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Rusia prepara Runet mientras bate récords de software

La 'guerra fría' del siglo 21 es un combate tecnológico con alcance geopolítico. Mucho espionaje de patentes e intensas denuncias para descalificar los desarrollos del adversario. China vs. USA por el G5 o Rusia vs. USA por el software. Y, por si fuera poco, Internet vs. Runet.

 

Durante 2018, las ventas internacionales de programas de software ruso batieron récords tanto en los indicadores de volumen como en la dinámica de crecimiento.

La exportación superó los US$ 10.000 millones (igualando el monto de la exportación de cereales que factura Rusia), +19% respecto de 2017, de acuerdo a Russoft, la cámara empresarial que aglutina a los desarrolladores rusos.

En los recientes 5 años, la exportación de software ruso aumentó casi al doble: de US$ 5.400 millones en 2013 a US$ 10.500 millones en 2018.

El ritmo de crecimiento de las exportaciones se viene acelerando: en 2015 fue de 12%, en 2016 fue 13%, en 2017 fue 16% y en 20118, 19%.

Hoy día la industria del software ruso está volcada al mercado externo, donde factura más que en el interno.

El volumen de las ventas en Rusia de programas desarrollados por los fabricantes nacionales fue de US$ 6.330 millones, +15% respecto de 2017.

Si bien la industria rusa es todavía joven e inferior, en ciertos aspectos, a los análogos comerciales vigentes en USA, cabe destacar que muy pocos países tienen industrias de procesadores y sistemas operativos propios.

En Rusia hay más de 100 compañías que se ocupan de suministrar soporte programático al exterior, entre ellas Kaspersky, Veeam, ABBYY, Acronis, EPAM, Parallels, Auriga, InfoWatch, Naumen, Spirit, Vist y otras.

Y ya es tendencia el crecimiento de la demanda de software ruso desde USA, Alemania, Francia y Suecia.

También hay mercado capturado en el Sudeste Asiático, Sudamérica y Medio Oriente.

El software ruso tiene buena acogida en sectores como las telecomunicaciones, la producción industrial, el transporte, la administración pública, la sanidad y la ciencia.

Por ejemplo, la compañía Mikran, de la ciudad siberiana de Tomsk, comenzó las ventas de soluciones programáticas para el mercado de telecomunicaciones de Indonesia.

Y el Ministerio de Seguridad de Vietnam resolvió aplicar el software de ciber-seguridad de la compañía rusa InfoWatch.

La firma NtechLab introduce con éxito en USA sus soluciones programáticas vinculadas con el reconocimiento de los modelos visuales.

La compañía InformUnity anunció la elaboración de una aplicación móvil para el gobierno de México y Yandex lanzó en Turquía un sistema de búsqueda con la marca Yaani.

Transición

Ya en 2018, 80% de las oficinas gubernamentales de Rusia usaron planillas de textos, tablas y presentaciones desarrollados en el país, así como programas de comunicación, gestión de datos y organizadores de notas y horarios, según el plan del Ministerio del Interior.

Una gran parte del software mencionado coincide con las capacidades del paquete Office (Microsoft) y sus múltiples análogos, todavía muy presentes en las entidades estatales y grandes empresas del país.

La industria informática rusa ya cuenta con un análogo nacional disponible para los clientes estatales: MyOffice, que tiene una marca para el extranjero, Collabio Office.

Además de los programas para tareas cotidianas, el Ministerio del Interior quiere sustituir los gestores de correo, sistemas operativos y sistemas de documentación electrónica, así como los antivirus y aplicaciones para multimedia.

La transición completa está prevista para 2020.

En el marco de un esfuerzo centralizado de ' independizar' el sector informático ruso de los desarrollos extranjeros, las empresas rusas van presentando sus proyectos en los ámbitos de computadoras, teléfonos celulares y sistemas operativos.

Runet

En este marco, Putin quiere ir más allá y así nació el proyecto Runet, para navegar por una internet exclusivamente rusa, "independiente" de USA, imposible de interceptar.

El Programa Nacional de Economía Digital es la nueva normativa en la que trabaja Rusia desde hace tiempo, según el portal « ZDNet».

Según la web Iz.ru, el gobierno de Vladimir Putin lleva trabajando en este proyecto desde hace años y en 2017, representantes del gobierno anunciaron que planificaban que en 2020 el 95% de todo el tráfico de internet se realice de forma local.

El 01/04 es la fecha límite para presentar enmiendas al mencionado Programa Nacional de Economía Digital, por lo que la desconexión rusa de internet se producirá antes de ese día para probar todas las posibilidades, según informó la agencia de noticias rusa RosBiznesKonsalting (RBK).

Durante la desconexión, se reunirá toda información posible y se proporcionará retroalimentación y modificaciones a la ley que el Parlamento ruso aprobó en diciembre de 2018.

Un borrador ordenaba que los proveedores de Red rusos debían garantizar la independencia del espacio de internet ruso (Runet) en caso de agresión extranjera con el objetivo de desconectar el país del resto de internet.

Esto, además, obligará a las empresas rusas de telecomunicaciones a instalar sus propios medios para redirigir todo el tráfico ruso a puntos de intercambio aprobados o administrados por Roskomnazor, el organismo de control de telecomunicaciones de Rusia.

Roskomnazor será el encargado de inspeccionar todo el tráfico para bloquear el contenido prohibido. Pero lo más importante es que se asegurará de que el tráfico entre los usuarios rusos se quede dentro del país sin pasar por servidores situados en el extranjero, donde la información podría interceptarse.

Natalya Kaspersky, cofundadora de la firma de seguridad cibernética Kaspersky Lab, preside el grupo que investiga la idea en marcha, que incluye importantes empresas rusas como MegaFon, Beeline, MTS y RosTelecom.

Según Finanz.ru, empresas como Yandex también han dado su apoyo.

Según informó la agencia rusa RBK, todos los proveedores de internet estaban de acuerdo con los objetivos de la ley, pero no en su implementación técnica ya que creen que causará interrupciones importantes en el tráfico de internet ruso. Durante la desconexión de prueba averiguarán cómo reaccionarían sus redes.

El Gobierno de Vladímir Putin correrá con todos los gastos que se deriven de esta prueba. 

En Occidente dicen que su objetivo final es implementar un sistema de filtrado de tráfico web, como el Gran Cortafuegos de China, pero también disponer de una intranet propia a pleno rendimiento en caso de que el país necesite desconectarse.

El objetivo de Rusia, según la BBC, es implementar un sistema de filtrado similar al que posee China con su 'Gran Cortafuegos', pero también tener una red propia totalmente operativa en caso que Rusia lo necesite.

Grupos en favor de los derechos humanos como Agora han descrito esta desconexión como "una seria amenaza a la libertad de internet", según el londinense Telegraph.

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