Confesiones de un testigo: "Santa María es un enfermo del dinero"
POR TOMÁS VIDAL

POR TOMÁS VIDAL
Entre 1994 y 1998 las relaciones de José Santa María y Francisco Suárez se complicaron hasta colapsar cuando ‘Pepe’ decidió expulsarlo del gremio y le dio tratamiento de ‘enemigo’. Desde entonces, el enfrentamiento entre ambos es abierto, aunque la disponibilidad de recursos de uno y otro no puede compararse.
Santa María es poderoso, Suárez debió regresar a su trabajo de encargado y su única arma es la memoria. De todos modos, Suárez promovió la causa Banco Patricios, por la que se procesó a toda la comisión directiva SUTERH, inclusive él. Ese procesamiento impidió a los Santa María convertirse en legisladores cuando ellos sostienen buena parte de la estructura del PJ porteño que comanda Alberto Fernández. Hoy ‘Pepe’ Santa María se encuentra al frente de Federación Nacional (FATERYH), y su hijo Víctor es el secretario general del SUTERH. Por primera vez, Suárez denuncia todo acerca de los Santa María.
La conquista del poder
-¿Cuándo conoció a José Francisco Santa María?
- En el año ´73 que yo lo conocí era un excelente tipo, fue él el que me afilió al gremio. Luego elegí seguirlo a muerte, inclusive cobrando algún cachetazo por defenderlo a él, hasta que llegamos a la conducción del gremio. Sacando los primeros cuatro años, hay que decir que todo lo demás fue nefasto. Es un hombre común sin ningún tipo de vicios… o sí, uno: que es un enfermo de dinero
-¿Cómo comenzó su militancia gremial al lado de Santa María?
-En las postrimerías del proceso, la conducción del gremio estaba en manos de Perfecto Barcia. Con la agrupación 2 de Octubre, cuyo líder era José Santa María, nosotros hicimos una serie de denuncias ante el Instituto Nacional de Obras Sociales.
Allí se comprobaron 38 irregularidades y debido a eso, fue intervenida; tuvimos la ‘suerte’, de que no nombraran un interventor militar. Como el grupo denunciante era el nuestro, un tal general Centeno –creo que Arturo Gumersindo Centeno, no recuerdo bien- lo citó a José Santa María y le pidió que la agrupación 2 de Octubre designara a alguien.
Mi ‘amigo’ Santa María me designó, y estuve al frente de la obra social entre 7 y 8 meses. Así le quitamos el poder económico a Perfecto Barcia, porque no tenía otro ingreso importante más que ese porque hasta ese momento la cuota social gremial del sindicato era solo del 0,5% y voluntaria.
Esto fue algo que nosotros cambiamos en 1986, cuando ganamos la conducción del gremio: convocamos a una asamblea y esa cuota social se la subió a 2% y se la transformó en ‘obligatoria’, aunque en verdad si un encargado lo solicita expresamente, tiene la posibilidad de no ser afiliado al gremio.
-¿Cómo llegaron a la conducción del sindicato?
-En el año 1978, comenzamos la pelea dura contra Barcia, que era el secretario general. Santa María ya era secretario gremial de la conducción del SUTERH. Luego, con el regreso de la democracia, el gremio sufrió una intervención y en septiembre de 1985 ocurrió una elección en la que participaron cuatro listas. Nosotros ganamos la conducción del gremio con el 52% de los votos.
Yo no integré esa lista, porque al haber sido interventor de la obra social durante 1982, podía ser ‘piantavotos’. Igualmente ‘Pepe’ no me dejó afuera y hacia diciembre de 1985 surgió el plan de viviendas –el complejo habitacional SUTERH 1 y 2 en Claypole, Provincia de Buenos Aires-, y me designó a mí como administrador.
También lo puso a su hijo Víctor, quien en ese momento no llegaba a los 20 años, y el otro coadministrador era Francisco Bagna.
