Desde entonces, un sector del periodismo empezó a buscar la identidad del agresor al que Manguel no quiso desenmascarar. Hubo varios nombres en danza hasta que alguien dio con uno de ellos y fue la propia Manguel la que salió a negarlo y a pedir que se respete su intimidad.
Las denuncias de acosos y abusos sexuales y su tratamiento periodístico está generando un debate en los medios de comunicación que recién comienza, algunos tuits para ilustrar la situación del caso Manguel:
El periodista Javier Vicente (ex relator militante de Fútbol para Todos) identifica al acosador de Romina Manguel y explica que su silencio se debe a que forma "parte del gobierno" y "tiene un contrato muy importante con Radio Nacional":
Luego empiezan las repercusiones:
La respuesta de Romina Manguel el 12/12 sobre los nombres del abusador que circularon en los medios:
Manguel de nuevo, ante las versiones que circularon sobre su silencio relacionado con un contrato estatal y el funcionario aludido:
La solidaridad de otros colegas: