Lalín dijo, durante su verano en Punta del Este, y con Alfio Basile sentado a su mesa, que su objetivo es tenerlo como direcor general deportivo cuando concluya su contrato en Boca Juniors. Y para DT, Reynaldo Merlo, especulando con la sólida amistad que hay entre Basile y Merlo, y la pasión de los racinguistas por Merlo, muy superior a la pasión de los riverplatenses.
Merlo, por otra parte, le acaba de decir a Marín que no era el momento de volver a Racing para reemplazar a Fernando Quiroz, y por eso asumió Diego Simeone (¿o Merlo veía que con Simeone en el plantel terminaría peor que en River, donde el plantel se le insubordinó a las órdenes de Marcelo Gallardo?).
Entonces, Daniel Lalín, Reinaldo Merlo, y Alfio Basile tienen un horizonte en común: 'la Academia' Racing Club.
"Tengo que nacionalizar Racing Club. Hay que recuperarla para el patrimonio nacional y popular", dice Lalín.
Ocurre que, en los papeles, Mohammed Hussein al Amoudi, un supuesto jeque etíope que amasó US$ 1.500 millones y con una compañía afincada en un paraíso fiscal, posee la mayoría de las acciones de Blanquiceleste SA, junto a otra sociedad anónima radicada en Europa.
De acuerdo a lo que publicó el periodista Gustavo Veiga, en Página/12, "al frente de (...) Elmtree Investment Company Limited, registrada en las islas Vírgenes británicas, se encuentra el jeque Mohammed Hussein al Amoudi, un etíope multimillonario cuya renta principal proviene del petróleo. La otra es una sociedad denominada Bergo Anstalt, inscripta en Liechtenstein y que, al 12 de abril de 2004, capitalizó US$ 4 millones en acciones privilegiadas de la S.A. que preside el empresario Fernando Marín (...)".
Según Veiga, "Elmtree nunca terminó de inscribirse en la Inspección General de Justicia, y Bergo no respondió a 2 intimaciones del organismo que depende del Ministerio de Justicia para presentar documentación clave". Y Blanquiceleste, según "su último balance presentado al 31 de mayo del año pasado, tenía un pasivo de $ 74 millones".
Según él, la investigación se inició con la idea de verificar si Diego Simeone (hoy entrenador también) llegó al club como inversor de Blanquiceleste y se topó con capitalistas como Al Amoudi, quien a mediados del 2003 poseía 14.400 acciones de la gerenciadora sobre un total de 30.000.
Marín, en cambio, tendría 6.998.El directorio de Elmtree, además del jeque, lo integran 2 hombres de origen árabe cuyos apellidos son Bajarai y Mohammed.
Esta off-shore también tiene un representante en la conducción de Blanquiceleste: Karim Karaman, uno de sus directores.
Las autoridades al 31 de mayo de 2004 se completaban con Marín, el vicepresidente Fernando Enrique De Tomasso, los directores restantes François Meynot y Jorge Silva, y sus suplentes, Anabella Cento y Ana Paula González Alzaga.
Pero el ex ejecutivo del Chase Manhattan, De Tomasso, se retiró de Blanquiceleste, aparentemente por diferencias con Marín, de acuerdo a versiones.
Elmtree, que inició el trámite de inscripción en la IGJ el 26 de junio de 2002 con el número de expediente 1.708.668 y nunca lo finalizó, nombró como apoderado en la Argentina al asesor legal de Blanquiceleste, José Gerardo Palacios Hardy, quien luego delegó ese poder en Diego Palacios Hardy.
La compañía de las islas Vírgenes fue creada allí el 12 de noviembre de 1992 y su dirección es Todman Building, Main Street, P.O. Box 3140, Road Town, Tortola.
En la Inspección General de Justicia se investiga por qué la off-shore participa de Blanquiceleste cuando no figura en sus registros como inscripta. "No podría ser parte de la empresa que gerencia Racing...", sostuvo una fuente del área contable.
Lo llamativo es que Marín informó sobre la presencia inalterable de Elmtree desde que él se hizo cargo del club, según el acta de la asamblea extraordinaria de Blanquiceleste efectuada el 12 de abril de 2004, donde se aumentó el capital social de la SA hasta $ 260.500 .
En el orden del día se afirma que "en lo referente a la renegociación de las deudas financieras, no se han registrado todavía sensibles progresos con Elmtree Investment Company Limited, aunque las conversaciones entre las partes continúan desarrollándose a buen ritmo".
Un indicio más de que la off-shore opera sin autorización, pese a que en principio había aprobado un examen de precalificación el 17 de julio de 2002.