-En la elección de 1985, ¿cómo financiaron la campaña contra Barcia?
-Hay cosas que no se deberían decir porque no son ‘políticamente correctas’, pero en el ambiente se dice que Enrique Nosiglia, ‘el Coti’, fue algo así como el padrino de la cuestión económica.
-¿José Francisco Santa María no tenía dinero propio como para solventar una campaña de esas características?
-Tenía un autito, un Fiat 1500, que lo fundió al final de la campaña. Y algunas propiedades que eran de él en la calle Basavilbaso, que las hizo con esfuerzo; creo que en ese momento vendió un departamento para poner dinero en la campaña pero no alcanzaba para nada. Hay que pensar que estábamos luchado con una conducción que llevaba más de 25 años al frente del sindicato.
Pero ese tipo arrojado, valiente y decente fue el Santa María que yo seguí; aquel Santa María tenía ideales, luchaba contra una conducción de 25 años... No deja de resultar una ironía que ahora él lleva más de 20 años, y ha sumado más poder que Barcia cuando éste llevaba 20 años en el sindicato. De no mediar una oposición fuerte, a Santa María padre le seguirá su hijo, y luego su nieto y más adelante su bisnieto...
-¿Cómo fue aquella primera gestión de 4 años al frente del gremio?
-Yo diría que fue casi perfecta, porque había hombres que realmente valían mucho, como el caso de Enrique Pereiras, que era el tesorero de esa conducción, un tipo honesto ciento por ciento, que tenía ascendiente sobre José Santa María. Esto permitió que no fuese una conducción unipersonal. Después, cuando Pereiras murió, al finalizar esa primera gestión, ya no hubo nadie que se pudiera oponer a Santa María. Concentró el poder.
Trampas electorales
-¿Y cómo se ganó la segunda elección, en el año 1989?
-Se ganó con lista única. Dos motivos pesaron para esto:
> los muchachos que perdieron en 1985 no se presentaron porque la primera gestión de Santa María había sido buena y no había casi argumentos que se pudieran esgrimir desde la oposición;
> si los muchos hubiesen querido presentar una oposición les hubiera resultado legalmente complicado. En el año 1986 se modificaron algunos puntos estatutarios en beneficio del gremio y también en beneficio personal, porque bloqueaban las posibilidades de quien quisiera presentar una lista opositora.
Aplicando esas reformulaciones estatutarios en el año 2001 me complicaron judicialmente y a nuestra agrupación, la lista Violeta.
-¿Podría explicar mejor esto que acaba de esbozar?
-Antes, la Junta Electoral, que tiene a su cargo la conducción y fiscalización del proceso electoral interno, era elegida por una asamblea en la que podían participar todos los afiliados, y así la ganamos nosotros en el año 1984, porque llevamos más afiliados que el oficialismo. Ganar la Junta Electoral fue, en ese momento, el paso fundamental para ganar las elecciones al año siguiente.
En 1986 se modificó el estatuto y, a partir de entonces, la Junta Electoral fue designada por la Comisión Directiva.
Desde entonces, ocurrieron cinco elecciones: 1989, 1993, 1997, 2001 y 2005, y en todas se presentó solamente una lista, la Azul y Blanca, la de los Santa María. En estos días que tanto se especula sobre hegemonías, mire si eso no es un proyecto hegemónico.
-¿Que ocurrió cuando la lista Violeta quiso participar, en el año 2001?
-A mi me habían expulsado del gremio, y logré que una jueza, mediante un recurso de amparo, me permitiera participar como candidato a Secretario General. Luego, para juntar los avales, o sea las firmas de los afiliados, existe un plazo muy breve, de 15 días.
Para presentar una lista es necesario presentar avales por el equivalente al 3% del padrón; en ese entonces eran unas 2.000 firmas. Pero entonces comenzaron a funcionar los bloqueos estatutarias de Santa María: hay que presentarse el primer día de los 15 previstos por el estatuto, pero las planillas nos las dieron 4 días antes de que se venciera el plazo.
