El empate se mantuvo hasta que finalizó el segundo tiempo y se estableció un alargue. Luego del comienzo del tiempo suplementario, un jugador de Boca, Wilmar Barrios, fue expulsado y los hinchas de River lo festejaron. Luego de manifestar un enojo con el árbitro durante el partido, lo felicitaron y festejaron su definición.
Un segundo gol de River, en el minuto 109 y gracias a Juan Quintero, los "gallinas" volvieron a festejar. A unos 10 minutos de que finalizara el partido, los fanáticos del club de Nuñez sintieron la Copa Libertadores en sus manos.
Cuando estaba finalizando el partido, River se consagró con otro gol y la hinchada (en el estadio Santiago Bernabéu, en las casas, en la calle y en las redes) gritó por la coronación de un partido que mantuvo los nervios latentes hasta el último minuto.
Casi de forma inmediata, comenzó a llegar gente al Obelisco. Los fanáticos de River, a pesar de la lluvia, comenzaron a acercarse al monumento que se encuentra en la intersección entre la Av. 9 de Julio y la Av. Corrientes. Los que vieron el partido en las cercanías del lugar salieron de inmediato y comenzaron a hacerse presentes en la zona, donde los autos acompañaban con vocinazos.