Después, Niko sólo se perdió 1 de las 10 jornadas de la competición preliminar de la Zona Europea, en la que Croacia obtuvo el pase a Alemania como primera del Grupo 8.
Según Bilic, Kranjcar, el único titular permanente en la alineación titular de Croacia, "ha superado con nota la prueba con el equipo nacional", pero admite que no fue fácil al principio.
Bilic, al recordar su etapa en el West Ham londinense, donde coincidió con un joven Lampard, compara a los 2 centrocampistas: "Recuerdo que Frank Lampard tuvo el mismo problema en el West Ham. La gente decía que Frank estaba ahí porque su padre (también Frank Lampard) era el 2do. entrenador, pero ahora es un crack".
"Respecto a Niko, quizás otro seleccionador no le habría dado una oportunidad, pero Croacia ha perdido a ese tipo de jugadores creativos; teníamos a (Robert) Prosinecki y (Aljosa) Asanovic, y después de ellos no hemos tenido ninguno. La mayoría de nuestros centrocampistas son más defensivos, por lo que necesitábamos imperiosamente a alguien", explicó.
De ahí la fulgurante ascensión de Kranjcar. Por lo demás, el éxito de Croacia en la fase de clasificación, como campeona de grupo, hace pensar que su padre tomó la decisión correcta.
Niko Kranjcar, el cerebro de la medular con cinco hombres de Croacia, se consagró definitivamente cuando la competición preliminar llegaba a su punto culminante, con un gol y un papel decisivo en el 1-3 logrado en Bulgaria el 4 de junio.
Luego marcó el tanto de Croacia en el amistoso contra Brasil de agosto (1-1), antes de lograr su 3er. gol como internacional frente a Malta.
"Se reivindicó en la selección frente a rivales de entidad, como Suecia y Bulgaria, y vio puerta contra Brasil. Tiene un magnífico toque, una técnica y una visión de juego estupendas, y sabe resolver en las proximidades del área", analiza Bilic.
En sus comienzos con el Dinamo de Zagreb, marcó un hito al sustituir al mítico Zvonimir Boban como el capitán más joven en la historia del club.
En 2003, el Dinamo ganó la liga croata.
Aunque en 2004 alzó la Copa de Croacia como capitán del Dinamo, a finales de año su relación con el club se había enturbiado.
Así, en enero de 2005, tras 85 partidos y 19 goles con la camiseta del equipo capitalino, Kranjcar se marchó al gran rival, el Hajduk Split, por un millón y medio de euros.
Fue un traspaso cuantioso para el fútbol croata (donde, normalmente, € 100.000 ya se considera un desembolso razonable) y, al llegar el verano, ya tenía otro título liguero en su haber.
Kranjcar inició la temporada siguiente metiendo el único gol de la Supercopa de Croacia, contra el Rijeka (resolvió la contienda al transformar un libre directo en la prórroga), pero la primera mitad de la campaña 2005/2006 no fue satisfactoria para el Hajduk.
Aun así, no hay duda de que tanto el conjunto de Split como la selección croata tienen en Kranjcar a un jugador de un enorme potencial.
La Copa Mundial de la FIFA brindará a Kranjcar un inmejorable trampolín para refrendar ese potencial, pero, como dice Bilic, se trata de un jugador con todo el tiempo a su favor, pase lo que pase en Alemania.
"La gente se olvida de que sólo tiene 21 años, ya que lleva 4 años jugando con regularidad en la liga croata, pero tiene todavía mucho tiempo por delante".