Nosotros, los de la Violeta, juntamos las 2.000 firmas, pero la Junta Electoral nombrada por los Santa María, dijo que había 350 avales ‘truchos’. ¿Cómo lo verificaron? Contratando a unos peritos calígrafos que dijeron que había 350 firmas que no coincidían con las firmas registradas en las planillas de afiliación por esos afiliados.
Y buscaron complicarnos judicialmente con esto en vez de llamar a los afiliados a verificar su adhesión.
Denuncias de Corrupción
-¿Y en el año 2005, no se presentaron?
-No. Sabíamos que iba a ocurrir exactamente lo mismo, y llegamos muy desgastados. Sabíamos que la única forma de sacar a José Francisco Santa María y sus familiares y amigos del SUTERH es mediante la Justicia. Porque aunque lográsemos presentar la lista, hay miles de otras maniobras sucias que sabemos que ellos podrían ejecutar. Nunca dejarán el sindicato por las buenas. El sindicato es para Santa María un excelente ‘negocio’, que yo estimo en no menos de $ 1 millón por mes, ahora que todo fue pesificado. Santa María es un hombre poderoso, ¿cómo va a renunciar a los beneficios de todo burócrata sindical, con grandes conexiones políticas?
-¿Ud. dice que los Santa María recaudan por mes $1 millón? ¿A qué se refiere?
-Sí, $ 1 millón para él. Al menos esto era así en el año 1998. Y si miento, o estoy calumniándolo, ¿por qué no hacer una auditoría contable independiente de los últimos 10 años de la obra social?
-Pero, ¿cómo se llegaba a ese monto?
-Porque maneja todo, y es juez y parte. Es quien contrata, quien gasta y quien se controla a sí mismo. Los ingresos provienen fundamentalmente de la obra social; de los grandes prestadores, los estudios de alta complejidad, las contrataciones en los sanatorios...
-¿Cómo fue la evolución patrimonial de la familia?
-La fortuna de los Santa María no baja de los... me quedo corto, seguramente, pero no debe bajar de los $ 100 millones ó $ 150 millones, contando propiedades a valor de mercado, obviamente. Los Santa María no hicieron su fortuna con los $ 1.700 mensuales que cobrábamos todos los integrantes de la comisión directiva en el año 1998. Bah... si así fue habría que reconocerle una capacidad de ahorro envidiable.
-Ud. mencionó que la principal ‘caja’ sería la obra social…
-Un ejemplo del modus operandi fue la compra, por parte del SUTERH, del Sanatorio de la Ciudad, ubicado en barrio del parque Centenario. ¿A quien se lo compraron? A José Francisco Santa María, testaferro mediante.
El hotel Etna de Villa Gesell, lo compró hace poco más de un año, y pasó a llamarse Hotel SUTERH, y ya era de él.
El hotel Ding Dong, de Valeria del Mar, que será comprado por SUTERH dentro de poco, también ya es de él, siempre testaferros mediante, obviamente. Uno de ellos fue un ex novio de la hija.
Mucha gente en el sindicato menciona treinta y pico de propiedades en la Ciudad de Buenos Aires en las que funcionan sus unidades básicas, ubicadas en cada una de las circunscripciones electorales.
Todas les pertenecen. Muchos me dicen que voy a ir ‘en cana’ si digo esto, pero ya no me importa. Por supuesto que se puede probar siempre que haya jueces y fiscales honestos para investigar lo que hay que investigar. El enriquecimiento ilícito, la administración irregular, la apropiación indebida, no son delitos imposibles de investigar. ¿Cómo hace para justificar un encargado de edificio sus gastos mensuales, el colegio de los nietos, la vivienda?
-¿Es posible que existan encargados de edificios que tienen propiedades que las ‘prestan’ a la agrupación 2 de Octubre del PJ, para que allí funcionen sus unidades básicas?
