ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

Observan peligrosas contradicciones en el Plan Kirchner

Algunas ideas para corregir la literatura (y por qué no la historia de muchos) que creen que el plan económico en ejecución es la solución a todos los males estructurales:

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Exante). El gobierno lanzó un Plan Ganadero para tratar de "arrimar" a los rebeldes sectores del campo, que le realizaron un exitoso paro de actividades. Blandieron la "zanahoria" de subsidios anuales al crédito al sector por $ 214,25 millones y anunciaron que, si se le sumaban todos los beneficios implícitos en el programa, alcanzaba los $ 400 millones anuales.
Puesto así, parecería que el gobierno está siendo sumamente generoso con los empresarios ganaderos. Sin embargo, si anualizamos un estimado de las pérdidas que tendrá el sector por las restricciones a las exportaciones parten de un mínimo de $ 1.500 millones a más de $ 2.000 millones.
Cabe aclarar que en este cálculo no estamos teniendo en cuenta el impacto sobre los precios del ganado de las retenciones, que debe estar mermando el ingreso del sector en no menos de otros $ 1.800 millones.
Algunos dirán que esto está bien, debido a que son unos de los grandes privilegiados por el dólar alto.
Puede ser; pero queda claro que este gobierno, arbitrariamente según su criterio, decide ganadores y perdedores, cuando te saca y cuando te da; lo que no ayuda a crear un buen clima para la inversión.
En ese sentido, cabe evaluar si es cierta su prédica de que "Este modelo es netamente exportador". El hecho que las exportaciones hayan aumentado un sorprendente 55% desde su mínimo de mediados de 2002 hasta fines de 2005 parecería confirmar esta afirmación.
Sin embargo, si comparamos ese incremento con el de dos países vecinos
que tienen modelos económicos distintos, nuevamente no es compatible con el eslogan.
Chile y Brasil incrementaron más del doble de ese porcentaje en el mismo período.
Cabe remarcar que, al tomar el punto mínimo de nuestras ventas externas cuando las de ellos venían creciendo, estamos favoreciendo a la Argentina. Sin embargo, no deberíamos extrañarnos si consideramos que constantemente se aumentan las retenciones y las restricciones a las exportaciones.
En realidad, el actual modelo no es exportador sino de sustitución de importaciones ya que este sector, el más ineficiente de la economía, es el que más se ha beneficiado del tipo de cambio alto y del proteccionismo de la política oficial.
De hecho, se castiga a los sectores exportadores, los más eficientes, para que vendan más barato internamente y, por lo tanto, los sueldos que pagan los más ineficientes no tengan que subir. La alternativa dentro de este modelo, mayores niveles de pobreza, no es compatible con la demagogia y el populismo.
Conclusión: nuestras ventas externas suben a pesar del modelo actual y
porque una demanda internacional sumamente favorable nos arrastra.
Esto nos lleva a otro objetivo prioritario de la actual gestión: "Se profundizará y priorizará la asociación en el Mercosur". Sin embargo, luego de 14 años de
régimen automotriz que restringió el libre comercio de vehículos entre los socios para favorecer a los productores locales, el gobierno acaba de prorrogarlo por dos años más y con un esquema mucho más acotado de importación desde Brasil.
Además, presionó al gobierno brasileño para firmar un Mecanismo de Adaptación Competitiva que permite limitar aquellas importaciones del país asociado que ganen demasiada participación en el mercado local y afecten negativamente a nuestros productores.
¿Puede ser que, luego de más de 15 años de Mercado Común, haya sectores que no pudieron adaptarse para ser eficientes y poder competir con los productores de los otros países socios? ¿No será que nunca fueron competitivos y nunca podrán serlo y que sólo pueden ganar plata a costa de cobrarle más caro a los argentinos?
Es notable que un gobierno que dice priorizar a los pobres les haga financiar las ganancias fáciles de empresarios ineficientes. El Mercosur está claramente en involución y se lo busca salvar con mayor burocracia política o uniones monetarias. No podemos avanzar en lo básico de cualquier proceso de asociación, el libre comercio, y queremos realizar lo máximo. Absurdo.
Ya que estamos en tema, veamos otros dichos del gobierno que no se condicen con los resultados obtenidos:
a) "El modelo será esencialmente anticorporativista": Todos los gobiernos que se dicen progresistas declaman su lucha contra el corporativismo. Sin embargo,
