Hacia el final de la gestión de Carlos Menem, la Argentina había manifestado interés en ingresar a la OCDE, objetivo que no acompañaron las administraciones siguientes.
Ángel Gurría subrayó la solicitud como “un muy importante acontecimiento para la OCDE" y se mostró confiado en que pueda ser una realidad "en un futuro no muy lejano".
Los embajadores de los 33 países que la integran, representados por sus embajadores, ya participaron en un acto con Santos en la sede de la organización en París.
Gurría consideró que aún hay espacio para reforzar las cooperaciones que ya existen: "Colombia está preparada para aprovechar las experiencias de la OCDE, y la OCDE las experiencias de Colombia".
El mexicano también avanzó la incorporación de Colombia al Comité de Inversión y añadió que espera que Colombia, "una de las economías en desarrollo más competitivas", en los próximos meses adhiera a otros foros de trabajo que tiene la organización.
Gurría destacó la situación actual de Colombia, que "está recogiendo" las rentas de la paz y de la recuperación, "fruto de las buenas políticas".
El funcionario señaló que todavía "hay que hacer mucho" por la productividad, por el empleo, por la calidad de la educación y por la erradicación de la pobreza extrema.
Santos reconoció esos retos: "Todavía tenemos muchos problemas, no somos un paraíso", pero resaltó que "ahora tenemos una situación única en términos políticos y económicos" gracias al "tremendo éxito en muchos campos" en los últimos años que han permitido salir de "una situación muy difícil" en que guerrillas y paramilitares controlaban buena parte del país.
"Nuestra economía mejora porque tenemos un país más seguro" por la aplicación de la política de "la seguridad democrática", que entre otras cosas ha conseguido desmovilizar a 55.000 hombres en armas, pero también "hemos sido muy efectivos en desmantelar cárteles" de la droga, insistió.
El Presidente colombiano manifestó su interés porque los países emergentes puedan participar en la definición de la agenda del G20, y señaló que el cambio climático es un tema clave que debería tenerse en cuenta en las estrategias de salida de la crisis financiera que ha vivido el mundo.
Y vinculó a los efectos del cambio climático las recientes inundaciones que ha sufrido Colombia, y que van a tener un costo de entre 10 y 12 billones de pesos, según sus estimaciones.
Santos también lanzó un llamado para que en la reflexión internacional del G20 con vistas a modificar el sistema monetario internacional se tenga en cuenta a los países emergentes y se evite "matar la gallina de los huevos de oro", que es el crecimiento que proporcionan a la economía global.
En esa misma línea, explicó a los embajadores de los países de la OCDE que "el mundo está cambiando", que "los latinoamericanos estamos volando con nuestras propias alas" y que quieren tener con los otros grandes bloques económicos una relación de "socios en igualdad de condiciones".
Los representantes de Portugal, España, Australia, Alemania y Reino Unido respondieron a Santos para agradecer su discurso y rendirle homenaje por el camino recorrido por Colombia en los últimos años.
Además, la embajadora española, la ex ministra Cristina Narbona, pidió un consejo al jefe del Estado sobre las recetas de su sistema financiero para hacer frente a la crisis.