-Sí. Nosotros, desde la lista Violeta, lo hemos denunciado. Resultaría muy didáctico para toda la sociedad que un fiscal o un juez se tomara el trabajo de preguntarle a cada uno de estos encargados de edificio cuanto ganó en los últimos 15 años, y después le preguntara cómo hizo para comprarse una propiedad de US$ 100.000, por ejemplo. No lo podrá explicar.
Banco Patricios
-¿Podría explicar como se descubrió el tema del Banco Patricios?
-Cuando me expulsaron del gremio, yo inicié una acción de reposición en el cargo a través de la Justicia en lo Laboral. Aquel proceso no prosperó, por supuesto; los amigos que Santa María son muy importantes. No debo acusar a nadie, pero, por ejemplo, Julio César Simón era el abogado personal de la agrupación 2 de Octubre desde que comenzamos, ¿cómo llegó a juez, y ahora es camarista del fuero laboral?
Durante aquel juicio de reposición de cargo, entre otras cosas mi abogado, el doctor Escobar, solicitó la incautación del Libro de Actas, en el cual figuraban todas las maniobras del Banco Patricios.
A alguien ‘se le escapó la tortuga’y lo conseguimos.
En ese momento, nosotros le sacamos fotocopias al Libro de Actas y se lo dimos a un contador amigo para que lo revisara; al poco tiempo el hombre nos explicó que las maniobras que se habían llevado a cabo con lo del Banco Patricios eran contablemente "horrorosas". Le preguntamos si eso alcanzaba para presentar una denuncia penal, y él nos dijo que no alcanzaba para una denuncia penal solamente, sino para todas las denuncias penales que se nos ocurrieran.
Una persona de nuestro nuestra lista Violeta presentó la denuncia penal y así comenzó el proceso penal.
-¿Cómo fundamentaron el pedido de secuestro del Libro de Actas?
-Porque para echarme, Santa María utilizó un punto del Estatuto que establece que cualquier miembro de la comisión directiva que falte a tres reuniones consecutivas o a seis alternadas puede ser expulsado.
-Entonces, ¿Ud. faltó a las reuniones conociendo ese ítem?
-No, pero las actas de la Comisión Directiva siempre están atrasadas entre tres y cinco meses, entonces fue muy fácil para ellos fraguar tres actas en las cuales no aparecía mi firma. Lo que quería probar mi abogado es que si yo no había faltado a una sola reunión en 10 años, no era lógico que me hubiera ausentado a tres reuniones consecutivas.
-¿Qué se encontró en aquel famoso Libro de Actas?
-El juez incautó el libro a fines del año 1998; la quiebra del Banco Patricios había sido en marzo. En ese tiempo nosotros nos habíamos enterado que el gremio había perdido mucho pero mucho dinero, pero no se conocían los detalles. Supuestamente todo había sido con total inocencia de la Comisión Directiva, porque, en definitiva, que culpa tenían sus integrantes de la quiebra de aquella entidad financiera...
-¿Y qué fue lo que apareció en esas actas?
-Apareció una consultora contable, cuyo nombre no recuerdo ahora, contratada en forma perentoria en marzo de 1998, coincidiendo con la quiebra del Patricios, para intentar, en esas cuatro o cinco actas atrasadas, organizar alguna forma de rescatar a Víctor Santa María, el hijo de José Francisco, quien era el representante de SUTERH en el banco. La prioridad era impedir la responsabilidad legal de Víctor, el delfín. La prioridad no era velar por los intereses de los afiliados.
En el acta del año 1995, cuando se hizo la primera inversión del SUTERH en el Patricios, un monto equivalente a US$ / $ 2,1 millones, se estipuló que Víctor tenía la obligación de informar mensualmente de cómo evolucionaba la inversión. Jamás lo hizo hasta el año 1998. No hay ninguna acta que revele alguna inversión.
