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Corre sangre por el narco y un 'pesado' argentino reina en Cancún, según su ex abogado (famoso por el caso Amia)

El miércoles 20 de diciembre de 2006 encontraron en Cancún, México, un vehículo Jetta (VW) con 7 impactos de bala y rastros de sangre. Luego hallaron uno Chevy Monza abandonado y utilizado por los sicarios para huir cuando, presuntamente, abordaron un autobús de pasajeros. Resulta vergonzosa la mafia en Cancún, y un argentino en el centro del delito, según otro argentino (emergente del caso Amia) que fue abogado del delincuente pero ahora se pelearon.

CANCÚN (Por Esto). Ahora fue una balacera con las claras huellas de un ajuste de cuentas entre narcotraficantes, que se reportó la mañana de este martes por el rumbo del asentamiento irregular Cuna Maya, justamente a unos 800 metros del antiguo basurero ubicado en el polígono 11, en donde sólo se encontró un vehículo tipo Jetta, color negro, placas UTR 3638 de Quintana Roo, que presentaba siete impactos de bala, además se encontraron nueve casquillos percutidos, restos de sangre en el auto que fue abandonado entre la maleza y otro más que fue ubicado por la zona, ambos sin ocupantes. En este nuevo caso de violencia provocada por el narcotráfico, se detuvo a cuatro elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, los cuales han sido señalados como participantes en este grave caso delictivo.
De nueva cuenta estos graves hechos son el resultado de la gran incertidumbre que prevalece en materia de seguridad, y únicamente confirman lo que los diarios POR ESTO! revelaron a través de investigaciones periodísticas publicadas en semanas pasadas, sobre la corrupción, infiltración y desconfianza que prevalece en los cuerpos policiacos que combaten estos delitos, que queda en evidencia. Y los elementos policiacos responsables de prevenir y combatir a la delincuencia organizada se quedan al margen y por enésima ocasión se suscita otro hecho violento. Y es que la mafia protectora del narcomenudeo, que se encuentra incrustada en la polícia municipal, funciona al amparo del grupo político-empresarial que encabeza el ex gobernador Joaquín Hendricks Díaz, quien solapó y fomentó el crecimiento de este terrible cáncer cuando fungió como titular del ejecutivo estatal.
Aunado a ello, la presencia de los grandes capos, como es el caso de Joel Montoya Félix, alias 'El JR'; Clemente Soto Peña, alias 'Jesús Canchola', así como el ex espía argentino Raúl Luis Martins Coggiola, quienes aliados a un grupo de comandantes jefes de sector de la policía municipal, encabezados por el ex asesor jurídico del ayuntamiento de Benito Juárez, Mariano Galué Ancona, han generado el crecimiento de las bandas de narcomenudistas que hoy dominan el mercado cancunense.
Los hechos
Este martes por la mañana fueron hallados dos autos abandonados en una zona cercana a la colonia Cuna Maya. En el primer automóvil fueron encontrados rastros de sangre, por lo que se implementó un fuerte operativo de seguridad, ya que el segundo vehículo fue abandonado por la zona mencionada.
Casi dos horas después, elementos de la Policía Judicial del Estado (PJE) detuvieron a cuatro policías municipales a bordo de su propia unidad, la patrulla de servicio 5078, porque presuntamente se encuentran relacionados con los hechos y fueron identificados con los nombres de Nelson Benitez Carrillo, Eliderio Chan Chan, Alejandro Torres Miguel y Patrocinio Alvarez García. Todos quedaron a disposición del agente del Ministerio Público de la Región 94.
Del mismo modo se halló un vehículo tipo Chevy Monza abandonado a la entrada de dicha colonia, en donde se presume que escaparon los "pistoleros" para luego abordar un camión de pasaje y alejarse del lugar.
Aunque ninguna autoridad (ni PGJE, ni Seguridad Pública y mucho menos la PGR) emitió hasta el cierre de la edición una información oficial sobre lo ocurrido, lo que se pudo investigar de acuerdo a testigos, fue que todo ocurrió alrededor de las 10:30 horas y que se trató de una posible "negociación" por la protección policial a las llamadas narcotienditas, en lo que se encuentran involucrados los jefes de sectores.
Pero para no ser tan obvios, los policías involucrados utilizaron un vehículo particular (Monza, color gris) que previamente habían robado por algún rumbo de la ciudad (como se informa en nota aparte) y citaron al o los narcomenudistas en dicha zona de Cuna Maya para la "negociación".
Ahí trataron de llegar a un acuerdo, pero como no lo lograron, discutieron y fue lo que motivó la balacera en una breve persecución, activando los policías sus armas de cargo (calibre 38 súper) sobre los tripulantes del Jetta negro, que intentaron huir pero sólo lograron avanzar unos 800 metros hasta que perdieron el control de la unidad que finalmente quedó ladeada sobre su costado izquierdo en medio de la maleza, alcanzaron a bajar y el o los heridos se metieron al monte en donde finalmente se perdieron y los oficiales prosiguieron su marcha.
De acuerdo a los testigos que narraron los hechos a Por Esto! de Quintana Roo, al llegar casi frente al nuevo fraccionamiento Costa Azul, los "pistoleros" dejaron abandonado el auto Chevy que, por cierto, solo tenía la placa trasera, e inmediatamente abordaron un camión de pasaje de la empresa Maya Caribe que pasaba por ahí y se retiraron del lugar.
Ya más tarde (como a las 11:00) se reportaron los hechos al número de emergencia 066, activando todas las instancias policiales diversos operativos en la ciudad y en específico en el lugar de los hechos, que inmediatamente fue acordonado.
Incluso, por tratarse de un asunto que podría estar ligado a las últimas ejecuciones (como también se informa con más detalle en nota aparte), al lugar arribaron efectivos de Inteligencia Militar, pero los que brillaron por su ausencia, como siempre, fueron los de la Agencia Federal de Investigación (AFI) pertenecientes a la PGR.
Portando armas largas y cortas, pero de grueso calibre, los elementos de Seguridad Pública y de la Policía Judicial que llegaron se metieron a la maleza siguiendo un rastro de sangre que se encontró en el lugar y a unos 600 metros, casi al salir al otro extremo, donde ya está habitado, hallaron una playera deportiva blanca, un short beige y unos zapatos tipos "choclos", así como un teléfono celular manchado de sangre, por lo que se deduce que al menos uno de los heridos se cambió de ropa.
En todo momento del operativo estuvo presente personal de la Cruz Roja, específicamente su director, Ricardo Portugal Zuvieta.
En el lugar de los hechos comenzaron a correr una serie de informaciones en torno a los hechos. Incluso, se habló de que en el interior de la cajuela del Jetta se encontraba alguna persona muerta, pero al ser abierta por los peritos de la Procuraduría de Justicia resultó ser ropa.
Se contaron los impactos de bala y en total se reportaron siete, de los cuales tres eran visibles en el cristal de la portezuela trasera derecha, dos en la parte inferior, uno apenas arriba de la puerta del tanque de gasolina y otro cerca de la cajuela.
En el trabajo pericial, casi en la entrada al basurero, se encontraron nueve casquillos percutidos calibre 38 súper, mismo tamaño que utilizan la gran mayoría de los elementos de Seguridad Pública.
Tras la información extraoficial que comenzó a fluir, todo apuntaba a la protección policial a las llamadas narcotienditas. El director operativo de Seguridad Pública, Octavio Colado Hernández, ordenó al coordinador general y éste a su vez al encargado de los sectores, a cerrarle el paso a la prensa e incluso, lanzó amenazas con que meterían a la cárcel a los reporteros por entorpecer la labor policial.
Sin embargo, en ningún momento los reporteros les agarramos las manos ni les impedimos el paso a los oficiales para que no hicieran su labor, sino al contrario, nos mantuvimos al margen de sus funciones, pero está más que clara su reacción al verse frustrada una de sus "negociaciones".
