Por eso, pidió sensibilidad por parte de la dirigencia en general para aportar su granito de arena a una realidad que no se detiene un segundo y no se toma vacaciones: "Hoy es uno de esos días en donde esa evidencia nos permite conocer las realidades. La pobreza no es una estadística, es una vivencia de lo que le está pasando a la gente; a mucha gente que supo tener un pasado mejor; a mucha gente que se cayó del sistema y no puede reingresar; gente que vive con la precariedad notable de no saber cómo es mañana.
Entonces, esta es una oportunidad en la que le quiero marcar que cuando la pobreza es una estadística, es algo que nos conmueve enunciativamente, pero cuando la pobreza es una vivencia, es algo que nos conmueve fácticamente, desde los hechos, y nos da la idea de la gigantesca dimensión de la tarea por hacer que tiene la Argentina para sacar a estas personas de ese nivel, que solamente se puede hacer si tiramos todos para el mismo lado".