
Boca está firme en el reclamo de que le sean otorgados los 3 puntos en la revancha de la final por la agresión (fuera del estadio) con palos y piedras al ómnibus que trasladaba a su plantel al estadio Monumental.
El club se ampara en el artículo 18 del Reglamento que prevé, entre las sanciones más importantes, la “reducción de puntos”, la “determinación del resultado de un partido”, la “obligación de jugar un partido a puerta cerrada” y “descalificación de competiciones en curso y/o exclusión de futuras competiciones”.
El titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, publicó una carta en la página oficial del organismo:
"El sábado 24 de noviembre será recordado en la historia del fútbol mundial por todas las razones equivocadas. Se suponía que debía ser una final de la CONMEBOL Libertadores para el recuerdo, la última en formato ida y vuelta. Al final terminó siendo un día que debe llenarnos de tristeza y vergüenza a todos; algo que debe desatar una profunda reflexión y una seria autocrítica en todos los estamentos, no solo del fútbol, sino de la sociedad.
A pesar del acuerdo previo de fair play firmado por los presidentes de ambos clubes finalistas y de todas las alertas emitidas desde CONMEBOL a los responsables de la seguridad, el estadio y los alrededores fueron escenario de una violencia irracional y aparentemente impune, hacia los jugadores, el público, los niños y las familias que se acercaban pacíficamente, las autoridades, los vecinos. Los acontecimientos vandálicos fueron penosos. La barbarie que se ha venido apoderando de nuestro fútbol colocó muchas vidas en riesgo.
Como presidente de CONMEBOL, puse mis mejores esfuerzos para velar por la integridad de todos: desde los jugadores hasta el público que esperó pacientemente que se resolvieran las penosas circunstancias ajenas al espectáculo y a la responsabilidad de CONMEBOL. Convoqué a las autoridades de ambos clubes, esperamos los informes médicos, revisamos los protocolos institucionales y finalmente, de acuerdo con ambos presidentes, tomé las decisiones para el bien de todos los involucrados.
En nombre de la CONMEBOL también es mi deber pedir cuentas a los responsables de garantizar la seguridad del evento y el orden público. Claramente fallaron los protocolos y las autoridades no estuvieron a la altura de las circunstancias. Ahora, lo que les queda es accionar inmediatamente para identificar, capturar y aplicar el rigor de la justicia a quienes causaron tanto daño.
También hago un llamado a los dirigentes de River Plate y Boca Juniors, a que entiendan que la responsabilidad que tienen en sus manos va mucho más allá de solamente defender sus colores y los intereses de sus socios. Ante todo, tienen una responsabilidad hacia el fútbol sudamericano, muchas veces desvalorizado y criticado en nuestros países, pero apreciado en todo el resto del mundo.
Lo mismo va para los medios de comunicación, a quienes pido respeto, ecuanimidad y perspectiva en la cobertura para informar correctamente al público, relatar los hechos, combatir la desinformación y desenmascarar las visiones interesadas y las percepciones erróneas.
En la CONMEBOL que presido, el fútbol no se gana con piedras ni agresiones. Lo ganan los jugadores en la cancha. Y más en Sudamérica con la calidad de nuestros futbolistas. En la CONMEBOL que presido se juega respetando al rival, teniendo el fair play como visión en la cancha, en las gradas, en la dirigencia.
Finalmente, hago un llamado a que todos los actores del fútbol sudamericano fijemos como prioridad y unamos esfuerzos para identificar, entender y combatir las causas y los actos de violencia que manchan nuestro fútbol. Hay mucho más en juego que un título deportivo. O todos los actores del fútbol sudamericano nos unimos para acabar con la violencia, o la violencia se encargará de acabar con el fútbol sudamericano."
La Liga Sudamericana le costó muy caro a la Conmebol: incrementó los premios de la Copa Sudamericana y Copa Libertadores en un porcentaje superior al 70%.
La Sudamericana otorgó US$ 31,8 millones en 2016: US$ 13 millones de más en comparación al 2015. En el caso de la Libertadores se eliminó el cobro del 10% de la recaudación bruta de cada partido para Conmebol.
"Estas medidas responden a una solicitud presentada a la Confederación a fines de enero por los clubes cabeza de serie de la Libertadores", reconoció la Conmebol en un comunicado oficial.
Pero más adelante, la Conmebol vetó a Angelici para ocupar un cargo en FIFA en representación del fútbol sudamericano.
Es casi una derivación de la Liga Sudamericana el apoyo de varios clubes a Angelici: Palmeiras, Gremio, Cruzeiro y Atlético Mineiro (Brasil), Olimpia (Paraguay), Peñarol (Uruguay) y Deportivo Cali (Colombia) ya le enviaron comunicados oficiales de respaldo para la reunión del martes.
Quien también salió en apoyo del presidente de Boca fue el hoy obeso ex arquero paraguayo José Luis Chilavert, recordado porque en Vélez Sarfield fue quien quiso cuestionar la autoridad de Marcelo Bielsa cuando fue entrenador del club.
Chilavert tiene un entripado personal con Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, y le espetó que hace lo que le mande hacer Gianni Infantino, mandatario de la FIFA.
"Hace mucho que sé que Domínguez es inadmisible que sea presidente de Conmebol, es un personaje nefasto. Está avalado por Infantino”, dijo el ex arquero en una entrevista con Radio La Red y demostró su apoyo hacia Boca con una fuerte crítica a Domínguez:
“Domínguez no tiene la autoridad para definir la situación. Para mí se debería dar el título a Boca Juniors, para aprender, por otro lado, aún no sabemos que consumieron los jugadores de River Plate en la primera fase. Todo lo que toca Domínguez está mal hecho, e Infantino lo tiene como director de cuentas y en Paraguay no puede firmar un cheque”.
De la esperada reunión saldrá una resolución que determinará el futuro de esta Copa Libertadores y, si acceden a que el partido se haga, dónde se disputará la ya desvirtuada final que tuvo hasta una oferta de la ciudad de Génova, Italia, para la realización del partido ya que se definió como un origen común de los dos equipos por haber sido ambos clubes creados por inmigrantes italianos radicados en Argentina en el siglo XX.