen obtener monedas.
Las sucursales seleccionadas para este fin son las de Palermo, plaza Miserere, Liniers, Avellaneda, La Plata, Congreso, Tribunales, Flores, Morón y Moreno. En ellas se podrán conseguir hasta 20 pesos en metálico. (...)".

Agustín Rossi, siempre bien informado sobre Ricardo Jaime, en Clarín:
"(...) Según los datos obtenidos por Clarín, los puntos salientes del sistema que quiere implementar el Gobierno son los siguientes:
El proyecto, en principio, no se financiará con aumentos de tarifas. La inversión para la puesta en marcha de la tarjeta y los costos administrativos del sistema serán afrontados con recursos presupuestarios de la Nación.
La distribución de las tarjetas será sin cargo y, en una primera instancia, se entregarían 4 millones de plásticos a los usuarios que utilizan habitualmente los medios de transporte público.
Se instalarán unas 17.000 máquinas lectoras-cobradoras en los colectivos y estaciones de subtes y trenes.
Los usuarios podrán recargar las tarjetas en las sucursales bancarias, los cajeros automáticos y en las boleterías de los subtes y de las líneas ferroviarias.
Además de facilitar el desplazamiento de los usuarios, el nuevo sistema le aportará al Gobierno un herramienta de fiscalización que hoy no tiene. Cada máquina lectora llevará incorporado un chip que transmitirá al centro de control toda la información referida al desplazamiento del vehículo y la cantidad exacta de los pasajeros transportados en cada viaje."

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