"El efecto arrastre hace prever un buen desempeño de los candidatos kirchneristas en el primer semestre del año, lo que impulsaría aún más las posibilidades reeleccionistas de la Presidenta", señala una fuente citada por el diario que gerencia Sergio Spolski.
Pero si de arrastre se trata, la última experiencia catamarqueña no fue de lo más exitosa. Se trataba de una elección local celebrada en 2009 en la que se definían concejales. Para el cierre de la campaña fue el mismo Néstor Kirchner el que puso el cuerpo contando con que su imagen podría potenciar sus apadrinados. Claro que su apuesta no era de lo mejor: una alianza entre el sindicalista Luis Barrionuevo y el gobernador Ramón Saadi. Con Kirchner y todo, la performance electoral del dúo fue desastrosa, con pase de facturas incluidas apenas horas después de los comicios.
El "efecto arrastre" no sólo se aplicaría en Catamarca. La imagen positiva de la Presidente también será un factor decisivo en provincias como Chubut, donde se debatirá entre el proyecto del actual gobernador Mario Das Neves, corporizado en su delfín Martín Buzzi, y la propuesta del candidato K, el intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche.