Para Rattazzi, la suba de precios y salarios "está creando un problema grave" en materia de competitividad y estimó que las ventajas que reportó la devaluación del pesos en el 2002 se mantuvieron hasta el 2008, y desde esta fecha "comenzó a perder competitividad a una velocidad de manera impresionante".
"No va a ser fácil. También Brasil perdió bastante competitividad y hay que pensar siempre en términos de eficiencia, competitividad del sistema, no solo devaluación, no es esta la solución a mediano plazo", reconoció el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina.
El empresario afirmó que sería "una mini devaluación" que el real brasileño pase de una cotización de 1,67 a 1,80 unidades por dólar y consideró que esto "no preocupa".
"El problema de Argentina es que con todos los impuestos y trabas al comercio termina con no poder acumular en los momentos buenos y se termina con un comercio exterior muy dañado; no es la situación de la industria automotriz, que cuando quisieron poner trabas al comercio de autos, salimos muy fuertes y se respetaron los acuerdos a producir autos", advirtió Rattazzi.
Consultado sobre las trabas impuestas para el ingreso de vehículos importados, Rattazzi manifestó que "en contra de este tipo de medidas" y reconoció que esto generó "muchos enemigos en el gobierno".
"Esas no son medidas de un país serio y moderno, como no lo es la Ley de Abastecimiento, que es casi paleolítica y que es una ley de la (última) Dictadura, y usamos sistemas que no sirven para una economía moderna", expresó.
Precisamente el diario The New York Times abordó horas atrás la cuestión tan preocupante en la Argentina: "La alta inflación, una debilidad de la economía argentina durante décadas, está en alza nuevamente".
"Economistas independientes dicen que la inflación subió entre un 25 y un 30 por ciento en 2010, el nivel más alto desde la calamitosa devaluación en 2002", explicó el matutino estadounidense.
Además, destacó que "el aumento de los precios de los alimentos comenzó a superar el incremento de los salarios en 2010", según datos de economistas privados. "Y muchas personas de clase media y alta se están inclinando hacia el uso de la tarjeta de crédito, haciendo que suban los niveles de deuda personal", agregó NYT.
Para el diario neoyorkino, "mientras que el retorno al tipo de hiperinflación que afectó a la Argentina en las décadas del '70 y el '80, cuando los precios aumentaban por hora, parece irreal para muchos", la inflación "no muestra signos de disminución".
En ese sentido, The New York Times señaló que este hecho "está llamado a cuestionar el éxito de los esfuerzos para mayor inclusión social de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien buscaría su reelección en octubre".
Por otra parte, citó al ministro de Economía, Amado Boudou, quien dijo en noviembre que la inflación "era un problema de la clase media y alta y culpó a las compañías por aumentar los precios".
El matutino mencionaó que los economistas privados estiman cifras de inflación y pobreza que son más del doble de las oficiales.
"La señora Kirchner insiste en que la inflación no es un problema, incluso frente a la evidencia substanciosa presentada por economistas privados acerca de que el instituto nacional de estadísticas ha estado subregistrando groseramente la inflación y la pobreza por cuatro años", denunció el NYT.