De acuerdo a Parlamentario.com, Monzó destacó que “el futuro de los acuerdos está en el diálogo”, y se comprometió a “contribuir en lo que esté a mi alcance para cerrar grietas”. Reconoció el “año complejo”, pero destacó los acuerdos alcanzados, y citó el “histórico debate” sobre la despenalización del aborto, en el que participaron todos los sectores de la geografía nacional, y la definió como “una experiencia de enriquecimiento institucional”, y un “valioso aporte de participación ciudadana”.
Lo definió como “un logro de todos”, y dijo esperar que marque el camino para otros temas a debatir.
El reelecto presidente de la Cámara destacó la aprobación de la Ley Justina y la normalización de villas, entre otras, y valoró la transparencia en el uso de recursos, valorando particularmente la tarea de la secretaria administrativa Florencia Romano.
En otro de sus párrafos destacó los trabajos realizados para la puesta en valor del edificio Del Molino, y destacó el papel del diputado opositor Daniel Filmus, y el del oficialista Facundo Suárez Lastra.
Luego admitió la necesidad de alcanzar más sesiones sobre tablas, y regular las cuestiones de privilegio. Fue en ese tramo que ratificó su decisión de que este sea su último año como diputado, al contestarle a Graciela Camaño, que minutos antes había dejado una puerta abierta al señalar que ella se iría al concluir su mandato y no sabía si él también lo haría. “Graciela, nos vamos juntos”, aclaró sonriendo.
Sobre el final reivindicó la “vocación de diálogo, el respeto de las ideas y la pluralidad democrática de la Nación”, para expresar luego su “enorme gratitud” hacia sus pares, y dijo someterse a “la obligación de rendir cuentas hacia la ciudadanía”. Por último, agradeció a su familia, y “a los militantes y dirigentes políticos que hoy me acompañan”, citando puntualmente al ministro Rogelio Frigerio, a su vice Sebastián De Luca, y al diputado provincial Marcelo Daletto.