Derivado de la agresión efectuada contra los agentes del ICE, en la que murió Jaime J. Zapata y resultó herido su compañero Víctor Ávila, las autoridades consulares dijeron que “la misión de USA ha dado instrucciones a sus empleados y sus familias de aplazar cualquier viaje al estado de San Luis Potosí, con efecto inmediato”.
El gobierno de USA agregó que los ciudadanos estadounidenses que residen o están de visita en San Luis Potosí, Zacatecas, Aguascalientes, así como en las ciudades de León, Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende, Guanajuato, se mantengan alertas, “mientras que la investigación del gobierno mexicano sobre este incidente (el ataque contra los agentes especiales) continúa”.
Emboscada
Víctor Ávila, único sobreviviente del ataque contra los dos agentes de EU, relató que se trató de una emboscada de al menos 15 hombres armados.
De acuerdo con su declaración, antes de la agresión tuvieron un primer contacto visual con el grupo armado
El ataque perpetrado el martes en San Luis Potosí contra dos agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas de USA (ICE, por sus siglas en inglés) se trató de una emboscada, de acuerdo con el relato de Víctor Ávila, único sobreviviente.
Según agentes federales estadounidenses que tuvieron acceso a la declaración, Ávila y su compañero, Jaime Zapata, quien murió tras el ataque, tuvieron el primer contacto visual con el grupo armado en un paradero de la carretera que va de San Luis Potosí a Querétaro, donde se detuvieron a comprar alimentos.
Al retirarse, añadió, fueron seguidos a distancia por dos camionetas tipo SUV, una de las cuales les cerró el paso kilómetros más adelante, mientras que otra se colocó detrás de la Suburban blindada y con placas diplomáticas en que viajaban.
De las camionetas, en las que iban alrededor de 15 hombres armados, descendieron algunos.
Uno de los estadounidenses colocó la transmisión de la Suburban en "parking" mientras que el otro bajó un poco la ventanilla para intentar identificarse como diplomáticos.
Las fuentes no precisaron quién conducía la camioneta.
Ávila detalló que, sin embargo, al mover la transmisión se desactivaron automáticamente los seguros de las puertas, lo que fue aprovechado por los criminales para intentar abrir el vehículo.
Ahí se originó un forcejeo en el que aparentemente un espacio de la ventanilla quedó abierto, que fue por donde los hombres armados introdujeron los cañones de sus fusiles de asalto para dispararles.