La propuesta del viernes 11/03 se refiere al triunfo electoral del Frejuli, en 1973, con la fórmula Héctor José Cámpora-Vicente Solano Lima.
Pero el aniversario que para los transversales del Frente para la Victoria es motivo de regocijo, para los peronistas resulta casi una tragedia: a partir de ese momento se institucionalizó una violencia que provocó que Juan Perón le exigiera a Cámpora la renuncia a la Presidencia de la Nación y la convocatoria a nuevas elecciones, que ganó la fórmula Juan Perón-María Estela Martínez de Perón.
Pero la transversalidad reivindica a Cámpora, y no le importa que el peronismo lo cuestione.
"Pero el 25 de mayo sería una fiesta para todos", aconsejó un peronista, ministro de Cristina.
"¿Esperar hasta mayo? ¿Para qué si Cristina ya se decidió?", retrucó su compañero.
"Si Cristina no lo anuncia, tenemos que armar igual una fiesta", agregó. La transversalidad tiene motivos para festejar: nunca estuvo tan cerca del poder por tanto tiempo.
Héctor Cámpora se presentó en las elecciones de marzo de 1973 como candidato por el FreJuLi (Frente Justicialista de Liberación), a causa de la proscripción técnica hacia Perón de la Revolución Argentina, en esa etapa final a cargo de Alejandro Agustín Lanusse.
La proscripción consistía en que los candidatos presidenciales debían acreditar un período previo de residencia en el país, que Perón no satisfacía porque tenía que mudarse desde Madrid, España, donde estaba exiliado, en las condiciones que le imponía Lanusse.
Lanusse había lanzado la propuesta del Gran Acuerdo Nacional, que incluía la cláusula proscriptiva para la eventual presentación de Perón como candidato a presidente a través de la fijación del plazo máximo para la residencia en la Argentina anterior a las elecciones de 1973, y había sostenido públicamente que Perón no volvía al país “porque no le da el cuero”.
El 17 de noviembre de 1972, Perón tras 18 años de exilio, en abierto desafío a Lanusse, y luego de algunos días regresó a Madrid.
Como vicepresidente de la fórmula fue designado Vicente Solano Lima, del Partido Conservador Popular, un desgajamiento del antiguo conservadurismo de la provincia de Buenos Aires, que fue la base del Movimiento Nacional Justicialista cuando Perón se despidió del Partido Laborista que lo había llevado a la Presidencia.
El 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales por primera vez en 10 años.
La fórmula Cámpora- Solano Lima alcanzó el 49,5% de los votos y la UCR ocupó el 2do. lugar con 25%. A causa de que el FreJuLi no alcanzó más del 50% de los votos la legislación habilitaba a una 2da. vuelta o ballotage, novedad impuesta por Lanusse.
Sin embargo, para evitar su segura derrota, la UCR renunció a ese derecho (tal como haría años después Carlos Menem, en 2003, aunque en esta ocasión él había obtenido más votos que sus competidores en la 1ra. vuelta), y aceptó la victoria de Cámpora, quien asumió el 25 de mayo de 1973, dándose así por finalizado el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina.
Esa noche Cámpora saludó a la multitud rodeado de jóvenes peronistas, muchos de ellos protagonistas de la violencia que vendría, en los balcones de la casona vieja sobre la marquesina de La Burdalesa.
Perón regresó definitivamente de su exilio, el día 20/06/1973, cuando ocurrió la llamada Masacre de Ezeiza.
Poco tiempo después, el 13/07/1973, el presidente Héctor José Cámpora renunció por pedido de Perón, con la excusa de permitir nuevas elecciones sin proscripciones.
Perón-Perón ganó en 1ra. vuelta el 23/09/1973.
Debe recordarse que el atributo de Cámpora era haber sido elegido delegado personal de Perón, luego de otros delegados personales.
Pero no era el dirigente de mayor confianza de Perón, que muchos insisten en que era José Ignacio Rucci, secretario general de la Confederación General del Trabajo.
Perón hacía y deshacía en el Comando Superior, que era la estructura de conducción del peronismo, designada por él. No había democracia partidaria.
Es muy interesante la interpretación de Wikipedia:
"(...) el Movimiento Peronista llega a 1973 sin estructura organizativa global. Existen, si, sectores internos que luchan por el poder delegado suponiendo que “su” interpretación de las intenciones del conductor es la correcta. Desde luego, esto no es posible.
Perón no era “interpretable” y su muerte en 1974 deja al movimiento peronista sin estructuras, sin proyecto de poder y en manos de un partido político manejado por esos sectores de “clase media” cuyo único objetivo es mantener sus privilegios personales.
El resultado es que el Movimiento se fractura en la práctica, convirtiéndose en un agrupamiento de sectores que, con diferentes concepciones estratégicas de país, comparten una identificación política táctica: el Partido Justicialista.
Mantener viva esta identificación fue un objetivo central para el conjunto del justicialismo (no del peronismo), ya que al haberse perdido el objetivo común de poder del Movimiento Peronista, lo único que resta es el proyecto partidario de alcanzar y/o mantener el gobierno."