El conservador Nicolas Sarkozy, nuevo presidente de Francia
El conservador Nicolas Sarkozy, de la gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP), ha ganado las elecciones presidenciales en Francia con el 53,06% de los votos frente al 46,94% de su rival, la socialista Ségolène Royal, cuando ya se ha escrutado más del 98% de los sufragios.
Pocos minutos después de divulgarse los primeros sondeos, que ya concedían la victoria al político de la UMP, la candidata socialista, sonriente, se presentó en rueda de prensa desde el cuartel socialista ubicado en la Casa de América Latina, en París, para reconocer su derrota y felicitar al "próximo presidente de la República Francesa".
"El sufragio universal ha hablado. Espero que el presidente realice su papel al servicio de la ciudadanía francesa", ha dicho. Luego le reclamó a sus seguidores a continuar con los esfuerzos por recuperar el poder.
Y para ello ha apostado por una renovación en profundidad del mensaje de la izquierda: "Lo que hemos empezado juntos, vamos a proseguirlo juntos", ha proclamado la política socialista entre vítores y aplausos de sus partidarios.
"Pueden contar conmigo para la renovación de la izquierda", ha añadido, "buscando nuevas convergencias más allá de las fronteras actuales", en una clara alusión al centro político del 3er. candidato más votado en la 1ra. vuelta de los comicios, François Bayrou.
Los fieles a Sarkozy invadieron las calles del centro de París para festejar la histórica victoria del ex ministro del Interior.
La Plaza de la Concordia, a escasos metros del Palacio del Elíseo, fue el lugar elegido por la UMP para aupar a su líder y prolongar la fiesta toda la noche.
Media hora después de que lo hiciera su rival en las urnas y ante un público entregado, Sarkozy ha desplegado un emotivo discurso cargado de patriotismo.
Lo primero que reconoció fue que él atraviesa "un momento excepcional en la vida de un hombre: "desde mi juventud tengo el orgullo de pertenecer a una vieja y orgullosa nación: Francia. Amo a Francia. Ahora tengo que devolver todo lo que me ha dado Francia".
También dijo respetar las ideas de Royal: "respetemos a la señora Royal como a millones de franceses que la han votado para presidenta de la República. Hay que amar a todos los franceses", ha dicho. Al margen de las ideas, ha seguido Sarkozy, "sólo queda una Francia, sólo hay una sola victoria, la de la democracia".
"Devolveré a los franceses el orgullo de ser franceses", proclamó el recién elegido jefe del Estado. "Francia ha elegido el cambio".
Antes, había enviado un claro mensaje de europeísmo en tiempos de zozobra en Bruselas, con una presidenta alemana que apuesta por sacar adelante una Constitución muy reducida ante el fiasco del proyecto de Carta Magna en los referéndum celebrados hace 2 años en Holanda y Francia.
Sarkozy ha dicho que siempre ha sido europeísta y que apuesta firmemente por la construcción de la UE. Francia, ha dicho,"está de vuelta en Europa".
También quiso ahuyentar cualquier fantasma de enemistad con USA, pese a que ha reconocido viejas discrepancias. "Estaremos a su lado cuando lo necesiten, aunque la amistad es también que pueda pensar de manera diferente", ha dicho.
Asimismo, confirmó su deseo de crear una Unión Mediterránea, con los países de las dos riberas, con el objetivo de promover "un sueño de paz y civilización".
"Juntos escribiremos una nueva página en nuestra historia, que seguro será próspera y bella !Viva Francia, Viva la República!", concluyó Sarkozy, desatando el delirio entre sus partidarios.
Él estuvo acompañado de un hijo de su 1er. matrimonio y de las 2 hijas de su 2da. mujer, Cecilia. Entonces se dirigió a un hotel en los Campos Elíseos para saludar a sus amigos más íntimos.
