Saab: Del kerosen al bioetanol
Han pasado 60 años desde que saliera de la planta sueca de Trollhättan el 1er. Saab de la historia, un 92. Con él la firma sueca cambió la fabricación de aviones por el desarrollo de automóviles.
Hoy, 6 décadas después, Saab se ha olvidado del queroseno y ha apostado por el bioetanol, un combustible más respetuoso con el medio ambiente.
Seguramente que si hablamos de Svenska Aeroplan Aktiebolaget con total probabilidad estas palabras no le suenen a nada.
Sin embargo, si hacemos referencia a las siglas Saab, la existencia de este reportaje ya cobra sentido. Esta firma sueca, que comenzó como una compañía dedicada al desarrollo y fabricación de aviones, celebra ahora su 60 aniversario.
Todo comenzó en 1937. Por aquel entonces Europa vivía una etapa beligerante, que desembocaría en la 2da. Guerra Mundial.
No obstante, esta circunstancia, que aprovechó Saab para empezar su andadura empresarial, no duró mucho tiempo.
Tras finalizar la guerra, la demanda de equipos militares disminuyó y Saab se vio obligada a reconvertir su actividad industrial con la mirada puesta en el automóvil.
Así, 1947 se convierte en el punto de partida de la verdadera Saab.
De la planta sueca de Trollhättan, que anteriormente se destinaba a la producción de aviones, salía el primer automóvil de la historia de la marca. Se trataba del 92, un pequeño vehículo con forma de lágrima y con un excelente coeficiente aerodinámico, por el trabajo en el desarrollo de los aeroplanos.
Durante las siguientes 8 temporadas este coche estuvo vigente. Fue en 1955 cuando la firma sueca decidió sustituirlo por el 93, que se caracterizaba por su propulsor de 3 cilindros, 748 centímetros cúbicos y 33 caballos de potencia.
Con la llegada de la década de los '60, las exigencias de los europeos cambiaron. La necesidad de una mayor movilidad de la población fue la razón del nacimiento del 95 -el 1er. familiar de la marca- y posteriormente del 96, modelo que se convertiría en el 3er. vehículo más vendido con cerca de 550.000 unidades.
En 1967 Saab inició un punto de inflexión con el modelo 99: introdujo lavafaros, asientos calefactables, barras laterales, y un segmento de consumidores medio-alto.
Las cerca de 600.000 unidades comercializadas elevaron este vehículo hasta la 2da. posición del ranking de ventas de la marca.
Además, el 99 desarrolló 2 hitos en Saab:
> El lanzamiento de su sucesor, el exitoso Saab 900 -con casi 1 millón de unidades vendidas-.
> La generalización de los motores turboalimentados, tecnología que años más tarde, en 1984, se consolidaría en el 900, una mecánica evolucionada de 2 litros y 175 caballos de potencia.
La década de los '80 fue otro paso importante por la introducción del 900 Cabrio, un descapotable.
En 1990 General Motors elevó su participación en la división automovilística de la compañía hasta un 50%.
En aquel momento los Saab ya podían equipar el control de tracción (TCS), protecciones contra impactos laterales y cinturones traseros de 3 puntos de anclaje.
Otro elemento de seguridad fue el reposacabezas activo (SAHR), incorporado en 1997 en el 9-5. Lo mismo ocurrió con los airbags laterales, de serie en el 9-3 -el sucesor del 900- en 1998.
Además, durante este año, la marca sueca introdujo el 1er. motor turbodiésel en la historia de la firma.
En 2000, General Motors se hizo con el control total de la compañía. Así, a mediados de 2005 se superaron los 4 millones de vehículos producidos y en diciembre del pasado año se alcanzó la cifra récord de 90.000 unidades comercializadas en Europa.
Sin embargo, el objetivo más inmediato es la proliferación de turismos propulsados por bioetanol, vehículos que en Suecia han resultado todo un éxito.
¿Puede un coche funcionar sin nafta o gasóleo? La respuesta es sí. Al menos esto es lo que ha demostrado Saab con el prototipo BioPower 100, derivado del 9-5 Wagon, presentado en el Salón de Ginebra, que incorpora un motor que funciona con el 100% de etanol.
Es una evolución de los conocidos BioPower de Saab o Flexifuel de Ford, que necesitan una mezcla de un 15% de nafta y el 85% de etanol.
Con BioPower 100, la firma sueca combina el mayor octanaje del etanol con uno de los elementos donde Saab tiene más experiencia: el turbocompresor.
Es una mecánica que, con una cilindrada contenida -2 litros-, presenta una elevada potencia -300 caballos-.
Por tanto, Saab ha logrado con el motor de 4 cilindros del BioPower 100, potencia y prestaciones similares a las que otros fabricantes presentan con los motores convencionales de 6 cilindros.