En marzo de 1998, cuando quebró el Patricios, resulta que yo redactaba actas de 10 hojas, a veces me pasaba días escribiendo las actas, con las cosas que me pasaba el contador del sindicato, sobre temas de los cuales yo no entiendo nada.
Y yo transcribía las actas con los informes que me pasaba el contador que me explicaba como era la operación con los bonos, las acciones y quien sabe cuantas cosas más. Copié actas en cantidades industriales a partir de la quiebra del Banco Patricios.
Entonces comienzan a aparecer, uno tras otro, los informes posdatados de Víctor Santa María. Con fecha diciembre o noviembre de 1997 comienza a decir en las actas que él "ve con preocupación la situación del Patricios", o "que el banco no está bien".
-Pero Ud. esta procesado en esa causa…
-Porque yo redactaba las actas y era un miembro de la comisión directiva. Estamos procesados 13 miembros de la comisión, no sabemos porqué el entonces juez Mariano Bergés se olvidó de procesar a dos miembros.
Yo tengo mi responsabilidad por haber avalado con mis acciones que no hubiera reuniones de Comisión Directiva y por haber hecho firmar, a libro cerrado, a los demás muchachos. Pero no soy responsable de lo que el juez considera que fue una defraudación.
La defraudación no la hice yo, ni la hicieron los miembros de la Comisión Directiva. Yo conozco los nombres de quienes movieron los fondos.
No tenía forma de conocer la maniobra o de realizar las transacciones porque no tenía firma habilitada en el Patricios. Por ejemplo, Felipe Ruiz, el tesorero ¿no sabía que estaba sacando varios millones para pasarlos de un banco a otro? La víctima fue el SUTERH Capital, está por definirse la investigación sobre el FATERYH, la federación nacional, donde se perdieron US$ / $ 6 millones, y el responsable es el secretario general del FATERYH durante muchos años, Víctor Santa María.
Actas malditas
-Entonces, si las reuniones de Comisión Directiva no se hacían, y las actas eran redactadas meses más tarde, ¿Los miembros de la Comisión Directiva accedían a firmar actas de reuniones a las que no habían ocurrido?
-Es una cuestión mucho más delicada y más grave. Cuando yo redactaba actas, volcaba los informes de todas las áreas (turismo, actividad gremial. etc.). Yo recibía los informes y les daba forma y los volcaba en las actas.
-¿Qué quiere decir con eso de que le "daba forma"?
-Lo armaba como si fuera una reunión: "Pide la palabra el compañero Ruiz y aprueba el informe de tesorería, bla bla bla…" Y después eso se hacía firmar por los 15 miembros de la Comisión Directiva, que eran 8 integrantes del secretariado y 7 vocales titulares, todos ellos cobraban un sueldo únicamente si antes habían firmado el acta atrasada de cuatro o cinco meses.
-¿Alguno de los firmantes sabía qué era lo que estaba firmando?
-No, nunca leyeron nada, ni nunca me lo pidieron.
-Entonces si nunca se realizaban las reuniones. ¿Quién tomaba las decisiones?
-A veces se hacían reuniones informales entre los miembros del secretariado, donde quizás se pedía opinión sobre cosas sencillas como, por ejemplo, si teníamos que aumentar el precio de la entrada a los invitados que iban a nuestro complejo en la localidad de La Reja, que estaba a $10 y teníamos que subirlo a $20.
Pero las cuestiones de fondo que hacían al manejo grande del dinero nunca se consultaban, eran decisiones unilaterales, primero del padre José Francisco y después también del hijo Víctor, cuando fue creciendo. Pueden decir lo contrario pero mi testimonio es ese.
-Hasta el momento en que se enemistaron Ud. y José Francisco, ¿Cómo calificaría que era su relación con él?
-Era mi amigo, a tal punto de que veraneábamos juntos con nuestras familias en Mar del Plata todos los años.
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