Curiosamente, al ver la presión que la Policía Judicial del Estado (PJE) impuso junto a los agentes de Inteligencia Militar que también llegaron, dos horas después se anunció la detención de los elementos de Seguridad Pública a bordo de su propia unidad de servicio, la número 5078, por el rumbo de la Región 94 y aunque en un principio se filtró que eran dos, más tarde se confirmó que fueron cuatro e incluso se dieron a conocer sus nombres.

(N. de la R.: Raúl Luis Martins Coggiola tuvo varios saunas en la Ciudad de Buenos Aires, 2 de ellos ubicados sobre la avenida Pueyrredón, uno casi en esquina Córdoba, donde comenzó alojando argentinas, luego chilenas y más tarde domincanas. Coggiola sería el líder de una red de prostitución en los balnearios mexicanos de Cancún y Playa del Carmen: 150 mujeres, la mayoría argentinas y brasileñas, en condiciones de "semiesclavismo".
Martins sería el regente de los clubes nocturnos "The One" de Cancún y "Maxim", de Playa del Carmen, que tienen como clientes a políticos, narcotraficantes y empresarios, según el diario mexicano Reforma.
La red de prostitución incluye unas 150 mujeres, en su mayoría argentinas y brasileñas, que realizan su trabajo " de manera cercana al semiesclavismo", dijo el abogado Claudio Lifschitz, que en la Argentina fue prosecretario del ex juez Juan José Galeano de 1995 a 1997 y ahora asesora a ex represores, como el ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) Raúl Guglielminetti.
Lifschitz fue un personaje clave en la desacreditación del juez Galeano y su condena en un juicio político por su actuación en el caso Amia.
Por algún motivo los periodistas 'olvidan' que antes de trabajar como secretario del Juzgado, Lifschitz fue un 'pluma' o sea un hombre de la Policía Federal Argentina utilizado para infiltrar diversos blancos, y siempre quedó la sospecha acerca de si su ingreso a Tribunales, en la causa Amia, no fue parte de una estrategia de la Federal, donde algunos oficiales temían repercusiones de la investigación por la Amia. Debe recordarse que el ex juez Galeano desaticó la Dirección POC (Protección del Orden Constitucional) de la Federal, por encontrarla involucrada en el negocio de los automóviles 'doblados', que llevó directamente a la 'Trafic' de Carlos Telleldín (a su vez relacionado con la Policía Bonaerense).
La aparición de Lifschitz en todo este asunto vuelve todo mucho más extraño. Lifschitz fue durante 7 años abogado de Martins en Ciudad de Buenos Aires y México, hasta que pelearon. Para protegerse, dijo que reveló las operaciones de su ex cliente, y manifestó estar dispuesto a declarar ante la justicia mexicana si le dan garantías.
Lifschitz afirmó que Martins fue agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) de Argentina, y durante la dictadura militar (1976-1983) estuvo en una base operativa donde hacía seguimientos y marcaba personas que luego serían torturadas y desaparecidas.
En la red, en la que participarían también la esposa de Martins, sus dos hijos y sus cuñadas.
El ex agente de la SIDE contaría con protección del ex gobernador Joaquín Hendricks, del empresario mexicano-libanés Isaac Hamui, el delegado de la Procuraduría General de la República en Quintana Roo, Pedro Ramirez; funcionarios de migración y policías
Martins Coggiola vive en México con su permiso de residencia vencido.
"Martins se ufana de tener en su handy (celular) los números personales del delegado de la PGR en Cancún (Pedro Ramírez), porque está bajo el ala protectora del poderoso empresario Isaac Hamui, de quien me dijo que era socio del ex gobernador Joaquín Hendricks", dijo Lifschitz.
"Siempre se ha especulado que los dueños del The One tienen protección estatal y municipal. Supuestamente, con el nuevo gobernador ya no tienen esa protección, pero no los han tocado", dijo Raúl Poveda, apoderado de Plaza 21, lugar a donde siempre se ha pretendido reubicar los centros nocturnos de Cancún).

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