“Así vive hoy Michael Schumacher”, tituló el diario alemán “Bild” al dar a conocer detalles de la vida cotidiana del expiloto.
El oriundo de Hurth trabaja con un grupo de diez “expertos en rehabilitación”, entre enfermeros, fisioterapeutas y acompañantes que ayudan a su familia con su asistencia personal.
La vieja oficina del campeón mundial se transformó en los últimos años en una habitación de hospital de alta complejidad, una especie de laboratorio para su recuperación aunque, aclara “Bild”, “nada ha sido intentado para acelerar los tiempos”.
La terapia de rehabilitación incluye sesiones en las que le hacen escuchar el rugido del motor de los bólidos que supo llevar a la gloria en la máxima categoría, aunque “cuando se pregunta cuál es su estado hoy, la respuesta no es breve”.
Si bien el periódico asegura que la vida de Schumacher está fuera de peligro, destaca también que “existió una razón por la que desde hace cinco años nunca más volvió a aparecer públicamente”, aunque no devela ese misterio.
“Bild” publica también declaraciones del neurobiólogo Tobias Bonhoffer, del Max-Plank Institut, según el cual “por lo general la ruptura del tejido nervioso en el cerebro o en la médula espinal no son reparables”. “Esa es la principal diferencia con los demás tejidos del cuerpo humano, como por ejemplo la piel o el hígado, cuyas células sí son capaces de regenerarse”, según destaca el especialista.
En algunos casos otras células pueden hacer el trabajo de aquellas que se dañaron, recordó, aunque “en el caso de las cerebrales, como aparentemente ocurre con Schumacher, no son suficientes las células nerviosas disponibles para reemplazar a las dañadas”.
El arzobispo Georg Gaenswein relató haberlo visitado y declaró que estaba sentado en un sillón cuando lo recibió: “Le tomé las manos y estaban calientes. Algunas cosas no pueden transmitirse con palabras, pero si con el tacto”.
También, Jean Todt, presidente de la FIA, reveló hace unos días que vio el Gran Premio de Brasil junto a Schumacher en Suiza: “Suelo ser muy cauteloso con estas cosas, pero sí, ví el GP de Brasil con Michael en Suiza”.