La ya activada cárcel de Rancagua, junto a las de Alto Hospicio y La Serena –a inaugurarse "próximamente" según la agenda oficial- integran el Grupo 1 del "Programa de Concesiones de Infraestructura Penitenciaria" y fueron adjudicadas al consorcio BAS (Besalco, Torno, Sodexho).
Las unidades concesionadas por 20 años, incluida la de Rancagua con régimen de máxima seguridad, cuentan para la gestión del predio penal segmentación en módulos de hasta 80 internos clasificados de acuerdo al grado de "compromiso delictual y cantidad". Contemplan dormitorios individuales, talleres, comedores y patios incorporados para "evitar el contagio criminógeno entre los distintos grupos, permitiendo además la realización de los programas de reinserción social específicos para cada segmento" se explicó oficialmente.
El diseño del proyecto encarrila el tránsito de la población penal y la visita por circulación separada, para concentrar los contactos en los recintos habilitados. El único contacto se produce en los lugares de encuentro. El tránsito es de sentido unidireccional para prevenir retornos no autorizados en intentos de fuga.
La seguridad externa se basa en el sistema concéntrico de anillos de seguridad –muro y/o alambradas- y áreas de exclusión vigiladas, para permitir "reaccionar adecuada y gradualmente frente a cualquier eventualidad" dice el proyecto. Los obstáculos físicos son complementados con observación por televisión por circuito cerrado con interfaz digital y detección por sensores cuyas características no fueron informadas.
La televisión por circuito cerrado con interfaz digital también es una herramienta de la seguridad interna a lo que se suman el control centralizado de puertas para el control remoto de las vías de circulación; sistemas de interferencia de comunicaciones inalámbricas no autorizadas dentro y alrededor del predio penal.
Se agregan sistemas de detección por rayos X de alta resolución para el ingreso de bultos; sistemas altamente sensibles de detección de metales con tecnología Silla BOS y de drogas y explosivos de última generación -por aspiración de partículas- que, "mediante el uso de portales, permiten su uso en grupos de personas dando mayor seguridad en menor tiempo, con lo que se optimiza la revisión y el ingreso de visitas" precisan los documentos oficiales de construcción de los penales.
Inauguración
El presidente Lagos, inauguró en Rancagua la primera de las diez nuevas cárceles concesionadas junto al subsecretario de Justicia, Jaime Arellano y el Director Nacional de Gendarmería, Juan Carlo Pérez Contreras, entre otras autoridades. Sobre el programa de construcciones el ministro de Justicia, Luis Bates, dijo que "marca un antes y un después en el sistema carcelario, que pasará a ser más eficiente, otorgando garantías de seguridad a la ciudadanía y concentrando sus esfuerzos en la rehabilitación. La inversión que hace el país es histórica e implica dar vida a un nuevo modelo penitenciario, que es visto por los países de la región como un modelo exportable. Gendarmería, en tanto, mantiene las labores de custodia y vigilancia" puntualizó Bates.
Por su parte el ministro de Obras Públicas, Jaime Estévez, señaló que "con este hito Chile se convierte en pionero en Latinoamérica en desarrollar infraestructura penitenciaria mediante concesiones. Los nuevos establecimientos permitirán una imagen carcelaria menos agresiva y más amable con la más alta tecnología de seguridad en términos de diseño, materialidad y equipamiento, de modo de asegurar las condiciones óptimas para la operación del establecimiento y el resguardo de la seguridad ciudadana", explicó.
Además de las mencionadas el "Programa de Concesiones de Infraestructura Penitenciaria" está compuesto por la erección de las unidades penales de Concepción; Antofagasta; Santiago I y II; Valdivia; Puerto Montt y VII Región.