Adiós al Hippie de Oro
Nacido el 5 de noviembre de 1956, Jean Paul Getty III era el mayor de 4 hermanos y 1 de los 14 nietos del famoso millonario avaro J. Paul Getty.

Nacido el 5 de noviembre de 1956, Jean Paul Getty III era el mayor de 4 hermanos y 1 de los 14 nietos del famoso millonario avaro J. Paul Getty.
Hijo del matrimonio entre Jean Paul Getty II y la actriz Gail Harris, sus padres se habían divorciado y con 16 años, vivía en Roma, Italia, con su madre, entregado a una vida bohemia donde su participación en protestas de izquierdas coincidía con largas noches de juerga, trabajos como extra cinematográfico y pintor.
Getty III fue apodado el "hippie de oro" por los medios cuando se movía en ese ambiente de artistas y activistas
Getty III desapareció una mañana de julio de 1973, y su madre recibió una nota anunciando el secuestro. Luego, una petición telefónica de US$ 17 millones para su rescate. "Consígalos en Londres", le dijo la voz del secuestrador, en referencia a los millones de su ex marido y ex suegro.
La policía no se creyó la historia y pensó que era un truco urdido por el propio adolescente para conseguir dinero de su familia.
Su abuelo, famoso por lo avaro -llegó a instalar una cabina telefónica en su casa para abaratar el costo en telecomunicaciones, declaró a un diario: "Tengo 14 nietos. Si pago el rescate de uno de ellos tendré 14 nietos secuestrados".
Jean Paul Getty (Minneapolis, Minnesota, 15 de diciembre de 1892 – 6 de junio de 1976) fue el fundador de la compañía Getty Oil y un ávido coleccionista de arte y antigüedades, su colección y su mansión de Malibú fueron la base del Museo J. Paul Getty en California.
Pero Getty I heredó el comienzo de su fortuna de su padre, George Franklin Getty, quien cuando su hijo se mudó a Los Angeles para convertirse en playboy, le perdió el respeto y murió en 1930 creyendo que Jean Paul I llevaría a la ruina a la empresa.
Pero no fue así. De todos modos
Getty III fue muy injusto con sus descendientes porque él mismo escribió, en How to be Rich (Cómo ser Rico), que su negocio petrolero fue heredado de su padreía: "Disfruté de la ventaja de haber nacido en una familia rica, y cuando comencé mi carrera empresarial estaba subvencionado por mi padre. Aunque hacía dinero -y bastante- por mi cuenta, dudo que el imperio Getty existiera hoy si no hubiera heredado el negocio de mi padre tras su muerte".
Pero 4 meses después un periódico italiano recibió un paquete con una oreja dentro y una carta que reclamaba US$ 3 millones. Las fotos del adolescente mutilado llegaron días después con una advertencia: si nadie pagaba el rescate (que se había rebajado) devolverían a Getty III en pedacitos.
Tras el secuestro estaba la mafia calabresa.
Paul Getty III aún pasó un mes más en manos de sus raptores. Su abuelo solo quiso pagar US$ 2 millones y el resto del rescate lo puso Paul Getty II, aunque el dinero se lo prestó el patriarca... al 4% de interés.
Tras su liberación en diciembre de 1973, Getty III trató de darle las gracias a su abuelo pero este no quiso ponerse al teléfono.
Getty III intentó unirse al negocio familiar pero tenía dificultades para superar el trauma por su secuestro.
1 año después, Paul Getty III se casó con la fotógrafa Martine Zacher, un matrimonio que el patriarca no aceptó y por el que desheredó a su nieto: al morir en 1976 le dejó US$ 500 a Getty II, con quien tampoco mantenía una buena relación, y nada a Getty III.
Después de casarse, el joven Getty vivió durante una temporada en Nueva York, donde se codeó con la troupe de Andy Warhol y todo el círculo de artistas que rodeaba The Factory.
Más tarde vivió en Los Ángeles, pero ya se había hecho alcohólico, se había vuelto adicto a las drogas y en 1981 sufrió un infarto que le dejó tetrapléjico, ciego de un ojo y sin posibilidad de hablar.
Él y su madre reclamaron en los tribunales a Getty II el dinero para los gastos médicos, US$ 25.000 al mes.
Getty III murió en su casa de Buckinghamshire, Inglaterra, a los 54 años.
Su hijo, el actor Balthazar Getty, dijo en un comunicado el martes desde Los Angeles que su padre estaba rodeado de su familia cuando falleció el sábado.
"Nunca dejó que su discapacidad le impidiera vivir al máximo su vida y fue una inspiración para todos nosotros, enseñándonos cómo hacer frente a la adversidad. Le echaremos de menos terriblemente", dijo Balthazar Getty.