Además, sostienen que "los cuatro hijas e hijos de Trotsky apoyaban la militancia de sus padres, especialmente León Sedov, el colaborador más íntimo de Trotsky e impulsor y principal organizador de la Oposición de Izquierda rusa en la clandestinidad". En la ficción, los hijos del revolucionario aparecen como "víctimas" de un padre que puso a su ideología por sobre su familia.
Otro punto a criticar es la relación de Trotsky con Lenin. En la serie, no parece ser buena sino hasta los últimos momentos de vida del último. Además, Lenin parece ser mucho "menos importante" en la revolución de 1917, ya que aparece cuando esta ya terminó. "La serie omite que Lenin ya venía desde septiembre de 1917 luchando contra el Comité Central del Partido Bolchevique sobre la necesidad inmediata de la insurrección que, coincidiendo con Trotsky, sería el inicio de la dictadura del proletariado", argumentan.
"Si bien los autores de la serie difundida por Netflix afirman basarse en hechos reales, llevan a cabo todo tipo de falsificaciones para denigrar la figura de Trotsky y la de los principales dirigentes de la revolución rusa", sostiene la declaración. Desde el PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) argentino también difundieron la carta en contra de la serie televisiva.