Es la forma más común de demencia y, por el momento, es incurable. Además, es degenerativa, por lo que su frecuencia aumenta con la edad.
¿Dónde estoy? La primera señal
Tal y como reseña El Confidencial, Investigadores de la Universidad de Washington pidieron a los participantes del estudio que usaran patrones y puntos de referencia para abrirse camino a través de un laberinto en un ordenador. Los individuos se dividieron en tres grupos: pacientes con Alzheimer en etapa temprana, personas no diagnosticadas con marcadores tempranos (considerados como preclínico) y un grupo de control de personas sanas. La investigación mostró que el grupo de los preclínicos tenían más dificultades para retener la ubicación de los objetos.
"Estos hallazgos sugieren que las dificultades para encontrar determinados caminos que experimentan las personas con enfermedad de Alzheimer preclínica están, en parte, relacionadas con los problemas para adquirir la información del entorno", asegura la autora principal de la investigación, Denise Head, profesora asociada de ciencias psicológicas y del cerebro.
La especialista advirtió que la investigación tiene sus limitaciones, mientras explicó que las tareas de navegación que evalúan la estrategia de mapeo cognitivo "podrían representar una poderosa herramienta para detectar los primeros cambios en la cognición relacionados con la enfermedad de Alzheimer".
Todo ello se asocia con el hipocampo, relacionado con el almacenamiento de memoria a largo plazo, el reconocimiento de nuevos entornos y la creación de mapas cognitivos, y que está dañado en pacientes con Alzheimer.