Guillermo Moreno, personaje de triste memoria que deja el kirchnerismo póstumo, fue el legionario puesto a cargo de esa cruzada que demolió al INdEC.
Un símil de Moreno, Gabriel Mariotto, ex radiodifusor trucho, se puso al hombro la tarea de convertirse en el gestor de mediciones “oficiales adulteradas” de las audiencias de medios.
Medir las audiencias de medios por parte del Ejecutivo Nacional es una aberración más de las tantas que acumulan los Kirchner y sus colaboradores más cercanos.
Pero ¿será posible ocultar que Canal 7, en enero 2011, o sea sin Fútbol para todos, solo logró 1.3 de audiencia promedio a los largo de sus 31 días?
¿Cómo justificar pautas publicitarias enormes en medios que carecen de audiencia? Para ello se necesita ‘truchar’ las mediciones y así elevar las del canal estatal y las de su sucursal, Canal 9.
Las mediciones de Ibope, la empresa reconocida por anunciantes, centrales de medios, los propios medios de comunicación será sospechada por los funcionarios de registros no confiables (algo que intentó Daniel Vila cuando se hizo cargo de América 2 y no conseguía los números que pretendía, hasta que la realidad lo apabulló).