dado que ven a la distribución del ingreso como una lucha entre distintas
corporaciones entre las que el Estado tiene que terciar, definen según su criterio quiénes son los buenos y quiénes, los malos. Los primeros suelen agruparse para lograr privilegios de un gobierno que tiende a favorecerlos con medidas arbitrarias y particulares. Los segundos, se corporativizan para defenderse de las políticas discriminatorias del gobierno que, entre otras cosas, trata de hacerles pagar las dádivas otorgadas a las corporaciones "amigas". En realidad, toda gestión económica en la cual las políticas son arbitrarias y discriminatorias favorece el corporativismo. La única forma de diluirlo es con normas generales, transparentes y de largo plazo que permitan producir y competir con libertad.
b) "La banca pública será la principal fuente del financiamiento del nuevo
modelo económico": Desde finales de 2001, las entidades estatales
incrementaron fuertemente su participación en los depósitos del sistema
financiero, al principio por la búsqueda de los ahorristas de algún refugio ante la crisis y luego por el impacto del ahorro del sector público. Sin embargo, fue la
banca privada la que más aumentó el crédito al sector privado en los últimos
años. Es más, a pesar del claro favoritismo del gobierno por los bancos de origen nacional, desde el segundo trimestre de 2005, son los de capital extranjero los que se han mostrado más activos en el financiamiento al sector privado.
c) "El principal objetivo es reducir la desigualdad y la pobreza": Sin embargo,
basan el modelo económico en sostener un tipo de cambio alto. Esto
principalmente significa que los precios de los bienes que se pueden exportar o
importar deben ser altos respecto del costo argentino.
El costo argentino está fundado en dos pilares básicos. Uno es el costo del Estado, que hoy en la Argentina implica una presión tributaria récord histórico, o sea que no es aquí dónde se da el ajuste.
El segundo es el ingreso de todos los argentinos, que es dónde recae todo el esfuerzo, el que además debe compensar el alto costo estatal. Pero, precios de bienes altos respecto a nuestros ingresos significa poder adquisitivo bajo respecto de todo producto que se pueda comercializar internacionalmente.
Para colmo, es en bienes donde gastan casi todo sus ingresos los sectores de menores recursos. De allí surgen los altos niveles de pobreza y, dado que los ingresos se concentran en los empresarios de los sectores productores de bienes (y en alguna medida en los empleados formales de éstos), se incrementa la desigualdad.
d) "Es necesario fomentar la inversión para aumentar la oferta de bienes y
frenar la inflación": El creciente intervencionismo y estatismo gubernamental
no parece ser la mejor forma de atraer inversiones. El gobierno dice que los
capitales vendrán porque el país crece y eso les garantiza un ingreso en alza. Sin embargo, se olvida que las evaluaciones de proyectos de inversión no solamente tienen en cuenta las ganancias futuras, sino que las descuentan por una tasa de interés que tiene incorporado el riesgo país.
¿Cuál es el riesgo en una nación donde un funcionario público le exige a los empresarios (sin norma alguna que lo autorice) avisarle tres semanas antes un eventual aumento de precios y demostrar su necesidad por incremento de costos?
¿Por cuánto descontaremos un proyecto en un país donde a través de presiones se obliga a las empresas a acordar controles de precios o donde se mantienen congeladas o acotadas las tarifas y sin reglas de juego de largo plazo a las prestadoras de servicios públicos o se prohiben o le ponen impuestos a las exportaciones? ¿Dónde el Poder Ejecutivo se dedica a concentrar poder violentando el concepto republicano y la Constitución Nacional?
Sólo con evaluar la actual política antinflacionaria queda claro que los inversores pensarán muchas veces antes de poner un dólar en la Argentina. Por suerte, la inflación es un problema principalmente monetario y el Banco Central de la República Argentina viene moderando fuertemente la emisión de base y el crecimiento del circulante; lo cual, de continuar, nos garantiza tasas de inflación en fuerte descenso durante este año y buscando niveles inferiores a 10% en 2007, o quizás antes.
Queda claro que, por lo menos en estos casos, el gobierno debería evaluar cambiar el discurso o los instrumentos con los que pretende l

Más Leídas

Seguí Leyendo